Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

¿Cómo escoger una buena línea en el 5y6?

Por Winston Hernández

 

Desde siempre, el popular y apasionante juego del “5y6″ ha sido una “caja de pandora” capaz de sorprender al más “avispado”. 

                                                                              

Hubo una época en que se conoció al 5y6 como el “juego de las mayorías”. Recuerdo que alguien se refería con frecuencia a la popular apuesta como “el diabólico juego del 5y6″. Muchas son las anécdotas de profesionales del medio a quienes se les han escapado los seis de la fama de forma increíble y miles las historias de fanáticos comunes que justifican su falta de tino al escaso presupuesto invertido.

 

 

Lo cierto del caso es que no hay nada más fácil que una carrera después de haberse corrido (“ese no podía perder”, “lo venía siguiendo”, “era lo más fijo de la semana”) y nada es más difícil que una carrera antes de disputarse.

 

He aquí un punto interesante: ¿cuántas veces le ha sucedido que al revisar el retrospecto de una competencia después de haberse efectuado y conocido el resultado, salen a flote detalles de los que no se percató cuando hizo su análisis en primera instancia?

 

Es esa capacidad de “ir más allá” lo que marca la diferencia entre el ganador y el perdedor. La clave del éxito consiste en identificar aquellos aspectos que son verdaderamente relevantes al analizar una competencia y dejar de lado la gran cantidad de prejuicios que tanto daño hacen y alejan al apostador del acierto. ¿Cómo reconocer unos y otros? No es difícil hacerlo, pero hay que ser algo meticuloso. Mi recomendación personal es hacer una lista, al final de cada jornada, de los aciertos y fracasos resaltando en cada caso cuáles fueron los argumentos que orientaron la selección. Después de varios meses aplicando este procedimiento, usted podrá darse cuenta cuáles son los argumentos que sí funcionan y cuáles no son razones válidas bien sea para jugar o para desestimar a un competidor. En mi experiencia personal, y a manera de ejemplo, les indicaré tres de mis “descubrimientos”: 1º) la distancia donde los sementales criollos son más efectivos es 1400 metros. 2º) los nietos de Slewbop tienen un alto rendimiento en 1200 metros. 3º) cuando un ejemplar reaparece después de un tiempo prudencial y es exigido al máximo para ganar o perder en la sufra (“deja toda la carne en el asador”), en su siguiente salida suele desmejorar y casi siempre fracasa. Especialmente si ganó, ya que irá subido de lote y la carrera será – naturalmente – más exigente. Cuando esto sucede solemos escuchar de algún aficionado la siguiente frase: “le pegó la reaparición”.

 

Como les comenté en el artículo “Malas decisiones”, el handicapper norteamericano Gibson Carouthers afirma: “Usted gana al Pick Six (5y6) cuando sus líneas y bases son las correctas, no cuando su fortaleza está en los refuerzos”. Debido al elevado factor multiplicador que tiene actualmente el 5y6, la observación de Carouthers cobra mayor fuerza. Antes hacían falta dos líneas para ganar al 5y6, hoy en día se necesitan tres o cuatro.

 

Hay que tomar en cuenta que en todo programa de carreras, por muchas sorpresas que puedan presentarse, siempre hay espacio para que respondan algunos favoritos. Resulta de vital importancia determinar cuál o cuáles son los ejemplares con mayor probabilidad de responder a su cotización, porque ellos en definitiva representan la base del 5y6 ya que simplifican los costos y permiten la multiplicación en las carreras más complicadas. Mi intención es dar algunas recomendaciones que pueden ayudar a la escogencia de tales líneas y bases no sólo para el 5y6 sino también para todo tipo de apuestas.

 

¿Cómo escoger una buena línea?

 

1º.-El rating es efectivo en los lotes más clasificados. Vale la pena aclarar que el “rating” o “speed rating” es un valor numérico que se le asigna a un ejemplar en función del tiempo agenciado en una competencia y depende de varios factores entre los cuales, en opinión de muchos entendidos, uno de los más importantes es el estado de la pista. Los ejemplares que participan en las agrupaciones de mayor categoría (ganadores de cuatro en adelante y selectivas), tienden a tener actuaciones más parejas que los de las agrupaciones inferiores. Esa constancia en su comportamiento es lo que precisamente les hace escalar hacia los mejores lotes. Por tal razón, los tiempos que agencian estos ejemplares son muy representativos y es válido establecer comparaciones entre los participantes de una competencia en función de esa variable. Hay revistas hípicas que muestran a los ejemplares clasificados por rating en la distancia lo cual ahorra tiempo a la hora de hacer el análisis correspondiente. Cuando un ejemplar es el primero por rating en un lote clasificado y goza de cotización porque lo avalan otros factores como: jinete, preparador, puesto de pista y actuaciones que lo respaldan en la distancia en que va a competir; se convierte en una potencial línea.

 

2º.-Detectar jinetes y/o preparadores efectivos con favoritos. Hay jinetes profesionales que están entre los mejores y no desaprovechan la oportunidad cuando les toca conducir a un ejemplar que se aprecia en el papel con chance de ganar, de forma que hacen todo lo posible por responder a la confianza brindada para mantenerse en primer plano. En el caso de los aprendices o de aquellos jinetes que no están entre los más ganadores, hay quienes ponen su máximo empeño para seguir recibiendo buenas oportunidades. Es de vital importancia detectar cuáles son estos jinetes y tenerlos presentes. En contraposición a lo anterior, hay jinetes y preparadores que no rinden igual cuando llevan favoritos. Precíselos y tenga mucha prudencia a la hora de la escogencia. Incluso, en ocasiones, hay jinetes y preparadores que ganan frecuentemente con ejemplares muy cotizados, pero cuando van juntos no ligan bien.

 

3º.-Los ejemplares en ascenso. Un viejo refrán inglés reza más o menos lo siguiente: “Cuando un caballo está ganando, hay que seguirlo jugando”. En el caso de prospectos que se tienen en alto concepto y comienzan a destacar, los jinetes se cuidan mucho en la conducción y tratan de no cometer errores para conservar la monta con miras a futuras presentaciones selectivas o clásicas. Los preparadores también son muy celosos con estos ejemplares y los llevan con mucho cuidado, escogen las carreras con pinzas y no los arriesgan innecesariamente. Un prospecto en ascenso es siempre una buena línea.

 

4º.-Claridad a la hora del análisis. Hay una teoría que le he escuchado a varios amigos hípicos y que he podido comprobar en forma personal. Cuando usted estudie una carrera y no logre tener una idea del probable resultado en menos de cinco minutos, tenga la seguridad de que se trata de una competencia muy complicada en la que no es recomendable jugar pocos ejemplares y mucho menos una línea. Por el contrario, cuando en poco tiempo usted es capaz de establecer que el ganador debe estar entre dos o tres ejemplares, sólo le restará por determinar cuál de ellos es el que lleva la ventaja. Al fin y al cabo: “el sol no se puede tapar con un dedo”.

 

5º. El poder de los “datos atrasados”. Una de las virtudes del apostador ganador es la buena memoria. ¿Cuántas veces le ha sucedido a usted que después de un concienzudo análisis de una carrera se decide por un ejemplar que termina gustándole mucho, lo juega, pierde y, como es natural, se decepciona de él? Posteriormente, ese mismo ejemplar aparece inscrito en otra competencia y en el análisis inicial, consciente (y a veces hasta inconscientemente) lo rechaza por haber fallado la vez que a usted tanto le gustó, luego lo olvida completamente al hacer su selección y no es sino después de verlo cruzar la raya ganancioso cuando recuerda cuánta confianza le tenía en su carrera anterior. Eso demuestra que no debe echar sus análisis en saco roto. Haga una lista de aquellos ejemplares que usted jugó y fracasaron para tenerlos presente en su próxima actuación, especialmente si estaba cotizado en las apuestas. ¿Recuerda los “separadores” de Carouthers? Aquí tiene una buena forma para seleccionarlos.

 

Foto: Dimensión Hípica

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de julio de 2011

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