Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Los esposos Vuiller:

Velocidad, Coraje y Resistencia

Por Gustavo Lepage

 

Por su gran importancia hoy en día, relatamos algunos aspectos de la historia de los esposos Vuiller, quienes han dedicado toda su vida al estudio de los purasangres, tratando en forma incansable de lograr producir al caballo ideal. El dar a conocer al comprador y criador algunos aspectos de los trabajos de los esposos Vuiller, es innegablemente una positiva contribución al hipismo.

 

El Coronel Jean Joseph Vuiller, oficial del ejército francés, profundo hípico y destacado matemático, escuchó un día a dos expertos discutir intensamente sobre si los mejores purasangres debía tener en su pedigree más sangre de Eclipse o de Herod, el argumento quedó sin definición y el Coronel Vuiller se interesó en obtener la respuesta, para lo cual comenzó el análisis detallado de los pedigríes de todos los grandes caballos ingleses y franceses hasta el año 1902, fecha en la cual se sucedió la interesante discusión. Este trabajo significó el análisis de 650 ejemplares. Para calificar los resultados del análisis, Vuiller tenía que establecer en qué proporción podía valorarse la influencia de los antecesores en cada ejemplar, para ello estableció que tanto el padre y madre de un caballo contribuyen a su formación en un 50 por ciento cada uno, los abuelos con ¼ cada uno y así sucesivamente hasta la décima segunda generación en la cual toda relación tiende a ser constante.

 

El Coronel Vuiller, y todo criador, bien sabían que estas suposiciones son teóricas y no siempre se confirman en la cría, no obstante, en estos postulados se ha fundamentado la cría desde sus inicios. Algunos críticos de Vuiller aducen que todo su sistema se fundamenta en un error matemático, como en la Ley de Galton, ya en desuso, el padre y madre de un caballo no contribuyen en un 50 por ciento cada uno, sino en solo el 25 por ciento del total del pedigree y así sucesivamente. El sistema establecido por Vuiller en su obra “Les croisement Rationels dans le Race Pure”, es solo empírico y resultante de los datos acumulados en la investigación realizada, por lo tanto, no adelanta ninguna teoría científica o biológica, sino adopta los datos tal cual se revelan. El avance de la ciencia en genética ha sido gigantesco desde el tiempo de Vuiller, no obstante, todavía hay muchas interrogantes que los científicos no pueden aun contestar, tales como ¿Cómo combinar los genes para producir un caballo intensamente veloz, valiente y resistente?, o bien ¿Cómo determinar el sexo del producto? Vuiller proporciona un sistema empírico cuyos resultados han sido maravillosos.

 

Tomando a la décima segunda generación como base, Vuiller analiza el pedigree y busca la proporción en la cual aparecen en estos ciertos caballos fundadores y una yegua (Pocahontas), los cuales deben aparecer en el pedigree de todo caballo ideal y el cual se obtendría si su pedigree fuese calificado como el promedio de todos los grandes caballos analizados que le integran su ascendencia. Tres series seleccionó Vuiller, la primera llamada de Birdcatcher, integrada por Touchstone, Pocahontas, Voltaire, Pantaloon, Melbourne, Bay Middleton, Gladiator, o sea, caballos hasta 1830; la segunda serie llamada de Stockwell, incluyendo a Newminster; y la tercera llamada de St. Simon, incluyendo a Galopin, Isonomf, Hampton, Hermit y Bend Or, esta serie moderna es la fundamental hoy en día.

 

El Coronel Vuiller encontró en su época que todos los pedigríes de los grandes caballos contenían una constante de sangre de Herod y Eclipse, igual a 750/4096 para Herod y 568/4096 para Eclipse, o sea, supremacía de Herod, lo cual definía la singular disputa que dio origen al estudio de Vuiller.

 

Impresionado por las teorías de Vuiller, el Aga Khan solicitó los servicios de Vuiller para dirigir sus establecimientos de cría en Francia en 1927, hasta su muerte en 1931. A partir de esta fecha, su esposa Germaine Vuiller tomó la dirección de estos establecimientos. La señora Vuiller se ocupa poco del aspecto de los caballos, con poca frecuencia visita los establos y nunca asiste a los hipódromos, no obstante, es la responsable de haber producido los mejores y más cotizados purasangres contemporáneos. Cada invierno, la señora Vuiller estudia atentamente la genealogía de los purasangres más destacados en el mundo, para seleccionar las mezclas de sangre adecuadas “Todo se hace como cuando se preparan cocteles” dice. La magia de los Vuiller es dedicación y análisis.

 

Fuentes: extraído de la revista Hípica Zuliana

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de marzo de 2022

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