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Anécdotas
Hípicas Venezolanas presenta | |
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Tombrill | |
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(Arg,
1956, Canthare en
Rambla por Sind) | |
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Por
Juan Macedo | |
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En
la historia del hipismo venezolano, existen purasangres de carrera cuyos
nombres se pronuncian con una gran dosis de respeto. Tombrill, un castaño nacido en el
año 1956 en el prestigioso Haras
Puci
de Argentina, fue uno de esos nombres. Su trayectoria no es solo una lista
de victorias y derrotas; es el testimonio de un purasangre que cruzó el
continente para convertirse en uno de los protagonistas del inicio de
actividades en el Hipódromo La
Rinconada, dejando una huella que, gracias a los archivos históricos,
podemos reconstruir en toda su magnitud. |
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Tombrill
llegó a Venezuela precedido por un aura de grandeza. Su genética estaba
diseñada para la velocidad y la resistencia. Antes de embarcarse hacia
Venezuela, ya había demostrado su clase en la competitiva hípica
argentina, donde acumuló un récord de 3 triunfos, 2 segundos y un tercero
en apenas 6 presentaciones, destacando sus triunfos en el Premio Miguel Cané (sobre Coronado y Los Churros) y el
Clásico Montevideo, además de
figurar segundo en la Polla de
Potrillos, una prueba que tradicionalmente consagra a los mejores
potrillos en el Cono Sur. | |
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Su
adquisición por parte del Stud
Alto Claro representó una inversión audaz de US$40.000, una cifra
astronómica para la época. Los propietarios Francisco Urbina Romero, José Joaquín González Gorrondona
y
Adán Hermoso Centeno, bajo la
tutela del entrenador Jesús
“Tito” Pérez, tenían un objetivo claro:
traer a Caracas un ejemplar capaz de dominar las distancias intermedias y
largas en el majestuoso óvalo de Coche. | |
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El
debut de Tombrill en el Hipódromo La Rinconada se produjo
el 12 de octubre de 1959. Bajo la conducción de Manuel Camacaro, el argentino
finalizó segundo a 4 cuerpos detrás de
Guadañazo en
1200 metros. Fue apenas el prólogo de una campaña que se extendería por
cuatro años en suelo venezolano. | |
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A
finales de 1959, el castaño ya mostraba sus garras. El 15 de noviembre con
la conducción de Manuel
Quezada logró su primera victoria local con ventaja de 3 ¼ cuerpos
sobre Cantorcito agenciando 78”3 para los 1300 metros, y cerró el año con
un triunfo espectacular el 13 de diciembre, batiendo nuevamente a
Cantorcito por nariz en un tiempo de 72"3 llevando en su cabalgadura a Pedro Jesús
González. | |
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El
año 1960 fue, sin duda, la temporada más productiva de Tombrill. En este periodo se
convirtió en el terror de los lotes de máxima categoría. Su rivalidad a
principios de año con el malogrado Clarbión se
volvió épica: se enfrentaron en cuatro ocasiones, intercambiando “golpes de clase” en los recorridos
intermedios. El 17 de enero derrotó a Clarbión por
5 cuerpos en 1600 metros parando los relojes en un fabuloso 98"1 (a un quinto del record de pista) y
el 30 de enero repitió la dosis sobre su archirrival en un final
electrizante por ½ cuerpo y un nada despreciable crono de 98”3 para la
milla, en esta ocasión con la conducción de “Mano E'Tigre”
Raúl
Bustamante. |
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Luego
de dos figuraciones decorosas durante el mes de febrero, el 27 de marzo
aprovechó la experta conducción de Bustamante para hacer suyo el triunfo.
Se fue al frente del pelotón al ponerse en movimiento y sacó buena
ventaja. Poco antes de girar la última curva Nimbo II se le acercó
bastante, pero se desprendió en la recta decisiva y cruzó la meta con
entera comodidad sacando 6 cuerpos de ventaja a su escolta y registrando
en el teletimer 105”1
para el recorrido de 1700 metros. Este triunfo entusiasmo a sus allegados
a inscribirlo en su prueba de fuego, los extenuantes 2400 metros del Clásico Presidente de la
República, donde logró un meritorio segundo lugar a 2 ½ cuerpos de Porvenir. Por
esta buena figuración, se pensó en la posibilidad que el hijo de Canthare
podría
representar a Venezuela en el magno Internacional 25 de mayo en Buenos
Aires, que finalmente descartaron sus
propietarios. | |
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El
28 de mayo con la conducción de “El
Trueno de Antofagasta” Juan
Eduardo Cruz derrotó a Pesquiso con 4 largos de ventaja y registro de
98”4 para la milla. Este fue el inicio de una cadena de tres triunfos con
la monta de Raúl Bustamante
(quien se convertiría en su
jinete de confianza) que fue interrumpida el 30 de julio cuando
fracasó estrepitosamente ante Tarareo. | |
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El
raudo Tombrill se reivindicó
con el público asistente al ruedo capitalino el 20 de agosto cuando logró
recorrer de punta a punta y siempre con facilidad la milla en Record de Pista de 97"1 (bajando en 4 quintos la marca impuesta
por Porvenir), quedando Sprinter a 2 ½ cuerpos en el lugar de escolta.
El 3 de septiembre obtuvo su décima victoria nuevamente a expensas de
Sprinter al que superó por un cuerpo y recorriendo los 1700 metros en
104”2. Tras su fracaso al quedar sexto a 6 ¼ cuerpos de
Micarlo,
el hijo de Canthare fue
sometido a una breve ausencia para prepararlo al Clásico Simón Bolívar donde se
conformó con el segundo lugar a 14 cuerpos de Cambur. Cerró el año realizando
tres carreras para el olvido y fue enviado para un “reposo campestre” en el Haras San
Pablo. | |
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En
1961, continuó compitiendo al más alto nivel, participando en pruebas como
el Clásico Presidente de la
República (figurando segundo de
Klick a
7 ¾ cuerpos)
y la Copa Marcus Daly
(ocupando el cuarto puesto a 9 ½
cuerpos de Bonete). No fue hasta el 28 de mayo cuando reverdeció
laureles con la monta de Juan
Eduardo Cruz y se adjudicó la Copa Convención Nacional de Médicos
Veterinarios en distancia de 1600 metros, deteniendo el crono en 97"3,
demostrando que su velocidad seguía intacta a pesar del trajín de las
carreras, salió en punta y en ningún momento dio muestras de cansancio, al
contrario, siempre lució muy consistente y por ello fue capaz de cruzar la
meta con amplia ventaja de 3 ¾ cuerpos sobre Alai. | |
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El
5 de julio realizó otra magnifica presentación, esta vez con Raúl Bustamante en su
cabalgadura, al ocupar el segundo lugar a 2 ½ cuerpos de
Klick en
las dos vueltas del Clásico
Fuerzas Armadas. Problemas físicos lo alejaron del ruedo capitalino y
reapareció el 20 de octubre en marco del Clásico Simón Bolívar
donde
fracasó ruidosamente al quedar muy lejos del ganador Prenupcial. Como sucedió el año
anterior, cerró el año realizando cuatro carreras para el olvido.
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En
1962, el gladiador argentino seguía dando batalla a pesar de soportar alto
hándicap, aunque mostraba señales de desgaste. Fue el 20 de mayo cuando
conquistó la Copa Sabio Rafael
Rangel en 1800 metros y crono de 112” flat, ganando por cabeza sobre
Mejillón en una demostración de coraje que puso de pie a la afición hípica
venezolana. Fue su duodécima victoria oficial en La Rinconada, y quizás
una de las más emotivas por la entrega demostrada en los metros finales.
Corrió diez veces más ese año (incluyendo su tercera participación en
el Clásico Simón Bolívar que lo anotaba en el libro de la historia como el
primer purasangre en lograr esa curiosa hazaña) sin reverdecer
laureles | |
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Sus
últimas actuaciones en 1963 lo vieron competir en el máximo lote (la llamada primera serie), donde a
pesar de no lograr la victoria, siempre mostró la dignidad de los grandes.
Su última carrera oficial en Caracas tuvo lugar el 17 de marzo de 1963, en
el Trofeo Día del Médico,
donde finalizó sexto detás de Masticador en 1600 metros
bajo la monta de Hernán
Marchena. Fue enviado a Norteamérica, pero en estos momentos no
contamos con datos de su vida pistera en las tierra del Tío Sam. Sabemos
que fue propiedad del Sr. Charles
N. McDonald que le brindó oportunidad en la cría, pero sin los
resultados esperados. | |
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Tombrill
se retiró de las pistas venezolanas con un total de 53 actuaciones para 12
primeros lugares, 19 segundos, 3 terceros, 3 cuartos y 6 quintos, con
premios acumulados de Bs. 377.077. Tombrill fue más que
un caballo de carreras, representó la excelencia del Haras Puci
y
la ambición deportiva del Stud Alto Claro. Su capacidad para correr en la
punta y su resistencia a ser doblegado lo sitúan en un lugar especial en
la historia hípica venezolana y el eco de sus cascos todavía resuena en la
memoria de quienes tuvieron el privilegio de verlo
galopar. | |
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Fuentes:
Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Sr. Otto León C., Revista Gaceta
Hípica, Revista Turf. | |
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Anécdotas
Hípicas Venezolanas,
jueves
30 de abril de 2026 | |
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