Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Fouche:

La Historia de mi Primer Ejemplar

Por Douglas Bracho

 

Fouche, criollo, alazán tostado, hijo de Beigler Bey en Salamandra, nacido en el Haras Arenales y criado en el Haras Longchamps, propiedad del Dr. Manuel Tello, me fue enviado al viejo coso de La Limpia por mi primo hermano Atilio Bracho, para ser corrido a medias o “fifty-fifty. Llegó al viejo coso de La Limpia y fue alojado en la cuadra de Julio Cesar Rosales, luego de dos meses de entrenamiento, debutó en 1200 metros, montado por Neum Fuenmayor, en el paddock de ensillaje lucía brioso y muy alegre en su caminar.

 

El Juez de Paddock, Nemesio Bracho, llamó a montar a los jinetes de la prueba, salen a la cancha y por lo mediocre del lote, todo parecía que íbamos a tener foto, era el gran favorito de la prueba, entran los competidores al aparato y el Juez de Partida, Milmero Valbuena decidió apretar el botón, se abrió las puertas y desde el vamos cogió la punta y sacó hasta cuatro cuerpos, que velocidad, impresionados en la tribuna mi compadre Jairo Hernández y yo viendo como desplazaba de fácil en la recta de enfrente, ya en el poste de los 500 metros finales comenzó a pararse y llegó último F.C. Al regresar de la prueba, vimos que el caballo viene totalmente bañado en sangre, así como el pantalón de su jinete... ¡epistaxis bilateral aguda!.

 

Desde ese mismo momento comienzo a preguntar y a leer sobre las causas y tratamientos para este tipo de enfermedad, para esa época era muy poco conocida en el medio, ya que estamos a nivel del mar y eso ayuda mucho a los ejemplares, mi madre Doña Luisa Bracho laboraba en el Centro Clínico con el Dr. Ramón Gómez Padrón, allí logre hablar con varios médicos y me explicaron, los motivos principales por los cuales se produce la fragilidad capilar, así logre conseguir algunas muestras medicas, sobre todo el Ayerogen, que los galenos utilizaban para el sangrado femenino. Utilizamos varios productos, pero el continuaba con la epistaxis. Entonces un día leyendo, buscando, consigo un producto Colombo-Brasileño llamado Botroclot, hecho a base del veneno de la serpiente cascabel, le comento a Julito y quedamos de acuerdo en iniciar el tratamiento, al mes reapareció ganando fácil, su primera carrera, siempre con Neum Fuenmayor, quien fuera su jinete habitual.

 

Lamentablemente, había ciertos problema en el departamento de Toxicología el cual estaba a cargo del Dr. Manuel Fernández, había unos reactivos vencidos y nuestro Fouche salió positivo, esa misma noche, también salió prendida una yegua propiedad de Manuel Azpurua Sosa (entrenada por su hermano Eduardo Azpúrua Sosa, quien para ese entonces hacía su pasantía en el Hipódromo de La Limpia), su hermano vino de Caracas y abrieron la averiguación respectiva, donde determinaron que en verdad ciertos reactivos utilizado por el Departamento estaban vencidos, decidieron las autoridades locales, quitarle la suspensión a Eduardo Azpurua pero no así a Julio Rosales, que cosas no!

 

Fouche, estuvo suspendido durante tres meses al igual que su entrenador Julio Cesar Rosales, motivo por el cual hubo que pasarle el caballo por un corto tiempo a José Antonio Totoño Andrade, en ese ínterin me traslado a Caracas, para hablar con Arturo Muñoz Candia y plantearle la situación, mi primo hermano Ángel “El Negro” Bracho, me lleva a hablar con él, estaba sentado arriba en la Tribuna B viendo las carreras, “El Negro me insinúa que le compre el caballo, así que le manifesté a Arturo Muñoz todos los gastos que yo había tenido, en tratamientos y manutención del caballo, le ofrezco un mil bolívares que ni siquiera los tenia en el momento, Don Arturo me dice que debe hablar con el Dr. Tello y que luego le avisaba a “El Negro”, así fue como lo compré, ellos aceptaron y cerraron el trato. Por cierto, mi primo hermano Ángel me prestó la plata. Yo viendo su buena actitud, le dije que llevara entonces la mitad de Fouche.

 

Paso el tiempo de la suspensión y Fouche, comenzó a correr de nuevo, ganando nueve carreras al hilo, todas con Neum Fuenmayor up y siempre bajo la preparación de Julio Cesar Rosales de entrenador, quien luego fuera mi tutor y maestro, hasta el día en que me dieron la matricula de entrenador (yo trabajaba para ese entonces en The Superior Oil Company), eso si, siempre con el tratamiento del Botroclot. En vista que el caballo lo habíamos curado de la epistaxis, “El Negro, habló en Caracas con Rafael Peraza Arias, y se decidió llevarlo a correr nuevamente a La Rinconada. Aproveché para comprar todas las cajas de Botroclot existentes en la Farmacia Coromoto del finado Castor Villalobos, propietario de caballos, todas las medicinas le fueron enviadas a Rafael Peraza, junto con el caballo para que continuaran con su tratamiento.

 

Reapareció en La Rinconada para el año de 1964 en 1100 metros montado por Francisco Pancho Rodríguez, ya que era quien lo trabajaba todo los días, donde el gran favorito era Kuerazo, entrenado por Carlos Muñoz Candia (hermano de Arturo). Al ordenarse la partida, salió Kuerazo en punta, creo que lo montaba Carlos Cruz, se disparó con mas de seis cuerpos de ventaja sobre Fouche, al girar la ultima curva Kuerazo le llevaba a Fouche los mismos seis cuerpos, pero él le llevaba al resto del pelotón mas de seis cuerpos, en el poste de los 400 finales, continuó Kuerazo en punta pero ya acusando algo de cansancio y Fouche segundo, yo pensé en ese momento, “bueno si se viene en sangre todavía entramos de segundo”, Kuerazo, comenzó a parase y faltando como cincuenta metros para la raya, ya Fouche había pasado a ganar la carrera. Para mi fue una emoción indescriptible, algo muy grande nunca antes experimentada, vi la carrera sobre una silla en la playa de la tribuna B y luego del triunfo al bajar para ir al paddock de ganadores, quede como electrificado en la baranda, ya que no conseguía la entrada para entrar al paddock para tomarnos la foto, un señor viendo mi euforia me tomo de un brazo y me llevó hasta la puerta, por fin logré entrar al paddock de ganadores de La Rinconada.

.aaa

 

Los premios para el lote de perdedores para esa época eran de Bs. 9.250,00 para el primer lugar (los triunfos de La Limpia no contaban para el handicap en ese entonces, ya que no estaba adscrito al INH). Él medico veterinario en La Rinconada de Fouche era Rafael “El Checo Barboza, mi amigo personal, jugábamos Bowling juntos en Maracaibo, quien le entrega a Rafael Peraza para esa carrera una dosis de Koagamin, un producto utilizado el día de carrera por los veterinarios para los caballos sangradores, excelente producto, de los laboratorios MSD.

 

Luego en la cuadra converse largo rato con su caballerizo, “El Paisa, una bella persona, gran trabajador, quería mucho a mi Fouche, lo mantenía fino! También hablé con Rafael Peraza y le pedí que la próxima carrera que corriera Fouche, lo montara mi primo Atilio Bracho, y así fue! Peraza lo inscribe para su próximo compromiso en distancia de 1200 metros ya el caballo estaba mas puesto y andaba en el tope de su condición, tenia el pelo bello, brillante y su alazán tostado tenia el color mas lindo del mundo, todo el mundo a cuadrar, y al ordenase la partida, se les vino de punta a punta, ganando esa carrera en el lote de ganadores de una. Ahora si encontré la puerta para ir a tomarme la foto, pero me pasé, y fui a parar a la cancha como si se tratara de un Simón Bolívar, Atilio me decía que nos iban a multar, Ángel María Gudiño, viendo mi emoción me dejo sostener y retratarme por “El Cubano en la pista con mi Fouche, que emoción mas grande, gracias Diosito por permitirme vivir y darme esos inolvidables momentos.

 

Luego tuvo dos segundos y un tercer lugar todo bajo el entrenamiento de Rafael Peraza Arias, un gran entrenador, ex jinete de los tiempos del compadre Don Euclides Villalobos, el caballo se vino a menos por razones que yo desconozco, “El Negro se lo pasó a L. R. Chacón, que se iniciaba como entrenador y no tenia ningún ejemplar bajo su entrenamiento, el día que reapareció con “Chaconcito, fui a verlo correr como era mi costumbre, tenia el pelo opaco y largo, un hematoma en la yugular derecha producto y de una inyección (suero) mal puesta, quede muy desilusionado ese día, Chacón lo corrió con una capuchera para tapar la inflamación, y en la inspección veterinaria lo dejaron correr, por supuesto que no figuro, luego se vino al suelo, dado su estado “El Negro” decidió eliminarlo en el puesto. Luego el INH decidió regalarlo a algún hacendado, siendo castrado Fouche, pienso que fue destinado a trabajos del campo. Y así no supe mas del primer caballo que tuve, llego para quedarse dentro nuestros corazones, ¡el supo lo mucho que yo lo quise!.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de febrero de 2013

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados