Anécdotas Hípicas Venezolana presenta

Gustavo Ávila y el Kentucky Derby del 71:

“Mi esposa se enteró por un piloto aéreo, vecino nuestro”

Por Lic. Manuel Ortega

 

Mucho se ha hablado del 1° de mayo de 1971, cuando se originó para Venezuela entera, el mejor boom noticioso en esos tiempos “Cañonero ganó el primer paso de la Triple Corona Norteamericana“ conEl MonstruoGustavo Ávila.

 

 

Ningún medio de comunicación transmitió el evento en vivo y directo. Es por ello que en presencia de su esposa, la Sra. Iraima Padilla Mota de Ávila, el mismo Gustavo,  nos contó como ella se enteró de la hazaña ese mismo día.

 

En medio de la precariedad informativa para la época, es obligado hacer memoria. No existía la inmediatez del internet que permite hoy por hoy la globalización. La era del color en la Televisión Venezolana no se había hecho presente, incluso apenas comenzaba la modernización de la era televisiva producto del satélite. En la Radio, no existía la banda FM -Frecuencia Modulada-  Solo AM -Amplitud Modulada-.

 

                                                                                                   

De manera que, en el marco del Clásico Gustavo Ávila 2013, disputado en La Rinconada, al cual asistimos y en pleno homenaje en las instalaciones de la Tribuna de Propietarios, se nos ocurrió hacer la pregunta en la mesa del homenajeado a la feliz pareja. ¿Cómo se entera la familia de lo ocurrido?

 

De una vez, Gustavo Ávila, con mirada nostálgica y al mismo tiempo sonriente, nos contestó: “Recuerdo que mi esposa se enteró por un piloto aéreo, vecino nuestro.  Resulta que él, vivía en la planta baja del edificio donde habitábamos nosotros también y acababa de llegar de los Estados Unidos - Allá en el norte si se sabía la noticia - Venia de trabajar, era piloto de VIASA. Al llegar al edificio inmediatamente soltó esa bomba, imagínate”. Pronunció entre risas.

 

La celebración

Ávila, continuó su relato: “Los tres solos, Pedro Baptista, Juan Arias y yo, nos fuimos al hotel, pero antes de llegar, nos compramos un botella de whisky para celebrar. Estuvimos en la habitación muy contentos, demasiado contentos. Justamente al lado, había una gran fiesta y nos invitaron. Se trataba de “Beto” Ávila, aquel extraordinario segunda base grandes ligas mexicano,  quien jugó con los Indios de Cleveland, Orioles de Baltimore, entre otros. Todavía hoy me pregunto que celebraban y nunca lo supe. Lo cierto es que a “Beto”, le dijeron que al lado estaban los ganadores del Kentucky Derby de hoy, de allí es que nos invitan” explicó.

 

Logró comunicarse

Gustavo, extendió su narración: “Yo fui a la habitación de al lado, vestido como estaba, de short, franelilla y en sandalia. Me recibió el mismo, Roberto “Beto” Ávila, me preguntó si ya había hablado con mi esposa en Venezuela, le dije que no y él me dijo, tranquilo agarra el teléfono, llama con confianza. Yo marcaba y marcaba, pero el teléfono de mi apartamento en Caracas estaba ocupado. Se me ocurrió llamar a un vecino que vivía arriba de nosotros, fue cuando él me contestó todo emocionado diciéndome ¡Gustavo en tu apartamento no cabe un alma, esta full! Contándome como se enteraron todos. Entonces, espere unos minutos porque Inmediatamente fueron a buscarme a Iraima. Fue en ese momento cuando hable con ella” concluyó.

 

En casi todo nuestro país no se sabía nada, de hecho, los periodistas que estaban de guardia en los principales periódicos de circulación nacional, al enterarse de la magnífica noticia, cuando recibieron la misma, en principio creyeron que era una broma.

 

 

Al otro día

Los titulares de la prensa escrita al día siguiente causaron asombro en Venezuela, el júbilo fue nacional. Quedaban pendientes los otros dos peldaños. La historia ya se conoce, solo se lograron las dos primeras gemas.

 

 

El tiempo ha pasado, no ha borrado y nunca borrará el nombre de Cañonero, que junto al del Campeón Gustavo Ávila, quedaron en los corazones de los hípicos y no hípicos de este país.

 

Fuentes: Gallery Of Champions (foto)

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 29 de mayo de 2015

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