Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

José Joaquín Lizardo

Por Juan Macedo

 

Don José Joaquín Lizardo Esis fue conocido en el medio hípico como “JJ”, el hipismo lo llevaba en la sangre. Nació el 5 de mayo de 1907, hijo de Don Gabriel María Lizardo y Doña Alcira Esis. Aficionado desde su niñez, tuvo una dura infancia llena de sacrificios para poder abrirse paso. En cuanto pudo, entró al maravilloso mundo del espectáculo hípico. Fue domador, jinete, entrenador y propietario.

 

Fue en el año 1934 cuando tuvo su primer ejemplar como propietario de purasangres de carrera, un potro alazán de cuatro patas blancas llamado Cadete. Este caballo perteneció en sus comienzos al General Vicencio Pérez Soto quien lo eliminó de su cuadra por las constantes locuras del caballo y fue a parar a manos de Don José mediante una rifa que tuvo un valor de Bs. 20. Lizardo se dedicó enteramente a entrenar a su caballito el cual reapareció tiempo después luego de un largo adiestramiento en la pista del Hipódromo de Santa Maria con el nombre de Don Napoleón y en su segunda presentación logró su primera victoria. Con este caballo Lizardo se midió con los campeones invencibles de Santa Maria: Mi Delirio y Montezuma convirtiéndolo en el consentido de la afición.

 

 

Luego comenzaron a llegar ejemplares a su cuadra, la tordilla Doña Luisa que fue su segundo ejemplar, mas adelante llegaron: Pensamiento, Ruano, Cataure, Negro, Emperador, Melado, Canario, Moro Rosillo. También tuvo la responsabilidad de entrenar los caballos de Don Ángel Antonio Fernández propietario del caballo Puntero con el cual ganó el Clásico Presidente de la Republica. Con dedicación y constancia se hizo dueño de una poderosa cuadra, eso fue entre 1934 y 1940. Eran los tiempos del siempre bien recordado Hipódromo de Santa María, donde también se desempeño en el cargo de handicapper.

 

Pero un misterioso incendio acabó con todas las instalaciones del Hipódromo que en su mayoría eran de madera, así que fue detenida toda actividad Hípica. Varios intentos y proyectos se llevaron a cabo para construir un nuevo hipódromo pero todos ellos fracasaron rotundamente y por un tiempo nada se hablo referente a reiniciar la actividad hípica así que la totalidad de la caballada de Santa María fue rematada por sus propietarios para desempeñar otras funciones en los campos de trabajo

 

Sin embargo no faltaba quienes pensaran en los alegres domingo de carreras en el hipódromo de Santa Maria y un reducido grupo de cinco personas, entre las que se encontraba José Joaquín Lizardo, se dieron a la tarea de promover el ambiente hípico y aun cuando su iniciativa no contó con el apoyo si hubo buena acogida de parte de algunos capitalistas entre los que se anotó el conocido comerciante Zuliano Don Edecio Ocando quien fue nombrado por el pequeño grupo de promotores como presidente del movimiento.

 

Este intento para construir un nuevo hipódromo tuvo opositores en personas que intentaban entorpecer el desarrollo de al actividad Hípica en Maracaibo motivado a interese particulares. El grupo encabezado por Lizardo y Ocando no se amilanó y retó a los opositores a que permitieran la construcción del hipódromo o de lo contrario realizarían las carreras aunque fuera al aire libre. En efecto nada lograron de manera que lanzaron la consigna “Carreras al aire libre”, es decir, sin tribunas, ni barandas ni curvas. Simplemente rectas. Por eso los aficionados las denominaban “las carreras de la recta”. Los nombres de las personas que componían el pequeño grupo fueron José Joaquín Lizardo Esis, Miguel Bustos, Luis Morillo Valbuena, Gerardo Gómez y su hermano. Como es de todos conocidos varias temporadas funcionaron en varios terrenos del oeste de la bella y progresista Maracaibo, a pleno sol o bajo torrenciales aguaceros, allí estaban los aficionados para disfrutar del espectáculo, y allí estaba Don José organizando las carreras en “la Recta del Quirúrgico. En esas pistas se forjaron el resurgimiento del hipismo zuliano, que había decaído, casi desaparecido

 

Cuando salieron nuevos impases y los promotores originales abandonaron la idea dejando solo a Lizardo quien no se rindió y comenzó a buscar el apoyo de personas ligadas al ámbito ejecutivo entre los que se encontraba el Dr. Francisco Esparza Nuñez, Dimas Barboza, Jesús Leopoldo Sánchez y los hermanos Jorge y Guillermo Rincón Villasmil quienes apoyaron la idea de Lizardo para proseguir con el ámbito hípico y mas tarde se convirtieron en legítimos promotores y fundadores del Hipódromo La Limpia no sin antes tener que afrontar innumerables sacrificios sobre todo de parte de Lizardo quien lo abandonó todo para meterse de lleno en los trabajos de limpieza de los terrenos y en todo cuanto tenia ingerencia para agilizar la ejecución de los trabajos.

 

Puso al servicio de la construcción un camión completamente nuevo de su propiedad. Y se dio la tarea de conseguir obreros, carpinteros, albañiles. El mismo los buscaba y regresaba a sus casas. La limpieza del terreno se hizo con un tractor facilitado por Sr. Benedicto Oberto, gerente de una Compañía petrolera, que además ofreció sus servicios para hacer los trazados de la pista y todo cuanto se trataba de trabajos relacionados con sus conocimientos de topografía.

 

Fueron sacrificados esos días para Don José. Jamás nadie le llevó un poco de agua o un refresco, mientras cortaba el monte. Pero todo lo hacía en beneficio del hipismo. Sin aspiraciones de que le dieran algún cargo, el quería montar el espectáculo de las carreras de caballos. Y después de meses de lucha, surgió en La Limpia el Hipódromo de Maracaibo. Don José ideo el primer aparato de partidas y sobre la marcha le dio instrucciones a un amigo suyo (mecánico de profesión) quien se dio la tarea de construirlo, y Don José llevando las cabillas y ayudando a cortarlas.

 

Las satisfacciones recibidas durante la trayectoria como hípico de Don José están sus innumerables triunfos en los Hipódromos de Santa Maria, la Recta del Quirúrgico, La Rinconada en Caracas y el Hipódromo La Limpia, pasando por el concurso periodístico de pronósticos organizado por Malta Zulia. Lizardo también gano varias veces el Concurso de Favoritos entre los locutores y periodistas del medio hípico que mas adelante se conoció con el nombre de “La Catedra”. Miembro del Circulo de Periodistas Hípicos y Locutores Hípicos del Distrito Federal, miembro fundador del Circulo de Locutores y periodistas Hípicos seccional Zulia así como también se desempeño en innumerables cargos dentro del ámbito hípico como: Timekeeper, Comisario, Juez de Partida y Llegada, Handicapper y Jefe de Relaciones Publicas. Sin embargo su mayor orgullo es haber sido miembro fundador del Hipódromo La Limpia de Maracaibo

 

El hipismo zuliano le debe mucho a Don José Joaquín Lizardo, un personaje a quien no se le han reconocido sus méritos, un verdadero héroe.

 

Fuentes: Revista Hipódromo, Revista Hípica Zuliana

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de abril de 2006

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