Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Malas Decisiones

Por Winston Hernández

 

“El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir, nunca decide”. Henry F. Amiel (1821-1881) Escritor suizo.

 

En el estudio de las carreras de caballos, los apostadores suelen cometer algunos errores que son muy comunes y, sorprendentemente, recurrentes. El repetirlos una y otra vez, desvían al handicapper - amateur o profesional - del camino del acierto.

 

En las décadas que llevo estudiando las carreras de caballos he transitado una gran cantidad de caminos buscando la “fórmula perfecta” para dar con el ganador. Una de las conclusiones que me ha deparado la infructuosa búsqueda es que en el mundo del hipismo no aplica la frase: “Todos los caminos conducen a Roma”. Es más, confieso que todavía no sé cuál es el que conduce (si lo hay). Para colmo de males, además de las múltiples variables que pueden intervenir en el desenlace de una carrera de caballos, en nuestro hipismo tan “sui géneris” entran en juego otros detalles que no nos encargaremos de abordar aquí, pero que todo el mundo conoce: los viles manejos - muy evidentes en algunas competencias y en forma solapada en otras - de la famosa y tristemente célebre “Banca Suiza”.

 

 

En estas líneas compartiré con ustedes, apreciados lectores, algunas cosas que he aprendido en esta materia que tiene la peculiaridad que mientras más se estudia, más se da uno cuenta de lo mucho que falta por aprender.

 

Hoy me referiré a los errores comunes que suelen cometer los apostadores al realizar sus selecciones. Ya sé que actuando así me parezco mucho al médico que pone a dieta a un paciente y le dice lo que “no debe comer”, pero no le dice lo que sí puede o debe. En todo caso la información no está demás y es oportuno recordar que hay dos cosas en la vida que nunca se deberían hacer: la primera es seguir aplicando aquello que no funciona. La otra absurda y terrible decisión es cambiar lo que sí ha dado resultado.

 

DECÁLOGO DE LOS ERRORES MÁS COMUNES:

 

1º.- No debe jugar en línea a un debutante. Un ejemplar puede: tener un pedigree extraordinario, ser conducido por un jinete estelar, estar preparado en óptimas condiciones y tener muchos y buenos trabajos para su estreno; pero un debutante, es un debutante. Es decir, es una caja de pandora y no es posible predecir a ciencia cierta lo que pueda ocurrir en su primera actuación pública. Hay ejemplares que han sido campeones de la pista y sin embargo no pudieron ganar en el estreno. En el ámbito local, tenemos los ejemplos de: My Own Business (sexto de High Executive en jornada que fue diferida justo después de esa prueba por problemas en el fluido eléctrico), la triple coronada Bambera (cuarta de Honey Rain), el doble coronado Águila Negra (partió mal y llegó 3ero de Triunfo), Arturo B. (décimo de Big Runner), Don Fabián (segundo de Star Light que ese día implantó récord mundial en 800 metros), el triple coronado Iraquí (tercero de Lord Kaiser) y la lista “pica y se extiende”. Claro que ha habido grandes corredores que sí ganaron en su estreno, tales como: el triple coronado Taconeo (a pesar de partir mal, se recuperó y ganó en las manos), el triple coronado El Gran César, el frustrado prospecto Angelito Negro, el triple coronado Catire Bello (metió un galope de once cuerpos), etc. Pero los que fracasaron demuestran lo difícil que es para un puro de carreras estrenarse como pistero. Hay que tener presente, sobre todo en el caso de los debutantes, que una cosa es un trabajo y otra muy diferente es intervenir en una competencia pública. En ocasiones ha habido ejemplares realmente listos para ganar en el debut, pero se ponen nerviosos en el aparato, se golpean, los retiran y el jugador queda desprotegido. Finalmente, es oportuno comentar que connotados handicappers son de la opinión que entre un debutante y un ejemplar que habiendo corrido haya obtenido cierto nivel competitivo, es preferible apostar por éste último ya que la experiencia previa en carrera suele marcar la diferencia.

 

2º.- No debe jugar en línea a un ejemplar que corre por primera vez en largo. Un ejemplar que incursiona en el tiro de aliento es, en cierta forma, un debutante. Puede tener buenos ensayos para su primera carrera en largo, pero sólo el medirse en carrera puede permitirnos sacar conclusiones sobre sus posibilidades reales a futuro en la distancia. Por supuesto que un ejemplar con pedigree para la larga, que tenga un preparador que haga rendir a sus pupilos en el tiro y que haya trabajado en buena forma de segunda vuelta es un enemigo poderoso, pero debe ser reforzado si incursiona en los cuatro codos.

 

3º.- No debe hacer selecciones aplicando la propiedad transitiva. Muchas veces cuando el aficionado quiere establecer comparaciones entre ejemplares de una competencia que no han corrido juntos, suele aplicar una propiedad matemática llamada: “propiedad transitiva”. El aficionado razona de la siguiente forma: si el caballo “X” en algún momento se ganó a “Y” y, a su vez, el caballo “Y” se ganó a “Z”, entonces es lógico suponer que “X” le ganará a “Z”. Es importante tener en cuenta que ninguna carrera es idéntica a otra, aunque se de el caso extremo que sean los mismos participantes y se enfrenten en la misma distancia. Hay muchas variables que intervienen en el resultado de una competencia y lo pueden cambiar en tan sólo un instante. Además, los purasangres no son máquinas y hasta éstas últimas se pueden dañar. En síntesis, la realidad demuestra que la propiedad transitiva no se cumple en las carreras de caballos. Es increíble que, a pesar de fallar la mayoría de las veces, muchos aficionados aplican esta propiedad con alta frecuencia. Quizás sea por el razonamiento lógico que encierra o tal vez por lo fácil que resulta ponerla en práctica.

 

4º.- No debe jugar en línea a un batacazo. Debemos recordar la enorme importancia que lleva sobre sus hombros cualquier base o línea en las apuestas que realizamos. Esa responsabilidad no puede dejarse, bajo ningún concepto, en las patas de un pálpito o corazonada. La línea debe ser por regla general un ejemplar con clara opción de triunfo y que esté avalada por la mayor cantidad de variables que sea posible. Las sorpresas o batacazos, por mucha lógica que tengan, deben jugarse como refuerzos en carreras complicadas. Sin embargo, en este punto nos permitiremos comentarles algo que consideramos importante: el handicapper norteamericano Gibson Carouthers es un frecuente ganador del “Pick Six” (5y6 en Venezuela) y tiene un estilo de juego audaz. En sus palabras textuales afirma: “Usted gana al Pick Six cuando sus líneas y bases son las correctas, no cuando su fortaleza está en los refuerzos”. Por lo general, Gibson en su combinación suele jugar dos líneas de las cuales una llama “destacado” y a la otra “separador”. El “destacado” es un favorito claro que no es difícil de encontrar para la mayoría de los pronosticadores y aficionados, pero el “separador” es el que marca la diferencia. ¿Qué es un “separador”? Es un ejemplar de buen dividendo que al jugarlo como fijo y acertarlo le da a usted una importante ventaja para ganar en la apuesta. El “separador” elimina a un importante número de combinaciones y las saca de competencia. Se trata de una grave estocada, si se quiere, pero no es propiamente un batacazo, y mucho menos un completo out-sider. Como advierte Gibson, a mayor dividendo, más probabilidad de eliminar a la competencia, pero la diferencia entre el legítimo contendiente que Gibson tiene en mente y un batacazo es crucial entenderla. ¿Dónde consigue Gibson a sus “separadores”? Aunque usted no lo crea, en las tablas de resultados de las carreras, lo que en la tierra del “Tío Sam llaman charts. Él no explica cómo lo hace, pero al menos ya sabemos qué herramienta utiliza.

 

5º.- No sea “emotivo”, a la ahora de apostar hágalo con la “cabeza fría”. Muchos aficionados que conozco se vuelven seguidores incondicionales de determinados jinetes o entrenadores, a tal punto que cuando los ven participar en una competencia los juegan con los ojos cerrados y no se preocupan en analizar la carrera ¡craso error!. También está el caso contrario: le agarran “idea” a ciertos jockeys o preparadores y no incluyen a los ejemplares que conducen o presentan por mucha oportunidad que tengan en el papel. Ya sea en una situación o en la otra, lo más recomendable es analizar la oportunidad real de cada participante y no precipitarse en las conclusiones. Recuerde una cosa: los jaramilleroso “santiagueros” - por decir algo – no ganan siempre, pero los que no los juegan nunca dejan de ganar muchas veces. Revise las estadísticas y se dará cuenta que es la verdad.

 

6º.- No elimine automáticamente a los ejemplares que reaparecen. Evidentemente que mientras mayor es el tiempo que un ejemplar tiene sin participar en pruebas públicas, más le costará regresar en forma victoriosa. Igual sucede con la distancia: a mayor recorrido, más exigencia y por lo tanto es más complicado que el ejemplar que tiene un tiempo prudencial sin correr pueda desempeñarse con éxito. Sin embargo, debe tomar en consideración que hay entrenadores que debutan y reaparecen a sus pupilos en plenitud de condiciones. Es recomendable que usted lleve una pequeña estadística al respecto. Un detalle interesante que vale la pena mencionar es que los ejemplares que debutan ganando o lo hacen en muy buena forma, cuando les toca reaparecer – por lo general – se comportan de la misma manera. Otro dato que le puede resultar útil: en el lote de perdedores de 4 y más años es donde hay mayor frecuencia de ejemplares que reaparecen ganando (independientemente de sus actuaciones previas). Eso tiene una explicación muy sencilla: los purasangres de estas agrupaciones suelen correr todas las semanas, están desgastados, estancados en el lote y “acostumbrados a perder”. Entonces, regresa un ejemplar: fresquecito, que se enfrentó a mejores así sea llegándoles a 20 cuerpos, renovado y ante un grupo que no es muy exigente. Para completar puede que al susodicho animal, el entrenador le haya “encontrado la vuelta” o si lo cambiaron de cuadra todavía mejor. La suma de todos estos detalles les da una ventaja que les sorprendería. Si ustedes supieran la cantidad de batacazos que se pueden acertar tomando en cuenta todo lo anterior.

 

7º.-No elimine a los ejemplares que están subidos de lote. Ciertamente hay muchos casos donde aplica aquel comentario pre-fabricado que dice: “Le toca pasantía”, pero ese no es siempre el caso. Los especialistas afirman que el salto más difícil para cualquier purasangre es de perdedores a ganadores de una. Aseguran también que pasar de ganadores de una a dos, y luego de dos a tres ya no resulta tan traumático. En todo caso, es un error eliminar en forma inmediata a un ejemplar por el sólo hecho de cambiar de agrupación. Ni el que está subido de lote es un “eliminado”, ni el que está bajado es un “robo”. Rebobinen el casette que tienen en la cabeza y se darán cuenta.

 

8º.- No aplique el speed rating en forma “automática”, debe tener criterio. Cuando al aficionado le gusta utilizar el speed rating bien sea porque lo toma de las revistas o porque lo calcula por su cuenta, es importante que sepa qué actuaciones debe tomar en cuenta para el análisis. Si la carrera es en 1100 metros, no tiene sentido promediar una actuación en milla o en 1800 metros, y viceversa. No se deben tomar en cuenta las carreras que se desarrollaron en pista fangosa o súper fangosa ya que en ambos casos se considera que el estado de la misma es “anormal”. No tome en cuenta aquellas calificaciones que estén muy por encima o muy por debajo del resto de las actuaciones del ejemplar. Recuerde que la variante de pista es un factor fundamental a la hora de realizar las proyecciones. Si la data es incorrecta, todo el trabajo que se haga en torno a ésta perderá completamente su valor.

 

9º.- No debe jugar línea en la sexta válida del 5y6. Hay quienes opinan que “la línea hay que jugarla donde corra”. Sin embargo, y como es sabido por la mayoría de los aficionados hípicos, la última carrera de cada jornada reviste una importancia especial. Esto se debe a los llamados “Remates” de la jugada ilegal que se han hecho muy populares por las cantidades millonarias que reparten en la última carrera de cada programación hípica y que coincide con la sexta válida para el 5y6. El hecho que haya tantos intereses en juego trae como consecuencia que, en no pocas ocasiones, la carrera se complique independientemente de lo fácil que pueda parecer en el papel. Por ello, es aconsejable multiplicar en esta competencia. Lo mismo se recomienda en las otras apuestas exóticas, como por ejemplo, el Pool de cuatro, Loto Hípico y la Doble Perfecta.

 

10º.- No debe apostar con inseguridad, crea firmemente en lo que hace. Una de las características que posee un buen apostador es la confianza en sí mismo. Al aficionado que se cambia en la taquilla por la sugerencia de un “amigo” o de un desconocido yo lo comparo con aquellos alumnos que presentaban la Prueba de Aptitud Académica y borraban sus respuestas para copiarse del compañero de al lado sin siquiera conocerlo, sin saber si era un buen o mal estudiante. Eso denota una absoluta falta de seguridad. Olvídese de los cuentos de camino y recuerde que en una carrera de caballos los únicos eliminados son los retirados, esos sí que nunca podrán ganar ya que no estarán en competencia. Siempre he sentido curiosidad por entrevistar a los grandes ganadores del 5y6, a esos señores mayores o jóvenes que logran adivinar los “seis de la fama” y se llevan suculentos premios. Quisiera preguntarles cuál es su estilo para jugar y cómo se les ocurrió. El señor Ramón Strubinger (+), frecuente ganador, confesó una vez -palabras más, palabras menos – lo siguiente: “cuando yo veo a un caballo que es favorito y no me gusta, me lo juego en línea”. Yo no sé qué harán los consecuentes y millonarios ganadores, pero sí les puedo decir qué es lo que NO hacen: llamar a líneas 900, llegar a las 4 de la mañana al hipódromo para presenciar todos los trabajos, escuchar los datos de programas hípicos radiales y/o televisivos, y sacar proyecciones numéricas hasta las 3 de la madrugada. Exacto, no hacen lo que yo hago (hacía).

 

Foto: www.decine21.com

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de julio de 2011

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