Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Roberto Augusto Martín

Por Antonio Salvati

 

Roberto Augusto Martín Montilla, hijo de Don Roberto Martín Contreras, de quien heredara sin duda alguna su pasión por la hípica. En oportunidades su padre refería que Roberto Augusto tenía “conciencia de caballo” a manera de guachafita por que estuvo a punto de nacer en el Hipódromo de  El Paraíso. Iban entrando al estacionamiento de campo dentro del óvalo hípico para una tarde sabatina de carreras del 4 de septiembre de 1943 cuando a Doña Graciela Montilla de Martín, también propietaria de puros de carreras,  le comenzaron unos fuertes dolores de parto, así pues se le dañó la fiesta hípica a Don Roberto y tuvieron que salir del Hipódromo Nacional El Paraíso para la Policlínica Caracas. Allí nació otro hípico de la familia Martín.

 

 

Roberto frecuentaba las instalaciones del Hipódromo Nacional El Paraíso desde muy niño de la mano de su padre. Ya a los 10 años de edad tenía a su nombre conjuntamente con su hermano Julián una yegua chilena de nombre  Virreina, ganadora en varias oportunidades y madre posteriormente de ganadores como Virrey y otros.

 

De hecho aparece una reseña en una columna hípica del Diario El Nuevo País de fecha 19/02/98 que menciona a Roberto en un evento suscitado en febrero de 1958 en el Hipódromo El Paraíso con un ejemplar propiedad de su padre Don Roberto Martín, de nombre  Montecristo. Tenía Roberto 14 años para ese entonces.  

 

Siendo muy niño le tocó ir a recibir a Balsamino Moreira al Aeropuerto de Maiquetía en nombre de su padre ya que éste no pudo hacerlo. Incursionó en la preparación de puros de carreras siendo un adolescente, siendo menor de edad tenían que presentar sus ejemplares entrenadores matriculados.

 

En la década del 60 del siglo pasado se fue a hacer estudios universitarios en los EE UU del Norte, siempre incursionando en la hípica por aquellos lares. Hasta cuenta que en una oportunidad recorrió unas mil millas para ver participar a Balsamino Moreira en un hipódromo del sureste cuando éste estuvo actuando en los hipódromos norteños.

 

Roberto regresa a Venezuela y retorna a la hípica nacional. Siendo propietario de varios ejemplares , tales como El TrainercitoLucky Beauty,  Miss GuafalPrakritiBetty Beatriz, Gran GuafalGuafalera, Linda Edén, Piconazo, Mi Roselym, Lady Chaby, Soy de Isaura,  RobmartBeatrisse,  Doctora Hachee,  ChilargaMicaché, entre otros.

 

Corre algunos ejemplares en Maracaibo, entre ellos La Sosa, ganadora nacida y criada en su Haras El Picacho en el estado Guárico. Tiene sociedad con su amigo Jesús Moisés Mérida, en el Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar, donde llegan a ganar varios clásicos con los ejemplares Pancho, Manado, Nahir, entre otros.

 

Incursiona en la hípica norteamericana en sociedad con su primer suegro el Dr. Héctor Simosa Alarcón, mejor conocido como “El Tigre de Carayaca”  y con el conocido entrenador Don Andrés España, ambos fallecidos.

 

Durante más de 20 años forma parte de la Junta Directiva de Coproca siendo su presidente en varias oportunidades. Perteneció a Acrica siendo criador. Más recientemente participó en sociedad con ejemplares tales como  De Vinci, Karime, La Tete, Otro de Vinci, El Justiciero, y otros.

 

En la década del 90 formó parte del Directorio del INH en representación de los propietarios. Fue Director General Sectorial de Actividades Hípicas durante los períodos presidenciales del Dr. Rafael Rodríguez Navarro, del Dr. RafaelChicho Heredia y del Dr. Luis Felipe Carbonell. A éste último lo adversó Roberto ante manejos irregulares que detectó lo que le costó el cargo; de todos los hípicos de la época son conocidas las actuaciones ante las autoridades, Congreso Nacional y medios de comunicación.

 

 

Roberto siempre ha seguido la pauta y enseñanzas de su padre siendo una persona  honesta, recto en su proceder y de altos valores morales y espirituales. Combatiendo siempre las corruptelas, las injusticias y los actos y hechos irregulares y delictuales.  De éste cargo el hecho anecdótico de que su compañero de estudios el Ingeniero Bernardo Briquet Serizier, presidente del Jockey Club de  Venezuela en varias oportunidades y miembro del Directorio del INH en los noventa dijera de Roberto que en su opinión era el mejor Director de Actividades Hípicas de todos los tiempos que había pasado por el hipódromo.

 

 

 

Desde hace varios años Roberto ha estado contratado como coordinador de la empresa transnacional  que maneja el sistema de juegos de los hipódromos nacionales. Siempre cumpliendo con su obligación contratado por más de un lustro por la empresa Autotote Systems Inc. tuvo que desalojar su oficina en la mezanine de la Tribuna A del Hipódromo La Rinconada por orden de la presidencia de la actual Junta Liquidadora del INH considerado disidente del régimen. Actualmente continúa trabajando para dicha transnacional desde su oficina particular.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 12 de octubre de 2006

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