Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

¡Y ganó el pequeño Eduardo!

Por Juan Macedo

 

Eduardo Azpúrua Sosa nació en la ciudad de Caracas el 17 de marzo del año 1939. Hijo de Don Manuel Azpúrua Alcántara y de Doña Carlota Sosa de Azpúrua. Es el menor de los hermanos de la dinastía hípica de los Azpúrua. La familia Azpúrua poseía un Haras, el Shangri-La, donde Eduardo vivió su infancia durante trece años e hizo contactos con los puros de carreras, empezó a conocerlos y a encariñarse con ellos.

 

Y así decidió hacerse Gentleman Rider en el Hipódromo Nacional El Paraíso. En el mundo del hipismo venezolano, el Gentleman Rider fue una figura muy conocida, era el jockey aficionado que no cobraba por montar en carreras de caballos. Su pasión era enorme, a pesar de sus distintas profesiones o actividades académicas siempre tenían tiempo para montar en los entrenamientos matutinos. Y como en otros hipismos alrededor del mundo, los jóvenes Gentlemen Rider luego se dedicaron a entrenar, tal como pasó con Eduardo.

 

A continuación, la reseña y evidencia del triunfo del “pequeño” Eduardo como jinete:

 

En la carrera especial para Gentlemen Riders efectuada el pasado sábado a beneficio de las obras parroquiales de San Juan Bautista, se lució el pequeño Eduardo Azpúrua en la conducción del ejemplar Tubby, ya que supo llevarlo impecablemente a la victoria, derrotando sin inconvenientes a Montaraz, que fue conducido por el debutante Sr. Rafael Gasiba y que estuvo colocado en el segundo lugar todo el tiempo de la carrera, mientras Bandolero con Pereira conquistaba el tercero. Fair Kick ocupó el cuarto montado por Juan Lander Gimón; quinto Dario con Rubén Fuentes y último Pregonero con Renny Ottolina.

 

 

Este tipo de carreras que se están llevando a efecto con bastante regularidad debía de contar con ejemplares que dieran mayor lucidez a las competencias, pues en cada una de ellas se ve la manifiesta superioridad de algunos ejemplares sobre los otros enemigos. Por otra parte, la mayoría de estos ejemplares son animales que se encuentran en lamentables condiciones, ya que por algo han sido eliminados de la pista, bien por dolencias o resabios, defectos éstos que siempre ofrecen peligro en carreras. Poco a poco hay que ir trabajando para que las carreras especiales ofrezcan verdaderas emociones y lo principal en este sentido es la presentación de ejemplares con equilibrado chance y que se encuentren en buen estado de preparación para intervenir en carreras.

 

Las gráficas ofrecen dos aspectos de la carrera efectuada el pasado sábado y en ellas podemos observar al ganador en el momento de cruzar la meta y la entrega de los premios a los jinetes ganadores

 

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica marzo 1953, Sr. Jaime Casas A.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 30 de junio de 2022

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