Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Hill Prince

Una colina de músculos

Editado por Juan Macedo

 

Pese a lo lindo de su nombre, el de Hill Prince es una mezcla de los nombres materno y paterno. Por su origen esperaron un gran caballo. Princequillo, el padre, era la resistencia elevada al grado sumo, Hildene, la madre, no fue una gran pistera, pero ha sido una de las madres más notables de los Estados Unidos.

 

Hill Prince era, a los dos años, eso: una colina de músculos. Quien lo miraba creía que era un caballo de tres años. Tenía la fibra de los campeones. Corría con gran velocidad desde la salida hasta la llegada, cualquiera que fuese la distancia.

 

 

Debutó ganando y repitió en su segunda salida, En la tercera perdió por causa de un tropezón sufrido en el Sapling Stakes. Se quedó muy lejos y dio ventaja indescontable. Así que no fue la velocidad ni calidad de Casemate, el ganador, la que determinó su fracaso. Cómo seria que al pasar por la raya, Hill Prince estaba a un cuerpo de desventaja.

 

Más tarde ganó, por cinco cuerpos, el World's Play Ground Stakes. En septiembre lo tenemos en Aqueduct preparándose para el Babylon Handicap que ganó con calma y sin apremios.

 

Corre por última vez durante el año, en 1300 metros del Cowdin Stakes, para confirmar que él era la estrella de su generación. Hill Prince se comportaba con calma y no tenía apremios en tomar la delantera. Corría a gusto, como Stymie y Whirlaway. Y como ellos, era único en la atropellada. Esta última carrera la ganó por dos y medio cuerpos, en las manos, marcando nuevo récord de pista.

 

Al regresar se le notó fiebre. Tosía mucho y se temió por algo más grave. No pudo ir a la disputa del Champagne. Se fue a la hacienda y ya no correría más hasta los tres años de edad. Aún así compartió el Título de Campeón Dos Años con Oil Capitol.

 

Allá en Virginia, donde residía Christopher Chenery, éste tenía pistas de entrenamiento a la intemperie y bajo techo. Así que cuando Hill Prince fue al norte, ya estaba bien adelantado. Ahora era un caballo colosal, desarrollado, con 16 manos de estatura, una de las mayores que puedan concebirse.

 

Fue al Experimental y corrió calmoso, como era su costumbre. Ganó fácilmente, pese a que giró el codo final a más de doce cuerpos del puntero. En el segundo Experimental, tuvo mala suerte. Tropezó en la partida y siguió al grupo muy de cerca. Guillotine iba delante. Así que la sprintada lo encontró cansado al acercarse a la meta. Y cuando Hill Prince inició su atropellada y se disponía a pasar, Eddie Arcaro tuvo que contener a Hill Prince porque Guillotine zig‑zagueaba y no quiso caerle encima. Cuando Arcaro pudo reiniciar la carrera con Hill Prince, no había tiempo y el caballo quedó noveno. Como se verá, fue una derrota injusta.

 

En el Wood Memorial, Hill Prince fue a encontrarse con Middleground. Arcaro dejó lejos a su caballo, como de costumbre. Cuando giró el codo final, se puso cuarto y aprovechó una brecha por los palos para meterse como un cohete. Derrotó por dos cuerpos a Middleground.

 

Luego vinieron las protestas de los hinchas de Middleground. Que si lo molestaron en la curva, que si lo abrieron, que si ayudaron a Hill Prince. Dijeron tantas cosas, que la víspera del Derby los ánimos estaban excitados para ver a los dos rivales.

 

En esta carrera iba a intervenir Your Host, el gran velocista de California, que ya habla impresionado bien en Kentucky. Al darse la partida del Derby, Your Host flameó adelante, como una bandera. Pero al cubrir la milla, se cansó y dio paso a Middleground, que amenazó con galopar la carrera. Al entrar en la recta final, Hill Prince se colocó segundo a cierta distancia de Middleground que amenazaba con no entregarse, de fácil que lucía. Hill Prince arremetía, pero no con su fuerza habitual. Middleground se alejaba y cuando pasó por el espejo tenia más de un cuerpo de ventaja sobre Hill Prince y, más tarde en el paddock de ganadores, el casquillo de flores sobre sus hombros.

 

Después volvieron a encontrarse en la Whiters. Hill Prince era un caballo venido a menos por su derrota en el Derby. El ganó la Whiters sobre Middleground. Pero no sabemos si acreditarle la victoria al caballo o a Eddie Arcaro. Ocurrió que Arcaro, al entrar en la recta, apuró poco antes del codo final. Middleground se abrió mucho y Arcaro tuvo tiempo de sofrenar y meterse por la valla interior para ganar por menos terreno cubierto.

 

En la Preakness, segunda de la Triple Corona, ganó Arcaro más que Hill Prince. O por lo menos Arcaro fue decisivo en esa victoria. Hill Prince venía lejos, como era su costumbre. Adelante iba Balkan, un potro de larga brazada y fuerza corredora. Cerca se le ponían Middleground y Mr. Trouble. Balkan no pudo sostenerse pegado a la valla. Así que cuando giró el codo, se abrió bruscamente y se llevó hacia la baranda exterior a Middleground y Mr. Touble.

 

Eddie Arcaro, el gran estratega, sabía lo que iba a pasar. Una de las grandes virtudes de Arcaro es que adivina las conductas ajenas en la pista. Cuando Balkan se acercó al codo final, Arcaro se armó con Hill Prince, listo para meterse por el hueco que iban a dejarle. Dicho y hecho. Al entrar en la recta, se metió como un bólido y se adueñó de la situación. Middleground volvió en toda la recta, pero era inútil. Hill Prince llevaba muchas energías y pudo defender su triunfo con cinco cuerpos de ventaja.

 

Después vino el Suburban Handicap, carrera difícil para un tres años en los comienzos del mes de mayo. Se las tiene que ver con caballos viejos, maduros y bien puestos Sintió la fuerza del compromiso ya que no pasó de entrar tercero en esa carrera. Lo superaron Looser Weeper y My Request.

 

Luego vino la Belmont Stakes, la tercera de la Triple Corona. Se recibieron explicaciones por la carrera contradictoria que hizo. Dijeron que se había gastado coriendo entra los viejos en la Suburban Handicap. La cierto es que Hill Prince corrió adelante esta vez y cuando le tocó arreciar en la recta final, se agotó pobremente hasta llegar séptimo. De esa demostración se dedujo que Middleground era un corredor largo y Hill Prince no lo era.

 

Pero la Jockey Club Cup demostró todo lo contrario. Eran 3200 metros. Ganó limpiamente. En la Dwyer corrió bien pese a que perdió con Greek Song. Descansado por un tiempo, reapareció en el American Derby. En su mejor forma, corrió como siempre y vino de atropellada para ganar en 121”1 cargando el peso máximo.

 

Luego ganó el Jerome Handicap, con kilo y medio más que Middleground haciendo 95”4 para la milla. En el Jockey Club Gold Cup derrotó a Noor, que evidentemente no era el Noor rompe-récords del oeste, de la misma manera que el Hill Prince que corrió en el oeste no era el del este.

 

Los cambios de clima y pista influyen sobre los animales. En la Gold Cup, Hill Prince fue veloz y Noor no tuvo el arranque final que lo hizo notable.

 

Hill Prince fue consagrado como el Caballo del Año. Con tan flamante titulo marchó hacia California, Perdió debutando por darle dos kilos a Your Host y a Ponder. Su mayor objetivo eran los $100.000 de la Copa de Oro. Pero le daba kilos a Noor y Palestinian, caballos mayores, a los que no obstante siguió llegándole a cuatro cuerpos.

 

Ganó el Sunset Handicap, con $50.000, sobre First Fiddle y Great Circle. Entrenándose para el Maturity, sufrió fractura leve de una pata trasera. Curado durante un tiempo, volvió a las pistas en septiembre. Pudo haber perdido por la fractura, el tratamiento y el paro. Sin embargo, ganó de atropellada, marcando 95”3 para la milla. Después ganó el New York Handicap, en 1800 metros. Le daba seis kilos a One Hitter, vencedor consecutivo del Noor de sus mejores tiempos.

 

La carrera inolvidable fue la que hizo contra Counterpoint. Sabido es que este caballo se crecía a medida que las distancias eran más largas. Pues bien, Hill Prince señaló el camino en todo el trayecto de 3200 metros. Counterpoint se le apareó en toda la recta para que la gente no los olvidara. Cabeza a cabeza corrieron durante los últimos 200 metros. Tanto que al llegar a la raya solo un ojo sagaz pulo haber visto al ganador, tan estrecha era la pegada.

 

Falló Hill Prince en sus últimas carreras, pocas por cierto, Ya no era el mismo caballo y no se vislumbraban posibilidades de rehabilitarlo. Tenía 30 carreras encima, de las cuales había ganado 17 más 5 segundos y 4 terceros, para premios de $422.140. Pero eso no le impidió lograr el Título de Campeón de Handicap.

 

Lo grande de Hill Prince fue su energía. Era ágil, ganoso, pese a que no tenía ese fuego inicial de muchos sprinters. Pero era veloz y se colocaba cerca de todas las posibilidades. Arcaro siempre lo dejaba lejos, seguro de que al exigirlo, rendiría más que un huracán. Así fue siempre. Cuando perdió, fue por causas justas o injustas. O porque habla disminuido en su condición. O porque hubo algún caballo mejor que él, pero ante el cual jamás, tampoco, desmereció. No hay que olvidar que los campeones se consagran perdiendo y ganando. Tiene que haber grandes enemigos para que se cimienten los grandes héroes.

 

Fue retirado a la cría, donde destacó como padrote por intermedio de 23 hijos ganadores de clásicos de grado, incluyendo las fenomenales Shuvee y Dark Mirage. Murió en 1970. En 1991 fue incluido en el Salón de la Fama del hipismo norteamericano. Eso fue Hill Prince. Un gran caballo que contó con un gran jockey: Eddie Arcaro.

 

Fuentes: Basado en un trabajo publicado en 1960 en la Revista Gaceta Hípica, www.wikipedia.com, www.pedigreequery.com, www.about.com.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 24 de noviembre de 2011

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