Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Temporada Clásica 1992

¡Que Viva El Catire de Venezuela!

Por Ricardo Maldonado

 

El año 1992 estaría lleno de contrastes, primero con las intentonas golpistas hechas en los meses de Febrero y Noviembre, luego con el paro de caballerizos entre Octubre y Noviembre y después con la crisis provocada con el escándalo de supuestos caballos importados haciendo campaña en La Rinconada, uno de ellos era Mi Chemito, del profesor Anselmo Alvarado, propietario del Stud “Coquito” y de la definitiva descalificación de Río Chamita y Landrea del Clásico del Caribe favoreciendo a Vuelve Candy B., lo que provocaría un descontento general y poniendo al tapete el dopaje de los caballos en Venezuela.

 

Pero no todo sería malo, aún cuando se iba el ídolo Don Fabián de las pistas ese vacío sería cubierto (y de qué forma) por el crack Catire Bello (el ídolo equino de quien escribe, el mejor sin duda alguna) quien asombraría a todos los presentes robándose el corazón de todos los aficionados hípicos quienes iban cada fin de semana a llenar las instalaciones del Hipódromo La Rinconada.

 

Y sería el gran campeón hijo de Inland Voyager quien abriría fuegos en la temporada 1992 al galopar el Clásico Inauguración Francisco de Miranda y ridiculizar nuevamente a Santu Pretu quien tendría que conformarse nuevamente con el segundo lugar. De esta forma el consentido de Iván Calixto con el “Jet” Douglas Valiente de jinete paró los relojes en un buen 84”1 para 1400 metros y puso a pensar a Oswaldo Bello y su Stud “Ilusión” en llevarse al caballo a correr el Florida Derby en Gulfstream Park, Miami, EE. UU., con miras a la triple corona estadounidense e hizo al traste los planes de la gente de Santu Pretu de llevárselo a participar en el Flamingo Stakes.

 

Al día siguiente, Domingo 5 de Enero, la yegua Isamar ratificaba su superioridad de manera inobjetable al galopar el Clásico John Boulton al aplastar a sus rivales de generación triunfando sobre nada mas que ¡14 cuerpos! sobre la rendidora Tamarisk. El Stud “RASA” se llevaba otro laurel en pos de la Triple Corona de Yeguas, siempre con la conducción del “Pumita” José Luis Rodríguez y el entrenamiento de Mateo Camarda quien vio como su pupila detenía el Teletimer en un aceptable 85”2 para 1400 metros.

 

Los maduros verían acción por primera vez en la tarde del Domingo 12 de Enero con la disputa del Clásico Andrés Bello en donde un sorpresivo pero rendidor caballo llamado Islandic se llevaría en su haber la carrera para las vitrinas del Stud “Cambremont” agenciando un buen 97”4 para la clásica milla. Lo condujo el “Pumita” José Luis Rodríguez” y contó con el entrenamiento de Manuel Azpúrua Aranda. Ese mismo día la ya madura Stillwater repetía en el Clásico Andrés Eloy Blanco (había ganado el año anterior) esta vez fue conducida por Germán González y cuidada como siempre por Oscar Carmona para la casaquilla del Stud “Agropecuaria Icabarú”, la “Tordilla de Hierro” detendría el reloj en un aceptable 85”4 para 1400 metros desmejorando en 1”1 su marca anterior.

 

Y como en la campaña de 1991, la yegua Stillwater también repetiría en el Clásico Arturo Michelena con la misma llave González-Carmona, dando otra satisfacción a la gente del Stud “Agropecuaria Icabarú” y agenciando buen tiempo de 98”4 para 1600 metros. Así, la gran yegua labraba su camino rumbo a su campeonato de mejor yegua madura.

 

En la tarde del sábado 15 de febrero volvían los tresañeros a la cancha. Primero sería en el Clásico Congreso de la República en donde Isamar mantendría la dictadura sobre las de su generación al volver a galoparlas, esta vez fueron 6 cuerpos sobre Cantaura, agenciando un regular 114”3 para 1800 siempre con la llave Rodríguez-Camarda y las sedas del Stud “RASA” así, la hija de Flag Admiral en Dumyat demostraba sin discusión que no tenía rivales entre las de su generación, por lo menos.

 

Al día siguiente, Santu Pretu (aprovechando la ausencia de Catire Bello quien se había ido a tierras estadounidenses a probar suerte) galoparía a su antojo el Clásico Gobernador del Distrito Federal. La llave Tovar-Cachazo sería quien lo llevaría a un nuevo triunfo y una nueva alegría a la gente del Stud “Don Fabián”. El hijo de Flag Admiral en Cheka Lodge dejaba un buen 113”3 para 1800 metros, erigiéndose como el mejor a la par del campeón del Haras La Quebrada.

 

En un primer paréntesis, en la tarde del sábado 7 de marzo, se corría en Gulfstream Park, de Miami, Florida, EE. UU., el Florida Derby (1800 metros) en donde el campeón Catire Bello probaría suerte en esta exigente prueba preparatoria a la Triple Corona Estadounidense y en donde enfrentaría a caballos como My Luck Runs North, Tanks Number, Careful Gesture, Dance Floor (el favorito), Pistol And Roses y Technology entre otros, es decir, rivales calificados, nada fácil para el venezolano, pero siempre con la fe de una buena actuación.

 

Desafortunadamente la suerte la daría la espalda al criollo, ya que una mala partida, tropiezos al giro de la primera curva y cuando venía rematando fuerte, un nuevo tropiezo al entrar en la recta final lo retrasó más. Aún así, el nacional entraría sexto a tan sólo 8 cuerpos de Technology quien ganaría la prueba de punta a punta y muy cerca (2 cuerpos) del segundo lugar que ocupó Dance Floor y casi a la par de Pistol And Roses quien completaría la trifecta, ¡Ah!, Catire Bello fue corriendo contra sus características, ya que se trataba de un sprinter nato que tuvo que correr en atropellada. ¿Se imaginan lo que hubiera pasado con una buena partida? Queda la incógnita.

 

En la tarde del Domingo 8 de Marzo, saltó la sorpresa en el Clásico Mathieu Valery cuando una irreverente Manabí daba cuenta de sus rivales de turno al relegarlas a un segundo plano con la monta de Germán González y la preparación del “Caimán” Daniel Pérez aún cuando registró un mediocre crono de 129”3 para 2000 metros para la satisfacción de la gente del Stud “Manabí”.

 

Una semana mas tarde, domingo 15 de Marzo, se daba el marco de una nueva edición del Clásico José María Vargas en donde la expectativa se centraba en el desempeño de Río Chamita luego de su actuación en Puerto Rico, allí estarían ejemplares como Mi Chemito y Termidor, pero ninguno contó con una atrevida Bratislava que no creyó en credenciales y derrotó a los machos en esta oportunidad, demostrando que lo hecho en Santa Rita en el Clásico de la Chinita no fue casualidad. Fue conducida por José Luis Lugo y presentada por César Cachazo quien ganaba el evento por segundo año corrido y un nuevo trofeo a las vitrinas del Stud “Don Fabián”. La hija de Majestic Bidder dejaba un pésimo 140”4 para los 2200 metros de recorrido.

 

En el interín se dio la lamentable pérdida de Isamar cuando en una mañana de traqueos asustada por unos niños que rondaban la playa de las tribunas, se fue contra una de las barandas provocando fractura craneal por lo que tuvo que ser sacrificada, constituyéndose en una sensible baja para el espectáculo.

 

El segundo trimestre del año 1992 comenzaba con el segundo intento del Campeón Catire Bello en tierras norteamericanas, al ser inscrito en el Tropical Park Derby a correrse el sábado 4 de abril en el Tropical Park en el Estado de Florida. Esta vez aparecía entrenado por Manuel Medina y conducido por Early Fires y en donde volvería a enfrentarse a Technology, el flamante ganador del Florida Derby.

 

Al darse la partida en una pista fangosa y lluvia pertinaz Majestic Sweep salía en velocidad a la delantera perseguido por Catire Bello, quien esta vez partió bien, fue en búsqueda del puntero. Así se mantuvo la tónica hasta que inexplicablemente el venezolano se iba al fondo y Majestic Sweep era rebasado por Technology quien se vendría sólo hacia la victoria que consumaría en segundos; Majestic Sweep tuvo que conformarse con la posición de escolta mientras que Catire Bello llegaba penúltimo muy mal.

 

Poco después se supo que el fracaso del consentido de Oswaldo Bello se debió a un excesivo uso de lásix, el cual se le empleó previo a la carrera. Habría que esperar la próxima carrera.

 

El Domingo 19 de Abril de 1992 se daba una nueva edición del Clásico Presidente de la República en una tarde soleada y en donde Climalba demostró que el triunfo en el Simón Bolívar corrido 6 meses atrás no fue obra de la casualidad derrotando nuevamente a los machos siendo conducida esta vez por Rafael Torrealba y el entrenamiento de Isaac Hassan para las sedas del Stud “Climalba” dejando un modesto 153”4 para los 2400 metros de la carrera mas añeja del hipismo venezolano.

 

Pasada la resaca del Presidencial se daba el Clásico Día del Trabajador en su 5ª Edición y Stillwater mantenía la supremacía entre las yeguas maduras y le daba al Stud “Agropecuaria Icbarú” un nuevo trofeo para sus vitrinas. La “Tordilla de Acero” fue guiada por el “Jet” Douglas Valiente y presentada, como no, por Oscar Carmona agenciando un modesto 115”1 para 1800 metros. La verdad es que la hija de Agua Linda por Countertrade se ponía como el buen vino, ya que pasaba el tiempo y la yegua lo hacía cada vez mejor.

 

El Sábado 25 de Abril se daba el Derby Trial (1600 metros) en Churchill Downs, Kentucky, era la última prueba antes del Kentucky Derby y en donde Catire Bello iba a su tercer intento en pos de un lugar en la Triple Corona Estadounidense y en una extraordinaria carrera, viniendo de atrás al superar varios contratiempos logró arribar en el cuarto lugar detrás del ganador Alydeed. Sus propietarios deciden traerlo de regreso a Venezuela en donde ven una inmejorable oportunidad de lograr la Triple Corona Nacional.

 

Venía el mes de las flores, el quinto del año como lo es el de Mayo. La tarde del domingo 10 de mayo, Día de las Madres, se daba el Clásico Hipódromo La Rinconada, sin Isamar y con Cantaura tomando el relevo de la campeona de 1991 y con fácil triunfo sobre Larestinga se llevaba el primero de la trilogía de yeguas. Fue conducida por Carlos Andrés Olivero y presentada por Jesús Eduardo Benedetti para las sedas del Stud “Ñañaña” de Sixto González y buen tiempo de 97”4 para la milla.

 

Se venía el Clásico José Antonio Páez, primero de la Triple Corona Venezolana, en donde desertaba por lesión Santu Pretu, pero con el regreso del Campeón Catire Bello luego de su desafortunado paso por tierras americanas. Allí tendría que enfrentar a Gran Caimán, Camici, Festín, Ta´ Fino, Don Paco, el tordillo Traffic Junior (considerado el principal enemigo, a la final sería el primer favorito en taquilla), Honey Voyager, Ramson, Lucky Mega y Dancing Boy. Catire Bello apenas tenía 10 días de haber llegado al país y venía bajo de peso, por lo que había expectativa por ver qué pasaría ese 17 de Mayo.

 

La partida se da y Gran Caimán tumba a su jinete, de inmediato se van en tenaz lucha Camici, Traffic Junior, Don Paco y Festín, Catire Bello se colocaba quinto mientras que Lucky Mega con Ramson y Ta’ Fino se colocaban en un segundo pelotón. Pasaban en 22”2 los primeros 400 metros y los de la vanguardia mantenían la pelea, sacando ligera ventaja Don Paco sobre Camici y Festín, ya Catire Bello pasaba al cuarto y dejaban a Traffic Junior en el quinto con el resto en un lote compacto que se mantenía cerca de los punteros. Eso sí, mantenían un tren endemoniado, ya que habían pasado los 800 en un suicida 44”4, a los punteros les pasaría factura.

 

Ya venían al giro de la última curva y entraban en la recta final, muy cerca de la baranda se resistía Don Paco en la delantera, pero por centro de cancha y con la pista libre venía como una tromba el campeón Catire Bello y mas afuera el moro Traffic Junior cuando dejaban un impresionante 70”2 para 1200 metros. El hijo de Inland Voyager se venía a la delantera de una vez por todas, Traffic Junior venía con todo, pero veía como el crack se le iba en la delantera y como todo un general regresaba a su cancha y se los ganaba con total autoridad: el campeón estaba de vuelta, Catire Bello se llevaba el primero de la Triple Corona.

 

¡Tremendo Espectáculo!, ¡Qué Clase!, ¡Ese sí es un Campeón! Particularmente, quien escribe, saltaba de la emoción aupando a mi ídolo –y el de muchos- y daba por sentado que el “Catire de Venezuela” sería triplecoronado porque si así disminuido ganaba de manera categórica, no podría pensar qué pasaría cuando agarre su óptima forma. Habría que esperar, por lo pronto, la llave Valiente-Calixto le daba una inmensa alegría a la gente del Stud “Ilusión” con el triunfo de Catire Bello quien dejaba un tiempo muy bueno de 97”2 para la milla con remate de 27” en los últimos 400 metros.

 

Pasada la resaca del Páez se venía el Clásico Iraquí el Domingo 24 de Mayo, allí Polche iría en plan de gran favorito, pero tendría que enfrentar a sus principales enemigos Tal Vez, Mi Chemito (sería retirado posteriormente), Park Hannibal y como posibles sorpresas estaban, Duc D’Orleans, Gatopardo y Raquetón. Este compacto lote sería completado por las yeguas Stillwater y Landrea.

 

Sin duda fue una carrera emocionante, sobre todo en los últimos 400 metros cuando luego de ver como el raudo Tal Vez había señalado el camino y marcado parciales de 24”1 para los primeros 400, pasaron los 800 en 47”2 y los 1200 en un rápido 71”2, es decir que a medida que transcurría la carrera el tren se iba haciendo más rápido, cuando iniciaban el giro de la última curva una atrevida Landrea se venía a la delantera, aprovechando que Stillwater (quien era la que le seguía) tuvo un ligero parpadeo al no avanzar con la debida inmediatez y ese retardo le iba a costar caro.

 

En la recta final Landrea venía por dentro, y Stillwater (ahora sí) venía por fuera con un avance demoledor, el teletimer marcaba 97”1 para la milla y el asunto se convertía en cosa de dos, pues ¡las dos yeguas! (parecía increíble, pero cierto) relegaban a los machos y decidían entre sí, y en un cabeza a cabeza se vinieron hacia la meta y la raya las sorprendería casi iguales, al final, la foto reveló ligera ventaja a favor de Landrea quien le sacó cabeza a la “Tordilla de Hierro”. Tercero llegaría Raquetón, cuarto Tal Vez luego de hacer el gasto y completaría la pizarra Polche.

 

Una magistral e inteligente conducción del “Negrito de San José”, Juan Vicente Tovar (cosa habitual en él, por eso era toda una superestrella, un fuera de serie) hizo posible que el Stud “Agropecuaria Maipure” (los mismos de Luna Pier) reverdeciera laureles y le dio a Francisco “Kiko” D’Angelo su primer clásico en La Rinconada, ya que venía de Valencia, una yegua que llegó a sus manos procedente de la cuadra de Daniel Pérez, misma que tumbaría el récord impuesto por Gran Edward en este mismo clásico pero tres años atrás al parar el reloj en un inmenso 110”3 para 1800 metros (remate de 13”2 en los últimos 200).

 

La tarde del 31 de Mayo era el marco del Clásico Prensa Hípica Nacional en donde Cantaura se colocaba a un paso de ser la sexta triplecoronada al ganar de manera solvente el segundo tramo venciendo nuevamente a Larestinga y dejar marca de 126”2 para 2000 metros, siempre con la llave Olivero-Benedetti para la casaquilla del Stud “Ñañaña”.

 

Llega Junio y con él se venía el Segundo de la Triple Corona Nacional, el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría. La nublada tarde del Domingo 7 las tribunas estaban expectantes por el desempeño de Catire Bello luego de su apoteósica victoria conseguida 3 semanas atrás, era la primera vez que corría la distancia de 2000 metros, lo mismo que sus contrincantes. El campeón tendría que enfrentar a Traffic Junior, Camici, Gran Caimán, Ta’ Fino (éstos participaron en el Páez), Puerto Barnús, Sun Magic, Vadinho, Obediente, Sure Bless y el “invasor” valenciano Rey Cantor, quien venía de ganar los dos primeros pasos de la triple corona carabobeña.

 

La partida se dio y por fuera el “Catire de Venezuela” tomaba la punta de una buena vez con Sun Magic a un cuerpo y Rey Cantor con Sure Bless, Traffic Junior y Camici, mientras que en un pelotón iba el resto un tanto rezagado. Al pasar frente a la meta el público aplaudió a radiar y Catire Bello dejaba 23” para los primeros 400 metros, el campeón iba girando la curva de la Veterinaria y sacaba unos 3 cuerpos de diferencia sobre Sun Magic, Rey Cantor y Camici, Traffic Junior iba cuarto y Obediente con Sure Bless y Gran Caimán a la expectativa.

 

Catire Bello dejaba un cómodo 47” para los 800 (es decir, recorrió los siguientes 400 en 24” y se veía suelto, sin despeinarse) y mantenía la ventaja sobre Sun Magic quien peleaba con el valenciano Rey Cantor, mas atrás se colocaba Traffic Junior, mientras que los demás se rezagaban un tanto. Cuando se disponían a girar el último codo, Rey Cantor y Sun Magic trataron de acercarse al puntero, pero allí fue cuando el “Jet” Douglas Valiente llamó a correr a su conducido y Catire Bello empezó a desprenderse y poner tierra de por medio al sacar una ventaja considerable y dejar 72”1 para 1200 metros.

 

Al entrar en la recta final Catire Bello sentenció la carrera a su favor porque lo que hizo en esos últimos 400 metros fue un paseo de salud, Valiente lo desarmó faltando 200 metros, es más, mientras giraba la última curva el “Jet” se dio el lujo de voltear hacia ambos lados y al ver lo lejos que estaban los demás se limitó a galopar a su antojo. En medio de una ovación tremenda, Catire Bello cruzó la meta con un Valiente levantando el látigo y sacando a su escolta (Vadinho) la bicoca de ¡22 cuerpos y ¾!, ¡Casi Nada!

 

Rey Cantor llegaba tercero en buena carrera, Puerto Barnús llegaba cuarto y Camici completaba la pizarra, mientras que más atrás llegaban Sure Bless, Sun Magic, Gran Caimán, Ta’ Fino, Traffic Junior y Obediente. El entrenado por Iván Calixto dejaba un llamativo 125”1 para 2000 metros (y eso que lo desarmó mucho antes, sino imagínense) y se colocaba a tiro de la gloria, un triunfo más y el consentido del Stud “Ilusión” se colocaría en un selecto grupo de Triple Coronados Venezolanos.

 

A la semana siguiente se daba el Clásico Día del Ejército y para la sorpresa de todos se repitió el 1-2 del Clásico Iraquí corrido en Mayo cuando Landrea volvió a doblegar a Stillwater en otro final de infarto y relegando nuevamente a los machos a un segundo plano. De nuevo la llave Tovar-D´Angelo le daba otra alegría a la gente del Stud “Agropecuaria Maipure” y agenciar un muy buen 125”2 para los 2 kilómetros de recorrido.

 

La tarde del Domingo 21 de Junio, Día del Padre, era el marco para el Clásico General Joaquín Crespo, el tercero de la trilogía para yeguas y allí Cantaura entró a la historia al convertirse en la Sexta Triplecoronada entre las hembras y emulando a Lavandera, Segula C., Blondy Gelinotte y Lady And Me. La pupila del Stud “Ñañaña” de Sixto González, doblegó a sus contrincantes como quiso y aseguró de una vez el Título de Campeona Tresañera en la Temporada 1992.

 

La entrenada por Jesús Eduardo Benedetti fue conducida por Carlos Andrés Olivero quien con este sonoro triunfo se despedía de las pistas venezolanas para probar suerte en los Estados Unidos. La hija de Lassington dejaba 152”3 para 2400 metros, histórica sin dudas. Se dio una cosa curiosa y era la primera vez que dos yeguas se triplecoronan en años consecutivos (Lady And Me lo hizo en 1991 y Cantaura en 1992), cosa que se repetiría luego con Starship Miss (1999) y la zuliana Front Stage (2000).

 

Y llegó el día, la tan ansiada tarde por fin había arribado, el calendario marcaba el domingo 28 de junio y con él se venía el Clásico República de Venezuela, Tercero de la Triple Corona Venezolana. La tarde no podía ser mejor con un cielo completamente despejado para un sol radiante. La expectativa se centraba en el crack Catire Bello y ver si lograba la gran hazaña, para ello debía enfrentar a un lote reducido de tan sólo 4 rivales a saber: Camici, Puerto Barnus, Ta’ Fino y Vadinho.

 

A modo de introducción y en una entrevista que a los años le haría Vladimir Decán a Oswaldo Bello e Iván Calixto para el programa Monitor Hípico, el propietario de Catire Bello confesó sentirse muy nervioso, pasó la tarde intranquilo. Y no era para menos, no todos los días se tiene la oportunidad de ver su propio caballo triplecoronarse y entrar en la historia. Quien escribe asistió esa tarde a ver la carrera, estuve en la Tribuna “A”, en buen puesto, cerca de la Tribuna “B”, no podía dejar pasar ese chance tampoco, la historia la podía ver con mis ojos, hasta me llevé un radio transistor con su audífono y, como no, unos binoculares para ver de cerca la acción.

 

A medida que se acercaba la hora la tensión era mas latente, los caballos salieron a la pista con el desfile de rigor rumbo al aparato de partidas, todo el mundo expectante y un silencio se apoderó de las Tribunas por segundos, mientras cuadraban en sus puestos. Por fin se da la tan ansiada partida y rápidamente por fuera Catire Bello tomaba la punta de una vez, Camici se le colocaba al costado por dentro, Puerto Barnús con Ta’ Fino se peleaban el tercero y Vadinho quedaba en el último lugar.

 

La bulla estruendosa se escucho cuando los caballos empezaban a pasar frente a nosotros por primera vez, parecía que las tribunas se iban a caer por el escándalo (apenas sí escuchaba la transmisión radial) y cuando veía la pizarra ésta marcaba 21”2 para los primeros 400 metros, mis ojos no creían lo que veían: ¡¡21”2!! y aun faltaba mucho, se temía lo peor, mucha gente le gritaba cosas a Valiente, bueno de loco para abajo era lo que oía decir. Así giraban la primera curva, los caballos cambiaban de línea, Catire Bello por dentro le sacaba 2 cuerpos a Camici, mientras que muy atrás se quedaban Puerto Barnús, Ta’ Fino y Vadinho.

 

Al entrar en la recta de enfrente Catire Bello ya tenía 4 cuerpos sobre Camici (Tovar le dio intención a su conducido para cansar al crack, yo sí le decía de todo al “Supercampeón”, con todo y que era mi ídolo entre los jinetes, hasta de egoísta lo tildé) y marcaba un impresionante 70” para 1200 metros (me llevé las manos a la cabeza y me decía “¿Qué está haciendo este loco?” refiriéndome a cómo Valiente llevaba al caballo. Puerto Barnús, Ta’ Fino y Vadinho seguían lejos en las posiciones restantes.

 

A medida que se acercaban a la última curva Catire Bello mantenía la distancia sobre Camici y en lo que empezó el giro de ese codo vi de nuevo la pizarra y marcaba 96” para la milla (es decir, los 800 los pasó en 48”3 y entre los 1200 y los 1600 hizo 26” bajo el ritmo y así lo mantuvo). Para mi sorpresa (y posterior satisfacción) veía que Catire Bello lejos de bajar la guardia y cansarse, mas bien tomaba distancia de sus rivales quienes impotentes veían como el campeón se veía fresco, inclusive le quedaba gasolina, mientras que el resto apenas sí se movían.

 

Cuando entraron en la recta final Catire Bello dejó 124” para los 2000 metros (paso en 28”, lo que indicaba a las claras que podría cansarse) y Valiente, de manera inteligente, administró la poca energía que le quedaba y se limitó a galoparlo al ver como ya no tenía rivales (venían caminando, no aguantaron el tren endemoniado). Yo casi que ni podría hablar de los gritos que daba (“Vamos Campeón, ¡Son tuyos, Coño!”) eso entre el bullicio que había en las tribunas, las mismas estaban que se caían y Valiente hizo el saludo al público cuando puso el látigo en alto, eso enloqueció mas a la gente que se agolpó aquél Domingo inolvidable.

 

Catire Bello cruzó la meta y entraba a la historia al convertirse en el 4º Triple Coronado de la historia hípica nacional, emulando a Gradisco (1960), El Corsario (1972) e Iraquí (1985). Fueron 7 años de espera que valieron la pena, la afición hípica se rendía a los pies de Catire Bello quien dejaba 152”2 para la milla y media, rematando los últimos 400 en 28”2. Oswaldo Bello y la gente del Stud “Ilusión” saltaron a la pista de manera exultante, la alegría no les
cabía, la emoción era enorme y con ellos un Iván Calixto que veía como saldaba una vieja deuda con el destino, ya que el mismo le jugó una mala pasada 10 años atrás al ver cómo la Triple Corona de 1982 se le esfumaba de las manos a su pupilo el “Pequeño Gigante” Salt Lake de manera increíble e inusitada. Honor a quien honor merece.

 

Como aficionado me fui más que satisfecho, quién sabe cuándo volvería a ver algo semejante, ver que mi ídolo lograba la hazaña era algo indescriptible, fantástico. De esta manera, Catire Bello amarraba de una vez los títulos de Caballo del Año 1992 y Campeón Tresañero; pasara lo que pasara esas distinciones le pertenecían, aún cuando quedaba la segunda mitad de la campaña en la cual se celebrarían los 500 Años del “Descubrimiento de América”.

 

Luego de un impactante e inclusive frenético segundo trimestre nos adentramos al tercer trimestre de 1992 el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Después de la apoteosis de Catire Bello como colofón dorado a ese período qué mejor manera de abrir el siguiente con la 65ª Edición del Clásico Fuerzas Armadas, corrido el Domingo 5 de Julio, allí el ganador del año pasado, el argentino Upper Most regresaría por la repetida en la prueba luego de vencer al campeón de 1990, Don Fabián.

 

El foráneo sería conducido esta vez por Juan Vicente Tovar y si bien llevaría la gualdrapa Nº 1 (así aparecía en el programa oficial), sería invalidado en la semana apareciendo con el Nº 0 para la ocasión, allí enfrentaría a viejos conocidos: Another Chance y Canhinho (corrieron en 1991) y con ellos aparecían inscritos: Termidor, Mi Chemito, Positrón, Imputable junto con las yeguas Bratislava y Climalba quienes tratarían de mantener la supremacía sobre los machos en este año.

 

En una soleada tarde se daba la partida y como siempre Canhinho tomaba la punta y así se mantendría la tónica, lamentablemente cuando se disponían a girar la última curva por primera vez sucedía algo inesperado: Upper Most se lesionaba uno de sus miembros y Tovar tuvo que pararlo al verse obligado a abandonar la carrera, una baja sensible en pleno desarrollo de la “matacaballos” (esta vez se “tragó” al argentino).

 

La carrera no tuvo mucha historia, salvo que Mi Chemito dominaba desde los 1000 metros finales y tomó una ventaja que parecía definitiva, ya que Climalba y Bratislava lo perseguían sin éxito alguno y cuando todo parecía indicar que el pupilo del Stud “Coquito” de Anselmo Alvarado se llevaba la carrera mas larga, por fuera vino un Termidor arrollador e irreverente con el “Orgullo de Tácata” Miguel Blanco y lo sentenció en los últimos 75 metros quitándole el manjar de la boca y ganando en soberbia demostración la maratónica carrera. Tercera llegaría Climalba, cuarto Imputable, quinta Bratislava y mas atrás llegarían Positrón, fuera de carrera arribarían Canhinho y Another Chance ya que Upper Most había abandonado en la primera vuelta.

 

Termidor le daba al Stud “Saltrón” de Alfredo Toledo Guerrero su segundo Fuerzas Armadas (lo había ganado en 1986 con Tan Bonita) y a Carlos Morales Salas el primer lauro en este evento (lo tenía el “Musiú” Millard Faris Ziadie, toda una leyenda en el hipismo) agenciando un modesto 211”2 para las dos millas (3200 metros).

 

Dos semanas mas tarde se corría el Clásico Día de la Armada, prueba que daba el primer enfrentamiento entre los tresañeros y los maduros, las yeguas abrirían fuegos aquí y Stillwater pasaría a la historia como la primera hembra en ganar por tercer año corrido un Clásico, éste de la Armada. Aquí tuvo un jinete distinto, ya que en esta oportunidad fue llevada por Douglas Valiente y presentada como siempre por Oscar Carmona para una nueva satisfacción del Stud “Agropecuaria Icabarú”. La “Tordilla de Hierro” hizo un excelente 96”3 para la milla.

 

Ah y cómo si eso fuera poco, a la semana siguiente (Domingo 26 de Julio) la “Tordilla de Acero” repetía la proeza del año anterior al ganar por segundo año corrido el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación al vencer a los machos de nuevo (como al principio de los 80 cuando las hembras tenían dominio sobre los del “sexo fuerte”) con la llave Valiente-Carmona y un trofeo mas a las vitrinas del Stud “Agropecuaria Icabarú” parando el teletimer en un extraordinario 96”1 para la milla, es decir, un quinto menos en relación a la semana anterior.

 

Agosto abría fuegos con la disputa del Clásico Coproca el Domingo 9 de Agosto, la expectativa se centraba en la reaparición en las canchas de la campeona Cantaura, pero la suerte le sería adversa al caer ante una Epona irreverente, quien con la monta de Luis Ravelo y el entrenamiento de Simón Cornelio le daba a la gente del Stud “Tía Pola” un triunfo clásico que no saboreaban desde hace tiempo. La triplecoronada del 92 tendría que conformarse con el segundo lugar, mientras que la ganadora agenciaba 125”4 para 2000 metros.

 

A la semana siguiente llegaba el Clásico Cría Nacional y con ello también el retorno del campeón y Triple Coronado Catire Bello luego de casi 2 meses sin correr. Para el pupilo del Stud “Ilusión” iba a ser su primer enfrentamiento contra los maduros y ellos eran: Otro Rojo, Mi Chemito, Stillwater (la “Tordilla de Hierro”) y Termidor (venía de ganar el Fuerzas Armadas), cuarteto que iba a impedir un triunfo del crack oriundo del Haras La Quebrada; es de hacer notar que en el programa oficial, Catire Bello aparecía con la gualdrapa Nº 5, pero que sería invalidado en la víspera del Clásico por lo que correría con el Nº 0 (mismo caso que Upper Most en el Fuerzas Armadas).

 

La partida se dio y rápidamente por fuera Catire Bello tomó la punta, perseguido por Mi Chemito y Stillwater, mas atrás se colocaba Otro Rojo y Termidor aparecía en el último lugar. Al giro de la primera curva, los caballos se disponían a ir a la recta opuesta y Catire Bello iba cómodo en la punta, mientras que Stillwater tomaba el segundo lugar dejando a Mi Chemito en el tercero bastante cerca y algo lejos iban Termidor y Otro Rojo. Así se disponían a girar la última curva y el “Catire de Venezuela” seguía en la delantera y Stillwater tratando de alcanzarlo inútilmente y un Termidor que empezaba a atropellar por fuera, pero que venía lejos aún.

 

Entraron en la recta final y Catire Bello tenía una ventaja significativa de unos 5 cuerpos sobre Stillwater y de unos 8 sobre Termidor que venía con fuerzas descontando la ventaja, pero ya la carrera estaba decidida a favor del conducido por Douglas Valiente quien lograba una nueva victoria sobre Termidor, quien le llegó a 2 cuerpos y medio al campeón, mientras que Stillwater arribaba tercera, Mi Chemito sólo pudo para el cuarto y lejos, sin pena ni gloria, llegaba Otro Rojo cerrando el lote. Así, el entrenado por Iván Calixto dejaba un regular 126”1 para 2000 metros, otra soberbia demostración del Triple Coronado.

 

A la semana siguiente el caballo Traffic Control se adjudicaba por segundo año corrido el Clásico Gradisco ganándolo de punta a punta otra vez; el consentido del Stud “Traffic” fue guiado por el “Negrito de San José” Juan Vicente Tovar y llevado de la mano de Julio Ayala, dejó un aceptable 84”2 para 1400 metros reverdeciendo laureles uno de los pocos sobrevivientes de aquella gran generación nacida en 1987 (Don Fabián y cia.)

 

Los Dosañeros entraban a la escena, primero con el Clásico Lanzarina en donde una potranca rendidora llamada Cangua, hija del recordado Mantle, se llevaba los máximos honores en la carrera que abría fuegos para los potros. Cangua fue conducida por Ángel Angulo y presentada por Manuel Azpúrua Aranda para las sedas del Stud “Ñañaña” quien dejó crono llamativo de 71” para 1200 metros. Por el lado de los machos el potro Betinho se adjudicó el Clásico Victoreado con la monta del “Supercampeón” Juan Vicente Tovar y entrenado por Antonio Cioffi para la casaquilla del Sr. H. Hernández y regular tiempo de 73” para 1200 metros; es decir, las yeguas fueron 2 segundos más rápidas que los machos.

 

Y llegó Septiembre, Domingo 6, tarde soleada, tarde de Copa de Oro, ¿El Principal Protagonista?, no podía ser otro que Catire Bello, quien venía a su segundo match contra los maduros, para ello enfrentaría al “invasor” de Valencia, el caballo Rey Cantor, Steve, Al Fahd, Imputable, Otro Rojo y Mi Chemito. Sólo había una interrogante, ¿Por cuántos cuerpos ganaría el “Catire de Venezuela”?, ello venía porque el campeón volvía a ser invalidado para todos los juegos esta vez de manera oficial desde el principio.

 

Se da la partida y rápidamente Catire Bello por el centro se venía a la delantera, por dentro lo acosaba Rey Cantor, por fuera Mi Chemito, después se venía Al Fahd y más atrás se quedaban Steve e Imputable. El campeón venezolano seguía adelante al pasar por primera vez frente a las tribunas y dejaba 23”1 en los primeros 400 metros, así giraba la primera curva y veía cómo Mi Chemito por fuera pasaba al segundo y Rey Cantor quedaba tercero, Al Fahd se quedaba un poco rezagado en el cuarto, Otro Rojo peleaba el quinto con Steve e Imputable seguía en la última posición.

 

Ya en la recta de enfrente seguía el pupilo del Stud “Ilusión” indicando el camino y el teletimer marcaba 72”4 para 1200 metros (es decir, el segmento de esos 800 metros lo pasaba en 49”3, un parcial medianamente cómodo) Mi Chemito seguía a la caza junto a Rey Cantor, Al Fahd seguía cuarto pero con Steve al costado mientras que Otro Rojo e Imputable cerraban el pelotón. Ya se acercaban a la última curva, el Triple Coronado del 92 se veía cómodo en la delantera, Mi Chemito insistía, mientras que Rey Cantor empezaba a perder posiciones y era rebasado fácilmente por el resto del lote.

 

Ya entraban en la recta final y Catire Bello seguía en la vanguardia con unos 4 cuerpos sobre Al Fahd que atropellaba fuerte por el centro y por fuera venía Steve, el resto se quedaba atrás sin opción de triunfo. Douglas “El Jet” Valiente no parecía percatarse de que Al Fahd y Steve venían con fuerza y amenazaban seriamente el triunfo del hijo de Inland Voyager, cuando lo hizo ya los tenía encima prácticamente y le exigió hasta emplearlo a fondo, la llegada los sorprendería con Catire Bello ½ cuerpo sobre Steve y ¾ de cuerpo sobre Al Fahd, lejos llegaba Mi Chemito junto a Imputable y Otro Rojo y fuera de carrera llegaba Rey Cantor visiblemente agotado, iba caminando.

 

El entrenado por Iván Calixto dejaba un modesto 154” para 2400 metros dándole una nueva satisfacción a Oswaldo Bello, aunque el ½ cuerpo sobre Steve era la diferencia mas estrecha en toda su carrera. Cuesta admitirlo, pero son 50 metros más y Catire Bello era pasado, pero ganaría como todo un campeón al verse exigido por primera vez en toda su campaña.

 

Una semana más tarde, en la tarde del Domingo 13, se daba una nueva edición del Clásico de los Sprinters, en donde Río Chamita se adjudicaba el evento por segundo año corrido y emulando a ejemplares de la talla de: Picaresco, Tapatapa (nada mas y nada menos), El Mago, Corasí, Red Peak (“La Liebre”) y North Music, un selecto grupo de grandes ejemplares que dejaron su huella en los anales del hipismo venezolano. Carlos Morales se convertía en el primer entrenador en ganar 3 veces seguidas el evento de la velocidad que llegaba a 51 Ediciones para satisfacción de la gente del Stud “Río Chamita” y con la monta del “Jet” Douglas Valiente el sprinter dejaba 72” para 1200 metros, el mismo tiempo empleado el año anterior.

 

Ese mismo día, en el Clásico Cavepro, una irreverente Riva’s Baby (quien venía ganando en serie) ratificaba su buen momento al ganar de punta a punta sobre la “Tordilla de Hierro” y gran favorita Stillwater. La pupila del Stud “Luxor” de los Larrazabal, contó con la monta del “Negrito de San José” Juan Vicente Tovar y la preparación de Daniel Pérez (como en los días de Winton) quien dejaba tiempo de 111”2 para 1800 metros (a tan sólo 3/5 del récord que ostentaba Landrea).

 

Segunda llegaría Stillwater luego de perseguir a la puntera en vano, tercera arribaría Epona, cuarta la campeona Cantaura y completaría la pizarra Identic Mar, sexta llegaba Landrea quien tuvo una terrible partida al levantarse de manos en el aparato y regalar metros y metros a sus rivales dejando a Yokohama en el último lugar.

 

En la semana del Domingo 20, los Dosañeros regresaban a la arena de Coche, primero con el Clásico Edgar Ganteaume, en donde una potranca de nombre Prime Tip comenzaba su camino hacia el estrellato al derrotar de manera categórica a Cangua y a Flagada con la monta del “Pumita” José Luis Rodríguez y el entrenamiento de Julio Ayala Coronil. La consentida de Enrique Llorente y su Stud “Enllomar” dejaba un modesto 85”2 para 1400 metros. Entretanto, en el lado de los machos, Betinho mantenía la supremacía sobre los de su generación al ganar en buena lid el Clásico Albert H. Cipriani, con la llave Tovar-Cioffi. El pupilo de Humberto Hernández paraba el teletimer en un modesto 85”2 para 1400 metros.

 

A la semana siguiente se daban las dos versiones de un evento que sustituiría al Gran Premio Nacional, el cual sobrevivió 5 años, se trata del Gran Premio Unicría el cual era el evento de la Unión de Criadores de Venezuela y que tenía como aditivo el patrocinio de Confinanzas entidad bancaria que pertenecía al Grupo Progreso (por ende se denominaría Gran Premio Confinanzas Unicría).

 

Primero fueron las hembras las que abrieron fuegos en una tarde lluviosa y en una pista completamente fangosa, allí una irreverente Miss Colombina, en una atropellada voraz, liquidó las aspiraciones de la Triple Coronada Cantaura para adjudicarse el Gran Premio y darle a la gente del Stud “737” su primera selectiva. La hija de Giovannoto en Magic Music dejaba un modesto 126”4 para 2000 metros con la monta de Jorge Gerardo Bracho y el entrenamiento de Guillermo Parra.

 

En el lado de los machos volvía a la pista el Triple Coronado Catire Bello, otra vez ante los de su generación. Allí tendría que enfrentar a Gualillo, Torum Merú, A Millón, Fabidom, Veterano, Sun Magic, el tordillo Texan Star, Signore Rivo y Camici. Al darse la partida retrasan Torum Merú y A Millón, por centro de cancha saltaba Catire Bello a la delantera, Gualillo se le colocaba al lado, Fabidom en el tercero, Sun Magic cuarto y el resto se quedaba un poco atrás en un pelotón encabezado por Camici y Texan Star.

 

Al giro de la primera curva Catire Bello era acosado insistentemente por Gualillo, en una estrategia parecida a la que empleó Camici en el República de Venezuela, puesto que el campeón dejaba un violento 22”2 en los primeros 400, ellos 2 se desprendían de Fabidom y Sun Magic que peleaban el tercero y más lejos se quedaban los demás. Al entrar en la recta de enfrente y promediar ese trayecto, Catire Bello marcaba un rápido 46”3 para los 800, aún así, se veía cómodo el campeón con todo y lo anegada que estaba la pista; Gualillo se veía exigido por su jinete habida cuenta que no le podía perder el paso por nada del mundo, mientras que Fabidom, Sun Magic y Veterano comenzaban a recortar la diferencia rápidamente, al punto tal que se colocarían a menos de 5 cuerpos de los punteros.

 

Cuando el “Jet” Douglas Valiente vio que sus rivales se le acercaban al girar el último codo llamó a correr a su conducido y éste le respondió sacando nuevamente diferencias dejando un raudo 72”1 para 1200 metros, así entro Catire Bello a la recta final solitario en la punta y pegado a la baranda interior, por el centro vendría Veterano (muy castigado por su jinete) y a su lado Sun Magic, pero no había nada que hacer, el pupilo de Oswaldo Bello sentenciaría la carrera a su favor dejando un 99”4 para la milla (acusando en cierto modo el esfuerzo inicial provocado por Gualillo, pero su clase podría más que cualquier cosa) y cruzando la meta en ganancia una vez mas para el delirio de sus seguidores.

 

Nuevo triunfo del “Catire de Venezuela” que marcaba un modesto 126”1 para 2000 metros, pero que lo dejaría listo para un reto mayor: convertirse en el primer Triple Coronado en conquistar un Simón Bolívar, ya que El Corsario no pudo en los años 1972 y 1973, mientras que Gradisco e Iraquí ni siquiera participaron en el magno evento del hipismo venezolano.

 

Llegaba el último cuarto del año, comenzando por el mes de Octubre, mes del 500º Aniversario del “Descubrimiento de América”, abriendo fuegos con el Clásico Asociación Hípica de Propietarios, antesala al Gran Premio Simón Bolívar en donde Catire Bello hacía mutis yendo rumbo al magno evento. Entre este lote de machos destacaba el favoritismo de las yeguas Stillwater y Landrea, quienes en par de ocasiones habían hecho el 1-2 a costillas de los machos, ganándoselos en buena lid.

 

Ellas tendrían que enfrentar a caballos de la talla de Polche, Mi Chemito, Steve, Lance, Lucky Wonder, los tresañeros Veterano y Santu Pretu (reaparecía luego de unos 8 meses inactivo), así como los ejemplares: Mi Yaracuy, Libra, Pulgarcito e Il Platino que buscaban la sorpresa.

 

Cuando se da la partida, Stillwater salta a la delantera junto con Veterano quien le plantea lucha por tercera línea, Landrea se colocaba en el tercero, Santu Pretu en el cuarto luego de pasar entre varios ejemplares al principio y el caballo Il Platino en el quinto, luego vendría un pelotón encabezado por Lucky Wonder, Libra y Steve, el resto se quedaría un poco rezagado. La “Tordilla de Hierro” marcaría 23”3 en los primeros 400 al girar la primera curva e ir a la recta de enfrente, pero rápidamente se vería rebasada por Veterano quien asumía la posición de vanguardia dejando a las yeguas Stillwater y Landrea segunda y tercera, respectivamente.

 

Al promediar la recta de enfrente, Veterano dejaba un cómodo 48” para los 800 metros, con las dos yeguas peleando por el segundo y en pos del puntero, en eso se vienen acercando los caballos Santu Pretu, Lucky Wonder, Mi Chemito, Steve y Libra, cuando se disponen a girar la última curva, Stillwater por dentro desplazaba y tomaba la punta otra vez, dejando parcial de 73” para 1200 metros, Landrea trataba de no dejarla escapar y Santu Pretu accionaba por su lado con los caballos Steve y Lucky Wonder y el resto se aglomeraba para tratar de estrecharse con los punteros.

 

Entraban de una vez en la recta final y Stillwater sacaba una ventaja de unos 3 cuerpos que parecía ser definitiva, pues Landrea y Santu Pretu accionaban en vano para tratar de alcanzar a la tordilla que tiraba un cómodo 99”2 para la milla cuando sólo faltarían 100 para el final. De repente y como una exhalación venía un Libra que de manera irreverente buscaba sorpresivamente la carrera, y por fuera sentenciaba la carrera a su favor con una atropellada que recordó los días de Indudable y Salt Lake (guardando distancias).

 

Increíblemente la yegua Stillwater tendría que conformarse con el segundo (impunemente perdió esta carrera), Santu Pretu llegaría tercero en excelente demostración luego de reaparecer, Veterano arribaba cuarto y Steve completaría la pizarra. Un modesto 127”3 era el tiempo que emplearía el ganador con remate de 28”1 en los últimos 400 para la satisfacción de la gente del Stud “Atelo” quienes vieron una conducción magistral de Daniel Centeno y un acertado entrenamiento de Iván Calixto.

 

A la semana siguiente se daba el Clásico Gustavo J. Sanabria en 2400 metros y en donde solamente serían inscritas 4 yeguas: Bratislava, Climalba, Princess York (sería retirada) y Giovannina. Y en uno de esos finales emocionantes (similar al Sanabria del 84 cuando lo ganó Baby Dancer) Climalba sacó la mejor parte cuando superó a Bratislava quien amenazaba con ganar de punta a punta, pero que pagaría cara la pelea inicial con Giovannina. La hija de Climatic daba cuenta de sus rivales y se desquitaría de Bratislava quien tendría que conformarse con el segundo mientras que Giovannina arribaría muy lejos en el último lugar.

 

La ganadora sería guiada por Rafael Torrealba y presentada por Isaac Hassan para las sedas del Stud “Climalba” dejando un mediocre 154” para 2400 metros con parciales de 23”4 (400); 50”3 (800); 74”2 (1200); 101”2 (Milla); 128”2 (2000), rematando los últimos 400 en 25”3 (a pesar del tiempo malo, el remate se considera muy bueno). Así, la ganadora del Simón Bolívar de 1991 reverdecía laureles.

 

El Hipódromo sufriría un paro a causa de una huelga de caballerizos, por lo que la actividad en el óvalo caraqueño sería forzosamente suspendida. Desde el Sábado 17 las tribunas quedarían desiertas, dicha suspensión sería levantada el 11 de Noviembre por lo que la actividad hípica se reanudaría el fin de semana del 14 y 15 de Noviembre, es decir casi un mes sin el entretenimiento de las carreras de caballos.

 

En el ínterin, se daba el Clásico Nuestra Señora de la Chiquinquirá, homenaje a la Patrona de los Zulianos. Allí participaría Stillwater en plan de gran favorita, buscando emular a Ridy’s Doll (1986) y Bratislava (1991) como las yeguas ganadoras en el magno evento zuliano., pero sería sorprendida esta vez por Gran Asalto, quien le quitó el manjar de la boca a la “Tordilla de Hierro” y la dejaría con el amargo sabor de la derrota. El ganador fue conducido por Jorge Gerardo Bracho y entrenado por J. A. Rodríguez para los colores del Stud "Aura" y tiempo de 128"4 para 2000 metros.

 

Vendría un apretado calendario en donde se daban los Clásicos correspondientes a los Dosañeros, primero con el Ciudad de Caracas en donde Prime Tip hizo gala de superioridad y pulverizaría a Cangua y a su compañera de establo Electric Lady. La llave Rodríguez-Ayala sería nuevamente la artífice de este triunfo para los colores del Stud “Enllomar” y un regular 85”4 para 1400 metros. Entretanto, del lado de los machos, el potrillo Fort Nassau sorprendería a Betinho en el Clásico Antonio José de Sucre llevando el trofeo a las vitrinas del Stud “Gurosova”; el hijo de Erin Bright (medio hermano de Libra) en Miss Yandy fue conducido por Daniel Centeno y entrenado por Carlos Morales y pararía el reloj en un regular 85”2 para los 7 furlones.

 

Y llegó la gran cita, el momento esperado había llegado, se venía la 47ª Edición del Gran Premio Internacional Simón Bolívar en donde se daba el reto del año: ¿Podría Catire Bello convertirse en el primer Triple Coronado en ganar el magno evento de la hípica venezolana? Esa era la gran interrogante y aunque el Simón Bolívar siempre trae expectativa, el ver si el “Catire de Venezuela” lograba la hazaña, algo como si fuera un tetra-campeonato (o cuádruple corona), le añadía un ingrediente extra al magno evento.

 

Para ello debía enfrentar a un nutrido lote, el cual estaba conformado por Al Fahd, Mi Chemito, Steve, Santu Pretu, Libra, Veterano, Ta’ Fino, Gran Asalto (de Santa Rita, ganador del Clásico de la Chinita), Imputable, Polche (el Campeón Tresañero de 1991), Rey Cantor (de Valencia), Bros Mario, Sun Magic, Puerto Barnus junto con las yeguas Landrea y Miss Colombina todos ellos a recorrer los 2400 metros que comprendería este Clásico en la soleada tarde del Domingo 22 de Noviembre. La suerte estaba echada.

 

Cuando se da la partida, Bros Mario por fuera toma la punta de una vez ganándole en el salto a Catire Bello (no tuvo mala partida el campeón, pero el conducido por Eduardo Rivas le ganaría la delantera) mientras que Rey Cantor estaba tercero por dentro, detrás de ellos iban Gran Asalto con Santu Pretu y Landrea con Mi Chemito y Al Fahd, entretanto el resto iba en un segundo pelotón no muy lejos de los punteros para así no perderles la pista de ninguna manera.

 

Al pasar por primera vez frente a las tribunas el teletimer marcaba 23”1 en los primeros 400 metros y Bros Mario por centro de cancha dominaba, por fuera Catire Bello iba a la par de Rey Cantor que corría por tercera línea, así giraban la primera curva y Bros Mario seguía en la punta (por cierto, el puntero giro abierto y con ello se llevó a Catire Bello hacia fuera) y ya en la recta de enfrente la tónica se mantenía, Rey Cantor iba segundo y el campeón tercero a la expectativa, buscando el mejor momento para pasar, mientras que Santu Pretu iba cuarto y el lote se empezaría a compactar promediando la recta opuesta.

 

La pizarra marcaba 72”3 para 1200 metros, un tren algo endemoniado, Bros Mario seguía adelante, pero Catire Bello se le acercaba y se le colocaba a la par junto a Rey Cantor, mientras que Sun Magic pasaba al cuarto y Santu Pretu al quinto, por allí vendrían Al Fahd, Veterano, Ta’ Fino junto a Mi Chemito y Landrea, el resto estaba buscando pescar en río revuelto cuando se disponían a girar la última curva para así entrar en la recta final y dejaban 98”4 para la milla. Catire Bello pasaba de una vez a la vanguardia, Sun Magic se colocaba segundo y Santu Pretu en el tercero (estos tres tomarían la curva algo abiertos) y Veterano por dentro iba al cuarto a la par de Ta’ Fino.

 

Entraban en la recta final, parcial de 125”2 para 2000 metros, el Triple Coronado iba en la punta, Valiente lo lleva hacia adentro porque se percata que un irreverente Veterano se atrevía a plantearle lucha y se enfrascaría osadamente contra el campeón que se defendía como podía, pero faltando 150 metros, Veterano se desprendía ante la mirada atónita de los fanáticos (quien escribe no daba crédito a lo que veía) y sucedía lo impensable: Catire Bello estaba siendo derrotado, saltaba la sorpresa en este Simón Bolívar.

 

A la final, un atrevido Veterano cruzaba la meta en ganancia, a unos 4 cuerpos llegaba segundo Catire Bello (caería como todo un campeón, con las botas puestas), tercero llegaría Al Fahd, mientras que Sun Magic arribaría cuarto y Ta´ Fino le arrebataría a Santu Pretu el quinto puesto en plena sentencia con tiempo 150”4 para la milla y media, remate de 25”2 para los últimos 400 metros, remate muy bueno, de por sí.

 

La gente del Stud “Adiante” saltaría a la pista totalmente enloquecida, ante el estupor en las tribunas, un Nerio Vargas muy contento y feliz iba por su pupilo (primer Bolívar en su dilatada trayectoria) y un exultante “Pumita” José Luis Rodríguez vitoreaba como nunca. La historia le negaría a Catire Bello el dulce sabor de ganar un Simón Bolívar, sus dueños (a diferencia del República de Venezuela) estaban confiados y seguros de que Catire Bello no podía perder… así es el hipismo, tan impredecible como apasionante.

 

Pasada la resaca del Simón Bolívar, se venían los siguientes eventos clásicos, empezando por el Simón Rodríguez en donde Om Tara (una rendidora yegua hija de Hy Ponder en la criolla Tobeyma) sorprendería a propios y extraños al llevarse la máxima prueba y el trofeo alegórico a la misma a las vitrinas del Stud “Om Tara”. La yegua dejaría un buen 72”4 para 1200 metros y contó con la conducción de José Martín Toro y el entrenamiento de Jorge Luján.

 

Comenzaba el mes de Diciembre, la época de los regalos, las hallacas, el pan de jamón y el panetón. Con ello venía una nueva edición del Clásico Fuerza Aérea Venezolana en donde la rendidora Epona doblegaba a sus rivales de turno con la monta del “Negrito de San José” Juan Vicente Tovar y el entrenamiento de Simón Cornelio para los colores del Stud “Tía Pola”. Un regular 114”1 sería el tiempo dejado por la hija de Continuing en Abadía.

 

Llegaba el momento cumbre el Domingo 13 de Diciembre, la 25ª Edición del Clásico Internacional del Caribe a celebrarse, una vez más, en el Hipódromo El Comandante en Canóvanas, Puerto Rico. Allí las esperanzas venezolanas estaban centradas en Catire Bello y Veterano (vencedor del Simón Bolívar). El “Catire de Venezuela” compartiría el favoritismo con el panameño Leonardo, quien había logrado la Triple Corona en su país, lo que daba un extra a esta carrera.

 

Desafortunadamente las cosas no saldrían bien para el Triple Coronado Venezolano, porque tuvo una muy mala partida, después quiso pasar al girar la primera curva y lo que consiguió fue una maraña de ejemplares que le impidieron el libre paso, eso lo aprovechó el canaleño Leonardo para tomar la punta con comodidad, cuando ya giraban el primer codo y se iban con destino a la recta lejana, el campeón Catire Bello ya estaba segundo e iba en pos del istmeño.

 

Una vez llegado a la recta de enfrente, el panameño (con Cornelio Velásquez) seguía en la punta con Catire Bello acosándolo (Valiente lo puso rápido en carrera, con todo y lo sucedido al inicio, tratando de no dejar ir a su rival) y la carrera, aún faltando la mitad, se convertía en cosa de dos, ya que los demás iban en un pelotón y nunca serían enemigos al no verse en carrera.

 

Cuando iban a girar el último codo, Catire Bello va en búsqueda de Leonardo y lo llega a igualar enfrascándose en una lucha tenaz, palmo a palmo, cabeza a cabeza, incluso, el venezolano le sacaría mínima diferencia cuando entrarían en la recta final. El de Panamá iba por dentro, el de Venezuela por fuera, fue una pelea a sangre y fuego, a brazo partido, pero para desgracia nuestra, Catire Bello pagaría el esfuerzo de los primeros metros y en los últimos 100 cedería ante Leonardo y el del istmo sacaría la mejor parte imponiéndose de manera categórica sobre el criollo quien caería con las botas puestas a tan sólo cuerpo y medio.

 

Lejos, en el tercero llegaría la otra panameña Recordada, cuarto Veterano (apenas sí se vió) y quinto el borinqueño Sunday Blue. Nuevo triunfo para Panamá quien no veía triunfar ejemplares suyos desde los días de Pan de los Pobres, dejando con un sabor amargo de boca a la delegación venezolana. El del istmeño dejaba buen tiempo de 111”3 con parciales de 23”2 en los primeros 400; 47”2 en la media milla; 72”1 para 1200 metros y 97”4 para la milla con remate 13”4 en los últimos 200 metros.

 

A la semana siguiente se daban tres Clásicos para cumplir con el calendario debido al retraso provocado por el paro de caballerizos en Octubre. Primero se daría el Clásico Instituto Nacional de Hipódromos el Sábado 19 de Diciembre con un triunfo de la “Tordilla de Hierro” Stillwater quien de esta manera amarraba el título de Campeona Madura 1992 al imponerse en el clásico con la monta de Rafael Torrealba y el entrenamiento, como siempre de Oscar Carmona para la gente del Stud “Agropecuaria Icabarú” dejando mediocre registro de 128”2 para 2000 metros.

 

Al día siguiente se venía el Clásico Comparación en donde los grandes favoritos eran Fort Nassau y Betinho, pero una Cangua ambiciosa y atrevida no creyó en esa premisa del “sexo débil” y en una demoledora atropellada (muy al estilo de su padre, el recordado Mantle) pulverizó a los machos dejando a un Fort Nassau con los ojos claros y sin vista luego de quebrantar a Betinho quien había hecho el gasto de la prueba. La consentida de Sixto González y su Stud “Ñañaña” se convertía en la cuarta potranca en ganar el Derby de los Dosañeros y la primera desde que lo hizo la campeona Tessa (Stud “Chivacoa”) en 1972.

 

Cangua sería conducida por Jorge Gerardo Bracho y entrenada por Manuel Azpúrua Aranda, dejando un buen 98”2 para la milla con violentos parciales (marcados por Betinho) de 22”4 para los 400; 45”1 en los 800 y 71”3 para 1200 con un remate de 26”4 en los últimos 400 metros. La potranca compartiría el título de Campeona Dosañera junto a Prime Tip.

 

El telón de la programación de 1992 caería con el Clásico Jockey Club de Venezuela y allí Sun Magic sería el encargado de darle cierre con un buen triunfo en esta prueba y darle a la gente del Stud “Sun Uno” una nueva satisfacción su haber con la conducción de José Martín Toro y el entrenamiento del “Rey de la Larga” Julio Ayala Coronil con un tiempo de 113”2 para 1800 metros.

 

El final de la temporada había llegado, una campaña histórica por la Triple Corona lograda por Catire Bello luego de 7 años de espera, también se vió como Cantaura lograba la trilogía de las yeguas y haciendo historia al ver por segundo año corrido una Triple Coronada (Lady And Me el año anterior) y a su vez se triplecoronaban el mismo año tanto en las yeguas como en la general.

 

Juan Vicente Tovar lograba su 16ª Estadística consecutiva, todo un record, vigente hasta nuestros días y difícil de igualar, mucho menos de superar en nuestro turf. Sólo que esta vez lo hizo empatado con el “Pumita” José Luis Rodríguez, éste se lesionaría promediando Noviembre y al momento estaba por delante del “Negrito de San José” quien seguiría montando y una vez que igualó al “Pumita” decidió no montar mas en un noble y caballeroso gesto muy característico en su persona y así lograr un nuevo triunfo como el mejor jinete, esta vez compartido con Rodríguez.

 

Pero no todo es buena noticia, ya que el “Supercampeón” anunciaba su retiro de las pistas aduciendo motivos personales. Una sensible baja para el espectáculo al ver cómo el jinete bandera no montaría mas; ello le dejaría el camino abierto a jockeys de la talla de Douglas Valiente, José Luis Rodríguez, José Leonardo Verenzuela, Jorge Gerardo Bracho y uno que emergía desde el Zulia y ya había dado destellos de calidad conductora llamado Ángel Alciro Castillo en pos de un Casquillo de Oro en el renglón de los jinetes.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 21 de junio de 2007

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