Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Temístocles Núñez

Por Juan Macedo

 

Temístocles Núñez Ramírez nació el 25 de enero de 1916 en la ciudad de Caracas, capital de la República de Venezuela. Provino de una familia de notables profesionales, siendo sus padres Don Antonio José Núñez Sucre y Doña Herminia Tomasa Ramírez Molinos. Desde temprana edad, Temístocles demostró un gran interés por el conocimiento y la justicia, valores que lo acompañarían a lo largo de su vida. Además, fue un valioso hípico en las facetas de aficionado (que inició desde joven), propietario y criador.

 

Cursó sus estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se graduó con honores en el año 1941. Su pasión por la ley y su aguda inteligencia lo convirtieron en un abogado destacado, ejerciendo su profesión con ética y compromiso durante varios años antes de dedicarse por entero a la política.

 

Movido por un profundo sentido de responsabilidad y un deseo de contribuir al desarrollo de su país, Temístocles Núñez Ramírez se unió al partido Acción Democrática (AD), una de las principales fuerzas políticas de Venezuela en ese entonces. Su carisma, su capacidad de liderazgo y su visión lo llevaron a ser elegido Diputado al Congreso Nacional en el período 1946-1952, donde representó con orgullo al pueblo venezolano.

 

Para ese entonces, Temístocles Núñez Ramírez fue haciéndose un nombre dentro del hipismo nacional. Los defensores de su divisa, el Stud Monagas, lucieron en el ovalo de El Paraíso, en particular el crack IntegroEl Ferrocarril” que generó enormes simpatías entre los aficionados, en varios de sus triunfos el público se lanzaba a la pista en espera de su regreso a fin de tributarle los méritos conseguidos, Integro, manso como siempre, aceptaba con gusto los gestos de cariño, mientras su feliz propietario recibía en el paddock las felicitaciones de un sin número de aficionados. Contaban que en el rostro de Temístocles se veía el claro reflejo de la alegría y de la emoción. Otros purasangres que lucieron los colores del Stud Monagas fueron Pintail, Acacia, Echarri, Camandulera y otros que se me escapan de la memoria. Fue ganador de la estadística de propietarios de la temporada del año 1953.

 

Otra faceta hípica que desarrolló Temístocles Núñez Ramírez fue la de criador, idea que nació al ver el desempeño de Integro y sus deseos que pudiera desempeñar funciones como reproductor, deseos truncados por el destino. Aun así, el Haras Monagas fue un criadero destacado, saliendo purasangres de la talla de Diamela, Ganadero, Adulante, Europa, Andarín, Gallito, entre muchos otros.

 

En 1958, tras el derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez, Temístocles Núñez Ramírez fue nombrado Gobernador del estado Monagas. Este nombramiento significó un gran desafío, ya que el estado se encontraba en una situación de precariedad en materia de infraestructura, educación y salud. Sin embargo, Núñez Ramírez asumió el reto con determinación y compromiso, trabajando incansablemente para mejorar la calidad de vida de los monaguenses.

 

Durante su mandato como gobernador, Temístocles Núñez Ramírez se dedicó a impulsar proyectos de infraestructura que permitieron modernizar las vías de comunicación, construir escuelas y hospitales, y mejorar el acceso a servicios básicos como el agua potable y la electricidad. Además, promovió la educación como pilar fundamental del desarrollo social, invirtiendo en la formación de docentes y en la construcción de nuevas escuelas. También fomentó el desarrollo económico del estado, apoyando a los pequeños productores y emprendedores locales.

 

Su pasión por el conocimiento y su vocación por la enseñanza lo llevaron a desempeñarse como Profesor en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde compartió sus saberes y experiencias con las nuevas generaciones de estudiantes de Derecho. Además, fue Miembro de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, un espacio donde se congregaban destacados intelectuales y científicos para debatir sobre temas de interés nacional.

 

Temístocles Núñez Ramírez falleció en la ciudad de Caracas el 10 de agosto de 1991 dejando un legado en la historia de Venezuela. Fue un abogado ejemplar, un político visionario y un educador comprometido con el desarrollo social de su país. Su honestidad, su integridad y su vocación de servicio lo convirtieron en un referente para las generaciones venideras.

 

Fuentes: Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, martes 30 de junio de 2026

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