Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Temporada Clásica 1990

Don Fabián, Rey del Caribe

Por Ricardo Maldonado

 

De regreso, luego de múltiples cosas, con estas reseñas de las Temporadas Clásicas en donde relato las incidencias de una campaña memorable y tremenda, en donde vivimos como buenos hípicos momentos épicos, de gloria, también de desencantos y desilusiones, pero siempre con el buen sabor del hipismo que llevamos en la sangre y en la que nos adentramos de una vez para disfrutar de ella y revivir aquellas tardes que en nuestra memoria quedaron grabadas para siempre.

 

Cuando llega el año 1990, llega también el comienzo de una nueva era, una nueva década en la que despiertan las ilusiones, es el devenir de esperanzas y buenos augurios. Atrás habían quedado las épicas hazañas de ejemplares como Gelinotte, Trinycarol, Salt Lake, Iraquí, Sweet Candy, Gran Edward, Winton, Volantín, The Queen, Ristre, entre otros, que dejaron huella y escribieron páginas brillantes en letras doradas sus historias y trayectorias en la pista caraqueña. Y por si fuera poco, los 80 vieron a un dominador y dictatorial Juan Vicente Tovar acaparar las estadísticas de ese decenio, dictando cátedra, derrochando clase, garra, valentía, sapiencia y una inteligencia infinitamente superior al resto.

 

También se vieron figuras emergentes como Douglas Valiente, José Leonardo Verenzuela, José Padrón, dieron colorido al turf y entrenadores del nivel de Millard Ziadie, Agustín Bezara, Daniel Pérez, ponían su grano de arena en aras de un buen espectáculo. Emergían preparadores como Carlos Morales, se despedían fustas como Gustavo Ávila y trainers como Manuel Medina, las mujeres incurrían en el mundo de los jinetes (ya habían entrenadoras como Magaly Rojas y Sibylle Konietzy). En fin, los 80 dejaron bonitos recuerdos que jamás se borrarían e hizo que el aficionado plenara cada fin de semana las tribunas del óvalo de Coche.

 

Por otro lado, los 80 vieron como Valencia reabría sus puertas con el Hipódromo de la Ciudad y a fines de esa década, el viejo Hipódromo de La Limpia en Maracaibo bajaba el telón luego de 30 años de funcionamiento para darle paso al moderno Hipódromo de Santa Rita en la Costa Oriental del Lago y el cual iba a ser sede del XXIII Clásico Internacional del Caribe en Diciembre de 1990. Los 80 también vieron el cierre definitivo de los Hipódromos de Paraguaná, Upata y Barquisimeto, sólo el Municipal de Ciudad Bolívar se mantenía en funcionamiento.

 

Así 1990, un año de cambios, de aperturas, internacionalización de clásicos de tradición y de expectativas grandes. Lamentablemente, no todo es color de rosa, pues debido a una huelga de caballerizos, no se disputó el Inauguración Francisco de Miranda. Era la primera suspensión que sufría esta carrera desde su instauración en 1948 cuando Burlón inscribió su nombre como primer ganador de la prueba, la cual siempre abría la temporada clásica de cada año. Mal comenzaban las cosas para el turf en el nuevo decenio, el de los 90.

 

De esta manera, el primer Clásico de 1990 fue el Andrés Bello, en el cual arrojó la primera sorpresa al dar como ganador a Rifeño, un pensionado del Haras Anamar, de la siempre célebre Peggy Azqueta, quien contó con la conducción de Germán González y le daba a Daniel Pérez el segundo triunfo corrido en este evento y el tercero en los últimos 4 años. El hijo de la recordada Dresden por Guapo dejaba un buen 98” para la milla. El lado de las yeguas se daba otra sorpresa, ya que Esmeraldita ponía en su haber el Clásico Andrés Eloy Blanco superando a las rivales de turno y con “Roy RogerRengifo en el sillín y el cuido de Manuel Azpúrua Aranda, le daba a la gente del StudCagüita” este triunfo clásico. La hija de Never Sweeter dejaba un modesto 86”4 para 1400 metros.

 

En Febrero, la acción continuaba con el Clásico Arturo Michelena y… ¡Otra Sorpresa!, As Cirensica daba al traste con todo pronóstico posible y ganaba su primer clásico en 3 años (no lo hacía desde el Clásico Hipódromo La Rinconada en 1987), sorprendiendo así a propios y extraños. La dupla Torrealba-Bezara volvía a hacer de las suyas y la hija de Lassington dejó un regular 99”1 para la milla.

 

Al fin los tresañeros tenían su primera oportunidad, primero fueron las potrancas en el marco del Clásico Congreso de la República, allí se dio otra sorpresa, aún cuando a Princess Along siempre se le tuvo en buen concepto, es muy cierto el decir que no se le tenía en cuenta entre las grandes favoritas. Aún así, la pensionada del Monumental tuvo los arrestos para llevarse la victoria con un magro 117”2 para 1800 metros, con la dupla Torrealba-Bezara dando qué hacer.

 

Los potros hicieron su aparición en escena con el Clásico Gobernador del Distrito Federal, allí Nevers en atropellada demoledora ganándose a su archirival Don Fabián y tomando la vanguardia entre los tresañeros. El “Pumita” José Luis Rodríguez llevó al triunfo al consentido del Stud “Tol-Liw” y el cuido de Armando Fernández Alfaro con un regular 115”3 para 1800 metros.

 

Marzo comenzaría con el regreso de las maduras a la pista de La Rinconada en la tarde del Sábado 3 de Marzo de 1990, allí se disputaría el Clásico Mathieu Valery y cuando todos pensaban en una victoria fácil de Candy Amor, con el “Diablo” Parra en el sillín, vino una irreverente Spanish Flower (la misma que truncó la triple corona de Ferd D´Ferh el año anterior) en una atropellada devastadora y en la propia sentencia liquidó a la hija del campeón Sweet Candy quitándole así el manjar de la boca con la monta de Ramón Eduardo Ibarra y la preparación de Carlos Regalado (padre) para las sedas del StudBenimer”. La oriunda del Haras El Bosque, dejaba, eso sí, un mediocre 129”2 para 2000 metros.

 

A la semana siguiente venían los machos y un rejuvenecido Background volvía a la senda ganadora en pruebas clásicas al adjudicarse el Clásico José María Vargas, doblegando a rivales como Randy y Escalafón. Con la monta de Rafael Torrealba y el cuido de Antonio Bellardi, el consentido del StudBrisal” paraba el teletimer en un mediocre 141”4 para 2200 metros, muy lejos de aquél impresionante 134”3 hechos por Monte Rojo el año pasado.

 

Segundo Trimestre, los meses de las grandes carreras, los grandes eventos de la Triple Corona, aún cuando la apertura correspondió al Clásico John Boulton con un triunfo para la campeona dosañera de 1989, Special Dancer, quien doblegaba a sus rivales de turno con los ya tradicionales colores del Stud “Palmeral”. La hija de Classical Dancer le daba a Tovar su primer triunfo clásico del año, siempre bajo la preparación de Antonio Bellardi quien dejaba un
modesto 87” para 1400 metros.

 

La nublada tarde del jueves 19 de abril era el marco del Clásico Presidente de la República en donde se reunía lo más selecto de la caballada que hacía campaña en el óvalo de Coche. El sprinter Tal Vez salía como gran favorito, dada las actuaciones previas y sus grandes enemigos eran Randy, The Other (ganador del año pasado) y Background, quienes eran candidatos a llevarse la victoria. Otros enemigos eran el irregular Another Chance y Vino Veritas, ejemplares que buscarían pescar en río revuelto, mientras que el resto sólo animaría la competencia, si acaso Escalafón (otro caballo irregular), Azócar y el modesto Royal Flower podrían asomarse a la final en búsqueda de un buen puesto en la pizarra.

 

La novedad de este Presidencial, era que pasaba a la categoría internacional, era el primero de 4 eventos en los cuales podrían competir caballos foráneos. Pero en esta oportunidad no hubo ningún invitado inscrito, habría que esperar la siguiente ocasión.

 

La partida se da y por fuera (como era habitual) salía Tal Vez a la delantera, Randy lo iba a acompañar desde el segundo, en el tercero se quedaba el caballo El Chivúo, luego estarían Muley con Azócar, en un pelotón secundario estaban Sir Jak, Royal Flower, El Beduino, Escalafón, Background y un poco mas rezagados quedaban Vino Veritas y Another Chance. Pasaban en 24” los primeros 400 metros, Tal Vez dominaba al pasar por primera vez la meta, Randy no lo dejaba ir lejos. Ambos ejemplares empezaban a distanciarse del resto hasta sacar poco más de 10 cuerpos sobre el tercero que era Muley, quien a su vez encabezaba el pelotón secundario que venía un poco retrasado.

 

Así pasaban a la recta de enfrente, los dos sprinters se enfrascaron en una dura lucha por el primer lugar, nadie cedía terreno y así pasaban los 1200 en 72”1, lo que indicaba a las claras que apretaban el paso y ponían en sí un tren suicida de carrera; ambos ejemplares seguían peleando cuando Tovar llama de una vez a Randy y toma la delantera, Tal Vez empezaba a dar muestras de cansancio y empezaba a perder posiciones, mientras que los atropelladores comenzaban a recortar la diferencia ganando terreno con respecto a quienes les venían adelante.

 

Giraban la última curva y Randy comenzaba a sacar una ventaja considerable, parecía que se les venía el entrenado por Azpúrua, cuando entraban en la recta final con el hijo de Thunder Bold en la delantera, pero Background traía una atropellada demoledora por fuera y cuando faltaban 200 metros, el ejemplar pasaba de una vez a liquidar la carrera, por el centro venía Vino Veritas, pero ya todo estaba decidido, Background ganaría de forma contundente y sin atenuantes el Clásico Presidente de la República y por margen de 3 cuerpos cruzaba la meta victorioso sobre Vino Veritas que se tendría que conformar con el placé, tercero llegaba Randy (visiblemente agotado luego de la pelea con Tal Vez), cuarto llegaría Another Chance y completaría la pizarra Royal Flower (el outsider hizo tremenda carrera). Tal Vez pagaría cara la pelea inicial y llegaría último, muy exhausto, mientras que The Other sólo pudo para un noveno lugar fallando en su intento de repetir en el Presidencial.

 

Background fue conducido de manera magistral por Rafael Torrealba y presentado por Antonio Bellardi; el consentido del StudBrisal” dejaba un buen 152”2 para la milla y media del evento y dejaba atrás el fantasma de las lesiones que lo marginaron de la campaña 1989 y se erigía como el mejor maduro del patio.

 

Las yeguas maduras regresaban a las competencias con el Clásico Día del Trabajador y… ¡Otra Sorpresa!, porque Fezzi las sorprendería en la carrera al no dejar para nadie y llevarse el evento con un excelente tiempo de 112”4 para 1800 metros con la monta del nóvel J. A. García y el entrenamiento del “Caimán” Daniel Pérez García para los tradicionales colores del Stud “Chivacoa” de Doña Peggy Azqueta.

 

Mayo, el llamado mes de las flores, abría fuegos una nuevamente con la triple corona de yeguas con el Clásico Hipódromo La Rinconada en la tarde del 6 de Mayo. Las mejores potrancas se reunían en esta oportunidad en pos de emular la hazaña de Lavandera, Segula C., Blondy y Gelinotte. La gran candidata era Mon Coquette, quien venía invicta, entrenada por Agustín Bezara y con la monta del “Negrito de San José”, más las cosas no saldrían como lo desearían sus allegados y un magro cuarto lugar fue lo conseguido en prueba ganada por Madrileña quien con la monta de Germán González sorprendía con un excelente 95”4 para la milla para los colores del Agropecuaria Maipure (los mismos de Luna Pier) y el entrenamiento de Daniel Pérez.

 

A la semana siguiente aparecían los potros en escena con el Clásico José Antonio Páez, Primero de la Triple Corona Nacional, allí se iba a ver quien era quien. Entre los participantes estaba el gran favorito Nevers y sus grandes enemigos serían el sprinter Traffic Control, Don Fabián y en un orden secundario estaría Mano a Mano, quien venía de buenas carreras a su prueba de fuego y con una oportunidad remota estaría Chabacano junto al otro velocista, el rendidor Fast Attack.

 

Pero todos los pronósticos se cayeron de manera estrepitosa, ya que, como había sido la tónica a lo largo de 1990 sorprendía Mano a Mano, un hijo Harmonizer en Ecuatorial, quien no contaba con el favoritismo de los expertos y se llevaría el primero de la trilogía, superando a Don Fabián y a Nevers con la monta de “RoyRoger Rengifo y el cuido de Julio Ayala Coronil para la casaquilla del StudEpson” parando el teletimer en un buen 97”1 para 1600 metros.

 

The Other reverdecería laureles al ganar de manera terminante el Clásico Iraquí, al desquitarse de Background y Randy que poco o nada pudieron hacer ante el empuje del hijo de York Minster quien fue conducido por Richard Bracho y presentado por Iván Calixto para los colores del StudThe Queen” dejando tiempo de 113” para 1800 metros, modesto, si se quiere, ya que Gran Edward había logrado récord en la distancia el año anterior.

 

La tarde del sábado 19 de mayo sería el marco del segundo de la triple de yeguas pero con una pequeña variante, ya que la denominación pasaría a ser Prensa Hípica Nacional en lugar del Prensa Nacional que llevó ese nombre hasta el año pasado. Allí una irreverente Backyard daría al traste con las aspiraciones de Madrileña al ganar en atropellada y de manera fácil el segundo paso con la conducción de Rafael Torrealba y la preparación de Nerio Vargas para los colores del StudBri-Lau-Mar” agenciando un magro tiempo de 128” para 2000 metros. Habría que esperar el próximo año por una quinta triplecoronada en las yeguas.

 

A la semana siguiente se venía el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría, segundo de la Triple Corona Venezolana, en donde Mano a Mano buscaría ante 7 rivales el camino de la gloria; Don Fabián, Nevers y Traffic Control serían sus grandes enemigos, mientras que Lucano, Bandido, el sprinter Fast Attack, buscarían pescar en río revuelto en pos de una victoria.

 

Lamentablemente para el pupilo de Ayala, las cosas no saldrían bien, ya que tuvo una mala partida, se vio comprometido en buena parte de la carrera y nunca sería enemigo, apenas lograría un magro cuarto lugar algo lejos del ganador Don Fabián quien ganó de manera contundente y fácil con la monta de Rafael Torrealba y el cuido de César Cachazo para los colores del Stud “Doña Félida” quien agenció tiempo de 125”4 para 2000 metros. Así, se frustraba de un nuevo triple coronado y habría que esperar por un año más por alguien que lograra la trilogía.

 

El Día del Ejército, la antesala a la “matacaballos”, fue esta vez para Randy quien los durmió en el tiro de los 2 kilómetros con la monta, esta vez, de “RoyRoger Rengifo. El del StudLa Fontonera” paró los relojes en un buen crono de 125”2 siempre con el entrenamiento de Manuel Azpúrua Aranda.

 

Ese mismo día (17 de Junio de 1990), se corría el tercero de la triple de yeguas, en donde Backyard logró doblecoronarse entre las yeguas al aplastar de manera fácil a sus contrincantes y ceñirse la milla y media del Clásico General Joaquín Crespo, montada por Rafael Torrealba y el cuidado de Nerio Vargas, quien dejó modesto tiempo de 155” para 2400 metros.

 

Sin duda alguna que 1990 nos dio grandes carreras con finales de infarto y el Clásico República de Venezuela fue uno de ellos. Mano a Mano y Don Fabián iban en busca de doblecoronarse, pero tenían que enfrentar a Fast Attack, Nevers, Campodrón y el raudo Traffic Control, lote reducido, pero que nos brindarían emociones a granel.

 

Aquél domingo 24 de junio en tarde nublada se dio la partida y como siempre, Traffic Control toma rápidamente la punta, perseguido por el otro sprinter Fast Attack, mas atrás se ubicaba Campodrón con Nevers, mientras que Don Fabián y Mano a Mano se quedaban en los puestos de cierre. Traffic Control tomaba buena ventaja de unos 8 cuerpos al pasar frente a las tribunas y dejar un suicida 22”4 para los primeros 400 metros de los 2400 que tenían que cubrir, Fast Attack algo lejos iba segundo, Nevers a la expectativa iba tercero con Campodrón en el cuarto, Mano a Mano peleaba con Don Fabián los dos últimos puestos.

 

Así estaban en la recta de enfrente y Traffic Control sacaba una ventaja considerable en la punta, dejando 73”1 para 1200 metros, Fast Attack seguía segundo con Nevers al costado, Mano a Mano peleaba con Don Fabián el cuarto y dejaban a Campodrón en el último lugar; seguía adelante Traffic Control, aunque ya Fast Attack se le acercaba a unos 3 cuerpos, Nevers, Don Fabián y Mano a Mano recortaban la diferencia cuando pasaban a girar la última curva y dejar 99”2 para la milla.

 

Entraban en la recta final y el pelotón se compactaba, cedía Traffic Control ante el cansancio, pasaban Mano a Mano (por el centro), Nevers (por dentro) y Don Fabián (por fuera) y se fueron en los últimos 200 metros en una pelea encarnizada por el sitial de honor, a la final y por mínima diferencia Mano a Mano sacaría la mejor parte sobre Nevers, quien lo escoltó y Don Fabián que se quedó corto en el remate al llegar tercero. Lejos llegarían Fast Attack, Campodrón y un exhausto Traffic Control. Roger Rengifo lo llevaría al triunfo (inesperado, al igual que en el Páez) y Julio Ayala (como no, “El Rey de la Larga”) lo entrenó para dejar fantástico tiempo de 151”4 para la milla y media.

 

No hay duda, los tres dieron un gran espectáculo, un final como pocos, de esos que quedan en la memoria. Lamentablemente, Mano a Mano y Nevers, el 1-2 de ese República de Venezuela, correrían por última vez en su vida pistera, pues serían víctimas de lesiones que los alejarían definitivamente del coso capitalino, probarían suerte en la temporada de montas en 1991 como padrillos.

 

Comienza el 3er. Trimestre y con él la 63ª Edición del Clásico Fuerzas Armadas, allí Background partía con amplio favoritismo dado el lote al que iba a enfrentar: Vino Veritas (ganador de la edición pasada), Another Chance y The Other quienes fungían como enemigos potenciales, mientras Karnak, White Hawk, King y la yegua Walk Over iban por la sorpresa en el evento cuya novedad era que se elevó a la categoría internacional, pero que tampoco contó con participantes de afuera.

 

Todo parecía favorecer al pensionado de Bellardi con la conducción de Rafael Torrealba, al promediar al giro de la última curva (por 2ª vez) la yegua Walk Over daba cuenta de Karnak y se venía a la delantera, pero Background por dentro traía un avance demoledor y en el inicio de la recta final logra pasar a la conducida por Rengifo y lograba sacar diferencias para irse en franca ganancia hacia un triunfo seguro.

 

Pero como suele suceder en las carreras, pasa lo inesperado, ya que víctima del cansancio, el caballo Background comienza a abrirse pese a los esfuerzos de Torrealba por mantenerlo estable cuando de repente por dentro y pegado a la baranda, un irreverente (y también alocado) Another Chance le quitaba impunemente el manjar de la boca y sorprendía a propios y extraños al adjudicarse la prueba mas larga del hipismo venezolano categóricamente.

 

Un cansado Background tendría que conformarse con la posición de escolta, la yegua Walk Over, en tremenda carrera porque guapeó hasta entrar en la recta final, llegaría tercera a unos 12 cuerpos, eso sí, mientras que The Other (nunca se vio en carrera) llegaba cuarto y Tyson completaba la pizarra. Los demás llegarían fuera de carrera. Another Chance dejaría tiempo, muy pésimo, de 213”2 para los 3200 metros de la “matacaballos” con la monta de J. A. Bracho (el frustrado ganador del Premio Eclipse) y el cuido del veterano Carlos Muñoz Candia.

 

Como ya era habitual, Julio era el mes de la primera confrontación real de tresañeros y maduros, los enfrentamientos iniciales se daban con el Clásico Día de la Armada y surgía una yegua que con el correr del tiempo se adentraría en el corazón de todos los aficionados hípicos en Venezuela, se trata de Stillwater quien con la monta del “Diablo” Parra acabaría con las pretensiones de sus contrincantes al adjudicarse la prueba con el cuido de Oscar Carmona para las sedas del Stud “Agropecuaria Icabarú” con un tiempo de 98”4 para la milla.

 

A la semana siguiente el sprinter Traffic Control pulverizaría el record de 1600 metros al ganar de punta a punta el Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación parando el teletimer en 95”3 para la milla empleando entre otros parciales 22”3 y 44”3 para aplastar a rivales como Fast Attack, River Minster, Santón (aquél célebre tordillo quien a la larga se convertiría en un padrillo cuyos descendientes fueron ganadores clásicos), Sellador (ganador de la edición anterior), el maduro y Randy llegaría penúltimo y Chabucano quedaría fuera de carrera. El “Pumita” José Luis Rodríguez fue su jinete y el “Rey de la Larga” Julio Ayala (esta vez el de la intermedia) fue quien lo entrenó para el StudTraffic”.

Agosto abría fuegos la tarde del Domingo 5 en el marco del Clásico Coproca, la potranca Backyard mantuvo la supremacía entre las de su sexo al barrer con sus rivales de turno en la prueba luego de hacer efectiva su atropellada y acabar con cualquier amenaza de comprometer su victoria. La yunta Torrealba-Vargas fue quien la llevó al triunfo con un modesto 127”1 para los 2000 metros.

 

En la soleada tarde del 12 de Agosto se daba el Clásico Cría Nacional sin un favorito claro, ya que si bien corrían ejemplares fogueados como Background, Iron Parts, The Other, Another Chance y Chito, también participaban el rankeado Fast Attack y potros en ascenso del calibre de Campodrón, Aspirante, Harpagón y Conuco quienes venían a animar la prueba. Background se asomaba como favorito y sus principales enemigos serían Chito y el hijo de The Iron, el ya maduro Iron Parts.

 

Al darse la largada surgía por dentro los caballos Harpagón y Conuco del Saltrón a la punta, perseguidos por Aspirante y Fast Attack, luego venían Iron Parts con Background, Chito mas atrás venían Campodrón, The Other y Another Chance cerraba el pelotón. Así giraban la primera curva y en un cómodo 25”2 pasaban los primeros 400 metros y la tónica se mantenía con Harpagón adelante y el caballo Iron Parts controlándolo muy de cerca y a la expectativa se colocaban el sprinter Fast Attack y Conuco. El teletimer marcaba un 50”2 para 800 metros, un tren muy lento de carrera y Harpagón seguía al frente cuando empezaban a promediar la última curva.

 

Parecía en esa instancia que el que pasaría era Conuco pues traía buen avance, pero no contó con el rush de Fast Attack y de Iron Parts y los 4 se vendrían a pelear la punta aunque sólo por unos metros, ya que Iron Parts los pasaría al entrar en la recta final y se vendría en franca ganancia y ya no había nada que hacer, el hijo de The Iron los dominaba a placer, Background por fuera atropellaba muy tarde lo mismo que The Other por dentro y así cruzaban la meta.

 

Iron Parts lograba así su primer triunfo clásico superando a Background, el tercer lugar fue muy cerrado, sacando la mejor parte The Other dejando a Chito en el cuarto y a Fast Attack en el quinto, lo que indica a las claras que los maduros arrasaron en esta oportunidad y sólo Fast Attack salvó el honor de los tresañeros. Luego llegarían Aspirante, Conuco (no tuvo fuelle sino hasta los 1600 metros), Harpagón, Campodrón y Another Chance último visiblemente extenuado.

 

El “Negrito de San José” Juan Vicente Tovar, fue quien condujo al ganador, lo presentó Giovanni Contini para las sedas del StudLumavit”. Así, la dupla Tovar-Contini repetía la gesta de 1988 cuando Epic Barre ganó aquella memorable versión de campeones. Esta vez el hijo de The Iron logró parar el reloj en un modesto 127”3 para 2000 metros, el mismo tiempo que logró Ray Runner el año anterior.

 

Como el año anterior, se daban las pruebas en homenaje a los primeros triplecoronados del hipismo venezolano. Primero fue en el Clásico El Corsario con un nuevo triunfo para la “Tordilla de Acero” Stillwater, segundo clásico corrido montada esta vez por el “Pumita” José Luis Rodríguez y la preparación de Oscar Carmona con buen tiempo de 84”1 para 1400 metros. Entretanto, los machos se enfrentaban en el Clásico Gradisco en su 11ª Edición, Gorky Park sorprendía a propios y extraños al adjudicarse la carrera con la monta del “Diablo” Parra y la preparación del “MusiúMillard Ziadie para la casaquilla del Stud “Time” y modesto crono de 85”3 para 1400 metros.

 

Los Dosañeros entraban en escena esta vez, iniciando con el Clásico Lanzarina con un triunfo para Some Classic, quien le daba el primer triunfo clásico al StudOtacito”. La importada en vientre fue montada por el “Pumita” José Luis Rodríguez y la preparación del recordado Jesús “Tito” Pérez con tiempo de 72”3 para 1200 metros. Por el lado de los potros, se corrió el Clásico Victoreado arrojando como ganador a Termidor, del StudTo-Po”, con la monta de Claudio Wilfredo Pérez y el entrenamiento del legendario Millard Faris Ziadie, el hijo de Turn Here en Sharp Vision paró el cronómetro en 73” para 1200 metros.

 

Septiembre abría fuegos en la soleada tarde del Domingo 2 con la 11ª Edición del Clásico Copa de Oro de Venezuela carrera que era la tercera de cuatro que traía corte internacional y que contaría con la participación de Another Chance, el potro Embajador, el rankeado Chito, Iron Parts, el veterano Vino Veritas, Campodrón y el maduro Background. Siete por la Copa que marcaba el inicio del camino hacia el Simón Bolívar. ¿Favoritos? Iron Parts y Background, el 1-2 del Cría Nacional, su máximo enemigo sería Chito, el resto asomaba como una posible sorpresa.

 

Partían desde el largador y como no había velocidad en la carrera, la misma sería marcada por Campodrón, quien por centro de cancha se venía a la delantera con Iron Parts en el segundo, Embajador y Chito venían por el tercero, Background se colocaba quinto, luego venía Vino Veritas y Another Chance, como siempre, se quedaba en el último lugar. El público aplaudía al ver pasar los ejemplares por primera vez frente a las tribunas y Campodrón dejaba 24”4 en los primeros 400 metros, peleaban el segundo Iron Parts y Chito, Embajador venía cuarto con Background, mientras que Vino Veritas iba penúltimo y Another Chance se quedaba muy atrás en el último.

 

Al giro de la primera curva todo se mantenía igual, con Campodrón enseñando el camino y así se adentraban a la recta de enfrente, Iron Parts venía a unos 3 cuerpos en el segundo y Chito en el tercero, Embajador y Background peleaban el quinto, muy rezagado se quedaba Vino Veritas y más lejos aún el caballo Another Chance marchaba último, quedando eliminado  tempranamente.

 

Campodrón se veía con buen desplazamiento en la delantera, parecía ir fresco, ya que marcaba un parcial de 77”1 para 1200 metros, Iron Parts segundo, Chito tercero, pasaba Background al cuarto para tratar de recortar la diferencia, Embajador quedaba quinto, mientras que Vino Veritas y Another Chance no contaban para nada. Así se acercaban a la última curva y Campodrón seguía sólido en la delantera, Iron Parts comenzaba a ser exigido por su jinete, lo mismo que Background quien trataría de atropellar por fuera cuando ingresaban a la recta final.

 

Campodrón venía sólo en el sitial de privilegio y amenazaba con ganárselos de tiro a tiro al pasar la milla en 102”4 y entrar cómodamente en la recta final, Iron Parts hacía los últimos esfuerzos por acortar la distancia, pero no había nada que hacer, un irreverente Campodrón ganaba fácil y de punta a punta la Copa de Oro de 1990. Iron Parts tuvo que conformarse con el segundo, Background tercero en tardía atropellada, Embajador cuarto (buena carrera para el potro), Chito quinto casi a la par de Vino Veritas y Another Chance fuera de carrera, visiblemente exhausto.

 

El consentido del StudRacer” le daba a Iván Calixto su primera Copa de Oro y Rafael Bravo Gómez (su jinete) el segundo triunfo en esta prueba, ya que lo había ganado 7 años antes en 1983 a bordo de Premio de Oro y en las mismas circunstancias: empleando parciales lentos, ganando de punta a punta y con ventaja amplia. El hijo de Gauley en la criolla Tarragona paró la pizarra en un modesto 153”2 para 2400 metros.

 

Se venía el Clásico de los Sprinters en una nueva edición y allí una atrevida pero rendidora tordilla como Star Moon tuvo esta vez el fuelle suficiente para borrar del mapa a sus rivales y coronarse como la reina de la velocidad al convertirse en la primera yegua desde Red Peak (mejor conocida como “La Liebre”) quien había ganado en los años 1951 y 1952. Es decir, que era la primera ganadora del sexo débil en 38 años. La hija de Auraria en la también tordilla Toledana fue conducida por Rafael Bravo Gómez y preparada por Carlos Morales para la casaquilla del StudStar Moon” parando el teletimer en 72” para 1200 metros. Así, la yegua se resarció de la derrota del año anterior a manos de Prestigio.

 

La tarde del Domingo 23 de Septiembre fue el marco del Gran Premio Nacional en su 4ª Edición; primero vinieron las yeguas tresañeras y allí Backyard mantuvo la hegemonía entre las tresañeras al adjudicarse la carrera y sumar puntos para ser la mejor de su generación. La dupla Rafael Torrealba-Nerio Vargas llevó al triunfo a la hija de Telefónico deteniendo el reloj en un magro 127”4 para 2000 metros.

 

Sin duda alguna que 1990 fue el año de las grandes carreras, las mas emocionantes que se hayan podido ver. La versión machos reunió a los tresañeros Cooper, Lucano, Fast Attack, Ben Hur, Futurazo, Mi Caramelo, Caninho, Conuco, Semáforo, Principito y a Don Fabián quien reaparecía de una lesión que lo había marginado durante 3 meses de las pistas, aún así se asomaba como el gran favorito de la carrera.

 

Se daba la partida, muy pareja por cierto, y varios ejemplares se venían a pelear la punta, destacando Cooper, Fast Attack, Futurazo y Ben Hur. Luego venía un segundo lote encabezado por Conuco, Principito, Mi Caramelo, Don Fabían quien se veía comprometido inicialmente, y más atrás se quedaban Caninho, Mi Caramelo, Lucano y Semáforo en el último puesto.

 

Pasaban frente a las tribunas y se iban al giro de la primera curva, Ben Hur dominaba ligeramente cuando dejaban parcial de 23”3 para los primeros 400 metros, pero Cooper le daba pelea junto a Fast Attack y los 3 se venían en lucha por la vanguardia, Conuco con Futurazo peleaban la quinta posición, pero al lado de los 3 primeros, ya Don Fabián venía sexto buscando hacia adentro, el resto atrás encabezado por Principito y Mi Caramelo.

 

La pelea era fuerte y las posiciones se estrechaban de una vez, lo que indicaba a las claras que iba a ser una guerra sin cuartel hasta el final, cuando cronometraban 48”1 para la media milla y la lucha era encarnizada, Conuco se venía ya a la punta junto a Fast Attack y Cooper, Don Fabián se colocaba cuarto empezando el giro de la última curva, desde el fondo el caballo Principito traía un avance interesante y habría que contar con él hasta el final.

 

Así entraban en la recta final y Don Fabián, por dentro, respondía a las exigencias de su jinete y se venía a la delantera de una buena vez, entretanto Conuco por fuera venía a darle pelea y entre ellos dos se definiría el Gran Premio Nacional para machos, el “Supercampeón” Tovar (a bordo de Don Fabián) y el “SuperstarVerenzuela (con Conuco) se vinieron peleando los últimos 300 metros en un cabeza a cabeza de antología, el público enronquecido aupaba a su favorito gritando frenéticamente, los dos llegarían casi iguales y así cruzaban la meta.

 

Don Fabián, por nariz, derrotaba a un atrevido Conuco quien no contaba en los pronósticos, tercero muy lejos quedó Principito, cuarto llegaría Futurazo y cerraría la pizarra el raudo Fast Attack. Luego llegarían Mi Caramelo, Caninho, Cooper, Ben Hur, Semáforo y Lucano arribando en la posición de cierra fila. Juan Vicente Tovar (quien montaba por primera vez al ejemplar) fue su jinete y César Cachazo su entrenador para los colores del Stud “Doña Félida” de Fabián Burbano y Domingo Lara García, quien dejaría otro magro registro de 127”2 para 2000 metros. Así, el oriundo del Haras Tamanaco iniciaría de una vez el camino al estrellato y el Título de Caballo del Año.

 

Pasada la resaca de los Grandes Premios Nacionales, los Dosañeros se encargarían de bajar el telón del tercer trimestre de 1990 en la tarde del domingo 30 de septiembre. Primero con el Clásico Albert H. Cipriani arrojando como ganador a Mi Chemito, quien conducido por el “Pumita” Rodríguez y el entrenamiento de Giovanni Contini, le daba a las sedas del Stud “Coquito” de Anselmo Alvarado (tristemente recordado por aquél escándalo de los caballos importados que hacían campaña en Caracas aún cuando estaba prohibido, entre ellos este Mi Chemito). El potro dejaría tiempo de 85”3 para 1400 metros.

 

Entre tanto, la potranca Bratislava daba al traste con todo favoritismo al sorprender en el Clásico Edgar Ganteaume con la monta de Jorge Martiniano Palma y el cuido de César Cachazo para la casaquilla del Stud “Don Fabián”. Si bien los colores eran distintos, los propietarios eran los mismos de Don Fabián. La potranca paraba el teletimer en un mediocre 88”3 para 1400 metros.

 

En la tarde del Domingo 7 de Octubre durante el Clásico Asociación Hípica de Propietarios, allí Campodrón demostró que lo hecho en la Copa de Oro un mes atrás no era obra de la casualidad, ya que de nuevo se les vino de punta a punta, conteniendo esta vez el avance de Don Fabián que, pese a los esfuerzos de Tovar, no pudo con la velocidad del pupilo de Calixto quien con Bravo Gómez dejó mediocre marca de 128”3 para 2000 metros. Habría que esperar las siguientes 3 semanas para el Gran Premio Simón Bolívar.

 

Sí querían otra sorpresa, esta no se hizo esperar, ya que Walk Over, la compañera de generación de Luna Pier, Lady Marcia y Beauty Mary entre otras, dejaba atónitos a los asistentes a la arena de Caracas al ganar el Clásico Gustavo J. Sanabria con la monta de “RoyRoger Rengifo y la preparación de Jesús Eduardo Benedetti con un pésimo 156”1 para 2400 metros.

 

Se venía el Clásico Simón Rodríguez y allí Star Moon, la rauda tordilla de Los Aguacates, hacía pininos hacia el título de campeona sprinter al repetir lo logrado el año anterior ganando nuevamente la prueba siempre con la llave Bravo Gómez-Carlos Morales dejando tiempo de 71”4 para 1200 metros (2/5 mas que el año anterior) para los colores del StudStar Moon”.

 

Llegaba el momento esperado, la soleada tarde del Domingo 28 de Octubre de 1990 era el marco de la 45ª Edición del Gran Premio Simón Bolívar, el último de los cuatro de corte internacional y en donde esta vez sí contó con la presencia de caballos foráneos, en esta oportunidad vinieron el tordillo Moradote (montado por Víctor Bardales, quien ganó el Latinoamericano de 1986 con Lutz) y Lady April (con Edwin Talaverano) quienes venían procedentes del Perú y con buenas referencias.

 

Ellos dos tendrían que enfrentar a los criollos Don Fabián, Campodrón (los grandes favoritos), Chito, Shabrak, Fast Attack, Principito, Another Chance (segundo en la edición anterior), Randy, Iron Parts y modestos como Hood Robin, Costoso, Shofar (quien sería retirado a la postre) quienes buscarían pescar en río revuelto y las yeguas Mon Sauvage y Backyard quien venía a su prueba de fuego. Se corría el rumor de que Campodrón no andaba bien, mas no se estaba seguro de ello y no aparecía como retirado.

 

Se daba la partida y de inmediato el inca Moradote saltaba a la delantera, lo perseguía el caballo Fast Attack junto a Shabrak, Randy y Chito, un poco mas atrás se colocaba Campodrón junto a Iron Parts, Costoso, Hood Robin, Lady April y en el fondo se ubicaban Backyard y Another Chance como era su característica. Pasaban por primera vez frente a las tribunas ante una bulla ensordecedora por parte del público que abarrotó las instalaciones. Así dejaban 23”1 en los primeros 400 metros y Moradote seguía en la delantera siempre con Fast Attack controlándolo de cerca a la par de Randy y Shabrak, y el resto en un segundo pelotón encabezado por Principito y Don Fabián. Mientras que Backyard se quedaba muy lejos en el fondo y Campodrón empezaba a perder posiciones tempranamente.

 

En la recta de enfrente se estrechaban las posiciones y ya la pelea era de 4 con Shabrak tomando la delantera, acosado siempre por Fast Attack y Randy, Moradote quedaba cuarto muy cerca de los punteros y ya Don Fabián se ponía quinto y empezaba a avanzar para tratar de recortar la diferencia junto a Principito y lejos se avizoraba a Backyard, pero estaba muy retirada del pelotón de vanguardia cuando habían dejado 73” para 1200 metros y venían acercándose a la última curva. Todavía dominaba Shabrak, pero Randy se le venía encima y con un “rush” demoledor venían Don Fabián y Principito, atrás quedaban Fast Attack y Moradote y Backyard comenzaba a atropellar aún cuando venía lejos.

 

Así giraban la última curva, dejaban 98”2 para la milla y entraban en la recta final, ya Don Fabián se apoderaba de la punta y comenzaba a sacar ventaja sobre Principito, en el tercero permanecía Randy y Backyard volaba por centro de pista y literalmente se tragaba la cancha, pero Don Fabián traía ventaja, Backyard se le acercaba peligrosamente, pero ya no había para más, el bravo Don Fabián trasponía la meta y le daba a Juan Vicente Tovar su segundo Simón Bolívar en una demostración clara de coraje y valentía.

 

Backyard tendría que conformarse con el segundo, Principito hacía la trifecta, Chito la superfecta y Mon Sauvage (en tremenda demostración) cerraba la pizarra. Luego llegarían Randy, el peruano Moradote (carrera aceptable), Fast Attack, Hood Robin, Costoso, Shabrak, Iron Parts (se esperaba mas), Another Chance, Lady April (no justificó su presencia al no ser enemiga en ningún momento) y Campodrón no completó la carrera al recrudecer la lesión que arrastraba, lamentablemente, lo cual marcaría su adiós como pistero.

 

Carrera apoteósica, sin lugar a dudas, el público vitoreaba una y otra vez a Don Fabián y a Juan Vicente Tovar, César Cachazo (su primer Bolívar) no cabía de contento y la gente del Stud Doña Félida rebozaba en felicidad encabezados por Fabián Burbano y Domingo Lara García. Un buen 152”2 dejaba Don Fabián para 2400 metros y lo dejaba listo para su incursión en el Clásico Internacional del Caribe a escenificarse en Santa Rita, Estado Zulia dentro de 5 semanas. Ahora, la pregunta de las mil lochas, ¿Qué hubiera sido de Backyard si la corren mas cerca? Ahí queda la incógnita.

 

Noviembre venía y la generación dosañera saltaría a la pista nuevamente para la disputa de los respectivos clásicos que para ellos se programaban en esta oportunidad. Las potrancas lo hicieron en el Ciudad de Caracas y allí una potranca hija de Mr. T and Me en la recordada Miniprincesa quien con el tiempo se convertiría en la líder de su generación, acababa con toda pretensión rival en el derby de las potrancas, se trata de Lady And Me quien con la monta de Germán González y la preparación de Oscar Carmona le daba el primer triunfo clásico a la Casaca del Stud “El Hato”. La potranca dejaría aceptable crono de 85”4 para 1400 metros.

 

En el lado de los potros, aparecería un atrevido Cholonfa quien ya había amenazado en sus anteriores y se llevaba a las vitrinas del Sr. J. A. Delgado el Clásico Antonio José de Sucre, demostrando la paridad que había entre la potrillaza que hacía campaña en la pista caraqueña en 1990 ya que ningún ejemplar repetía dando siempre un ganador diferente. La dupla de Germán González (arrasó con los clásicos para los Dosañeros) y de Agustín Bezara llevó al potro a la victoria quien dejó un también aceptable 84”4 para 1400 metros.

 

E el Clásico Jockey Club de Venezuela, Randy ratificó su condición de líder maduro triunfando en la prueba que le ponía punto final a la temporada 1990 con la monta de “RoyRoger Rengifo (su jinete habitual) y la preparación de Manuel Azpúrua Aranda para los colores del StudLa Fontonera” parando el teletimer en un regular 115” para 1800 metros.

 

Venía el mes de las gaitas, de la navidad y fin de año. Llegaba también el momento de la verdad: Domingo 2 de Diciembre, se venía la Gala Caribeña y con ella la 23ª Edición del Clásico Internacional del Caribe y una novedad: se dividía el Clásico Confraternidad en dos versiones, para hembras y machos. Las tribunas se llenaron como nunca en un Hipódromo de Santa Rita que apenas cumplía su segunda campaña completa y en una tarde muy lluviosa que anegó por completo la pista.

 

A la altura de la octava carrera se venía el Clásico Confraternidad del Caribe para hembras. Nuestras representantes eran Mon Coquette, Stillwater, Epic Ginay junto a campeona zuliana (y triplecoronada regional) Qué Calor. Ellas tenían que enfrentar a las itsmeñas Doña María y Aché Pa´ Todos, la quisqueyana Doña Rosa Nolasco y a la borinqueña Refinería ante la deserción de la otra puertorriqueña Mi Gullita. La carrera, como no, se escenificaría en tiro de 1600 metros.

 

Al darse la partida la panameña Doña María saltaría a la delantera perseguida por Mon Coquette y Stillwater, las venezolanas, mas atrás se colocaba la otra panameña Aché Pa’ Todos, Qué Calor, Epic Ginay y Refinería la puertorriqueña se quedaba rezagada junto a la dominicana Doña Rosa Nolasco. Seguía Doña María en la delantera quien dejaba parcial de 23” para los primeros 400 metros, pero ya surgía Mon Coquette por fuera y tomaba de una vez la delantera, Stillwater pasaba a ser la segunda y dejaban a Doña María en el tercero con el resto un tanto rezagadas.

 

Giraban la última curva y la itsmeña Doña María trataba de regresar a la delantera pero las nacionales Mon Coquette y Stillwater se les distanciaban y ellas iban a decidir y en el toma y dame sacó la mejor parte Mon Coquette quien derrotaba por cabeza a la tordilla Stillwater mientras que Doña María completaba la trifecta, Doña Rosa Nolasco le daba a quisqueya la primera figuración en una prueba caribeña dejando a la zuliana Qué Calor en el quinto lugar. Así, el “Negrito de San José” comenzaba a labrar lo que sería su gran tarde de corte internacional. Agustín Bezara presentó a la hija de Secreto en Bold Coquette del Monumental quien dejó tiempo de 96”2 para la milla.

 

Haciendo un paréntesis en lo que respecta a la gran tarde hípica del Caribe, se corrió el Clásico Popuerazo, una suerte de Comparación en Santa Rita y allí una gran potranca llamada Nice Baby acabó con el invicto del campeón local Javier Star.

 

Media hora mas tarde se corría el Clásico Confraternidad del Caribe para los machos, allí nuestros colores eran defendidos por Randy (participante del año anterior en el Internacional del Caribe en Canóvanas), Súper Sergio (inicialmente con campaña en Caracas y convertido en todo un campeón en Valencia), Action Run (el crack que defendería la causa zuliana), dado que desertaría por lesión el caraqueño Western Prince quien para muchos no era la selección ideal en detrimento del rendidor Chito.

 

Ellos tendrían que medirse con los panameños By Pass y Pan de los Pobres (ganador del Clásico del Caribe anterior a costa de Randy), el mexicano Chac (un sprinter que hacía campaña en Tijuana) y el puertorriqueño El Rotativo. Como cosa curiosa, Randy iba a ser montado por “RoyRoger Rengifo, pero una lesión de éste le dio la oportunidad al “Negrito de San José” de montarse sobre los lomos del rendidor potro… cosas de la providencia que se reservan sólo para los campeones.

 

Al darse la partida ante una pista anegada, salían por centro de pista (la parte interna era un lodazal) el “manito” Chac perseguido por Action Run, por fuera se colocaba By Pass el itsmeño, luego se ponía Súper Sergio, después el isleño El Rotativo a la par de Randy y algo rezagado quedaba el otro canañelo Pan de los Pobres en el último puesto.

 

Así giraban el último codo e iban adentrándose a la recta de enfrente, la lucha entre Chac y Action Run era muy encarnizada y así lo reflejaba el violento parcial de 22”2 para los primeros 400 metros, By Pass iba tercero y Súper Sergio iba cuarto, ya Randy era accionado por su jinete y se ponía quinto pero con un avance demoledor, dejaba atrás a El Rotativo y Pan de los Pobres seguía último un poco lejos del pelotón.

 

Dejaban un rápido 46”2 para 800 metros, seguían peleando Chac y Action Run, pero By Pass ya los controlaba y se iba en pos de los punteros y recortaban la diferencia Randy y Súper Sergio con Pan de los Pobres accionando desde el fondo quedando último y sin chance el isleño El Rotativo. Ya Randy desplazaba a los punteros y se iba con By Pass cuando giraban la última curva, Super Sergio accionaba y Pan de los Pobres avanzaba considerablemente cuando ya entraban en la recta final.

 

Randy estaba en la punta a pesar del acoso de By Pass y cuando todos pensaban que Pan de los Pobres iba a decidir con Randy con aires de revancha, pues la misma no fue tal, ya que un irreverente Súper Sergio se tomó el atrevimiento de pelear a Randy y los dos decidirían el Confraternidad machos, los últimos 200 metros fueron de antología, un regalo al público espectador amante de las grandes confrontaciones, William Huerta y Juan Vicente Tovar se vinieron en un mano a mano que paró a la gente de sus asientos y la meta los sorprende con Randy sacando mínima diferencia sobre Súper Sergio.

 

Parecía en su momento que el de Valencia pasaba de un viaje, pero la foto favoreció al entrenado por Manuel Azpúrua Aranda (quien se inició en Valencia coincidencialmente). Súper Sergio caía con las botas puestas en el segundo, Pan de los Pobres (jamás fue enemigo) sólo pudo para el tercero, By Pass llegaría cuarto y Chac completaría la pizarra. Lamentablemente para los zulianos, Action Run pagaría muy caro su esfuerzo inicial y llegaría penúltimo prácticamente caminando y fuera de carrera quedaba el boricua El Rotativo.

 

Las dos versiones del Confraternidad habían quedado atrás, y ya llegaba la hora de la verdad: se venía la 23ª Edición del Clásico Internacional del Caribe, nuestras ilusiones estaban depositadas en Don Fabián, Backyard, Principito y el campeón zuliano Air Power, ellos tenían que enfrentar al “manito” Parallax (ante la deserción del otro azteca Serapeum), los “canaleñosAndy y Espaviento, las quisqueyanas Brava Dancer y Candice Akemi y con ellos el único representante boricua Mi Pueblo.

 

Tarde soleada, luego de la torrencial lluvia caída a principios de la jornada, pero la pista estaba anormal, tendrían que recorrer 1900 metros (3ª vez que se corría en esa distancia, las anteriores fueron en 1975 y 1985) y ante la bulla del público se daba la partida, saltaba el mexicano Parallax lo perseguían el borinqueño Mi Pueblo, allí mismo se colocaba la dominicana Candice Akemi, y más tras su compañera Brava Dancer, mientras tanto que los favoritos Don Fabián y Espaviento quedaban en puestos intermedios y Backyard andaba muy rezagada en puestos de fondo.

 

Al giro de la primera curva seguía el azteca Parallax al frente siempre con Mi Pueblo en el segundo y Candice Akemi tercera, ya Espaviento se colocaba cuarto y Don Fabián apuraba un poco y se ponía quinto, luego Air Power con Brava Dancer, Principito, mientras que muy lejos se quedaban Backyard y el otro panameño Andy. Promediaban la recta de enfrente y pasaban en 47”2 los 800, empezaban a apretar el paso y se estrechaban las posiciones, Parallax al frente, el nativo Don Fabián se le puso al lado y así se trenzaban en buen duelo, mismo que intentaría aprovechar el itsmeño Espaviento, y desde el fondo venía Backyard.

 

Giraban la última curva y al entrar en la recta final, Don Fabián tomaba la delantera y dejaba atrás a Parallax, pero Espaviento venía como una tromba y Backyard se comía la pista aún cuando seguía algo retirada; el venezolano dominaba por centro de cancha, Espaviento lo encimaba, Tovar hacía maniobras para mantener al local en la delantera; el panameño se jugó su última carta al buscar adentro, pero le salió mal, ya que Don Fabián se mantenía delante, el público se paró de sus asientos arengando al nacional y ante la ensordecedora algarabía Don Fabián sacaba ¾ de cuerpo al itsmeño Espaviento, Backyard por fuera se quedó corta en la atropellada y quedaba tercera, el manito Parallax cuarto luego de hacer el gasto y el nacional Principito arribaba quinto, luego llegaban Candice Akemi, Mi Pueblo, Brava Dancer, Andy y Air Power.

 

Tovar lo había logrado, consumó la hazaña, la trilogía caribeña era suya. Don Fabián estuvo a la altura, el “multicampeón” una vez mas estuvo magistral, dictó cátedra y ganó a lo grande, como sólo los privilegiados saben hacerlo. Bien lo dijo Rafael Segundo Villalobos (el narrador interno de Santa Rita para ese entonces) “…se triplecoronó Tovar hoy, mis amigos. ¡Otra vez el ‘Negrito de San José!’…” más alegórico imposible. César Cachazo lo presentó en buena lid para la satisfacción de la gente del Stud “Doña Félida” con Fabián Burbano y Domingo Lara García.

 

Mas datos, Don Fabián se convertía en el primer caballo en ganar el Gran Premio Simón Bolívar y el Clásico Internacional del Caribe en el mismo año (lo emularían My Own Business en el 2000 y Gran Abuelo en el 2002, o sea, ¡casi nada!) y amarraba de una vez los títulos de Caballo del Año y Campeón Tresañero en 1990. Backyard se aseguraba como la campeona tresañera y Randy como el mejor maduro.

 

Los eventos internacionales ya eran historia, el arrase quedó atrás, volvíamos a la programación local y es así como llega el Clásico Fuerza Aérea Venezolana en donde la linajuda Princess Along, la hija de Sir Picture (medio hermana del campeón Gran Edward) lograba el triunfo con la conducción de Juan Vicente Tovar y la preparación de Agustín Bezara Castro con tiempo de 115”3 para 1800 metros para las sedas del StudAdry”.

 

Entre tanto, los Dosañeros bajaban el telón en su programación, allí se notó la paridad entre los potros cuando Teodocio triunfaba en el Clásico Comparación al doblegar a sus rivales de turno Cholonfa, Mi Chemito y Termidor quienes buscaban asegurar el título de mejor potro de 2 años. Teodocio complicó ese panorama al ganar con la monta del “Negrito de San José” Juan Vicente Tovar y el entrenamiento de Guillermo Parra para la casaquilla del Stud “Tercio” con tiempo de 98”4 para la clásica milla.

 

Las yeguas se encargaban de dar cierre a la programación con el Clásico Instituto Nacional de Hipódromos. Si la campaña tuvo una sorpresiva apertura, la clausura no quedó atrás, ya que una atrevida Volcana daba al traste con todos los pronósticos al ganar el evento con la monta del “Superstar” José Leonardo Verenzuela y el cuido del “caimán” Daniel Pérez con un muy mediocre 130”4 para 2000 metros.

 

Y así concluye una de las temporadas más apasionantes que se haya podido vivir en el hipismo venezolano y es que 1990 nos dejó en el recuerdo esa gran hazaña de Juan Vicente Tovar (candidato al premio “Atleta del Año”, negado por el CPD al ser otorgado al ciclista Leonardo Sierra, cosa imperdonable, pero el hipismo para ellos no es deporte) en aquél glorioso 2 de Diciembre, amén de lograr su 14ª Estadística al hilo, algo sin precedentes. Todo en un alarde de esfuerzo, coraje y valentía.

 

Don Fabián lograba el título de Caballo del Año y mejor tresañero, Backyard la campeona tresañera, Randy el mejor maduro, entre otros. Otra cosa, en 1990, Don Fabián destronaba nada mas y nada menos que a la campeona Trinycarol como el mayor productor de dinero en Venezuela. La yegua se mantuvo desde 1982 hasta este año cuando el defensor de los colores del Stud “Doña Félida” la pasó muy de largo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 21 de junio de 2007

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados