Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Ed R, un caballo de hierro

Editado por Juan Macedo

 

La afición toda de San Luis, lo llamó “el Citation del sur de Illinois”, pero tal vez es más que eso, no midiendo su campaña por la importancia de los premios ganados ni por el dinero producido durante todas sus temporadas, sino por su consistencia de hierro, sin parangón en los anales del turf americano, entendemos que no es nada común ver correr a un caballo durante catorce años consecutivos, casi sin recesos ventajosos. Eso es lo que ha dado a Ed R la casi sagrada configuración de algo más que un ídolo.

 

Este caballo, hijo de Donnay en Paavada por Paavo, nacido el 28 de mayo de 1948, inició sus actividades pisteras en 1950, cuando tenía 2 años de edad y ha continuado ininterrumpidamente por 14 años sin dar señales de algún deterioro físico. Cuando se anunció su retiro definitivo de las pistas, en una de las noches de carreras de San Luis, la afición llenó los escaños para ver por última vez al formidable viejo de 15 años. Él se había ganado ese homenaje y tal como si acabase de imponerse en una buena competencia, fue llevado al círculo de los vencedores, quedando rodeado por sus propietarios, su criador y su entrenador, así como por el jinete Glenn Vatterott, quien le condujo casi siempre.

 

Algunos opinan que era lo menos que podía hacerse con Ed R, ante el formidable record establecido, aun cuando a lo largo de sus 14 temporadas no produjera sino US$62,652; pero como dato importante cabe señalar que aparte de su primer año de actividad, cuando corrió en seis ocasiones sin ninguna victoria, en todas las otras temporadas logró ser ganador. Incluso aun con 15 años a cuestas, en 1963, oportunidad en la que intervino en 8 competencias, se anexó un triunfo y tres segundos, cerrando con broche de oro sus actividades pisteras.

 

El secretario de la Asociación de Carreras de Illinois, Tommy Engelman, dijo “Ed R arrastra tanta gente al hipódromo como pudieron hacerlo Silky Sullivan, Brass Monkey o Malicious, que es decir bastante. Nunca antes había visto yo cosa semejante. Es un gran caballo de imponderable nobleza; probablemente nunca más pueda verse cosa igual”.

 

Vale señalar que no siempre ED R gozó de la confianza del público, pese a la admiración que despertaba; eso es explicable en el hecho de irse poniendo viejo, cuando todos esperaban su decaimiento total y se resistía valientemente a las inclemencias del tiempo. Cada nuevo triunfo era una nueva sorpresa, desde que entró en esa edad que resulta demasiado para cualquier ejemplar de carrera.

 

Corriendo una vez en el Waterford Park, al norte de Virginia, ya bastante cargado de años para poder hacer mucho (en opinión de los entendidos) cerró 45 a 1 las apuestas realizadas y sorprendió a los incrédulos con una buena victoria que dio a sus más fieles seguidores excelentes dividendos.

 

En toda su campaña Ed R corrió 249 veces, logrando 62 primeros, 49 segundos y 35 terceros, tal cual como podrán apreciarlo en los números detallados que publicamos a continuación:

 

Años

Edad

Act.

Premios

1950

2

6

0

2

0

$537

1951

3

7

2

0

0

$1,300

1952

4

8

3

1

1

$1,937

1953

5

17

5

5

2

$3,789

1954

6

22

7

5

0

$7,169

1955

7

19

2

2

4

$3,425

1956

8

24

3

5

5

$4,805

1957

9

22

4

5

7

$6,375

1958

10

23

9

4

4

$8,210

1959

11

25

5

2

4

$4,085

1960

12

21

5

7

3

$5,400

1961

13

21

12

3

3

$9.735

1962

14

26

4

5

2

$4,600

1963

15

8

1

3

0

$1,285

Totales

 

249

62

49

35

$62,652

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica 1964.  

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, viernes 30 de septiembre de 2022

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