Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Hugo Albarrán

Por Juan Macedo

 

El Dr. Hugo Alberto Albarrán Acosta nació en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia, el 14 de agosto de 1946. De profesión abogado, pero fiel seguidor del hipismo, su afición se remonta a los años 70. Propietario, gremialista y a la vez, atendía sus faenas de abogado penalista en su oficina en el Centro Villasmil, en La Candelaria, Caracas. Según las personas más cercanas a su entorno, no fue adicto a las apuestas. Tampoco fue asiduo al Jockey Club, era común verlo durante las carreras en la tribuna B del Hipódromo La Rinconada. "Es un lugar muy popular. Allí me siento más a gusto", explicó en una ocasión.

 

Hugo Albarrán fue Presidente de la Asociación de Propietarios La Rinconada (Asoprorin), ente del cual fue su dirigente por años y donde aportó por el mantenimiento del espectáculo y respondiendo a las exigencias del personal de cuadra, todo en pro del hipismo. Adicionalmente, fue precursor de la Gala Hípica de Caracas, una serie de carreras selectivas de grado que iniciaron en el año 2005 en La Rinconada, con la creación de la Copa Invitacional del Caribe. También fue Presidente de Coproca y Miembro Socio del Jockey Club de Venezuela y de su junta directiva como Presidente del Tribunal Disciplinario. Fue dos veces Presidente de la Confederación Hípica del Caribe y su gestión al frente de la Confederación catapultó a la Serie Hípica del Caribe a Gulfstream Park desde 2017, logrando una internacionalización mayor al Clásico Internacional.

 

Hugo Albarrán y Rocco Sebastiani se conocieron hace a mediados de la década de los 90’ en una cuadra del Hipódromo La Rinconada. Aficionados a las carreras y propietarios de caballos, decidieron invertir juntos en un potro. Una noche de septiembre de 1998 en La Quinta Esmeralda, el whisky (cortesía del Haras Vista Hermosa) ya había surtido efecto en el ánimo de los invitados. El subastador anunció las credenciales de un potro hijo del semental debutante Voyageur, pero encendidos por el alcohol y el ambiente de algarabía, pocos se interesaron entonces en las señas del purasangre criollo. Sólo los corazones de Rocco y Hugo galoparon con fuerza durante la presentación del potro. La puja se inició con un precio base de tres millones de bolívares. Gracias a las sugerencias de los preparadores Juan Carlos Ávila y Antonio Bellardi, los futuros dueños habían decidido que lucharían cuerpo a cuerpo hasta el final con cualquier rival en la adquisición del animal. "¡Vendido a 26.500.000 bolívares!", se escuchó el martillo entre el bullicio y los gritos de los compradores. "En las subastas, uno tiene que mostrar quién es el más arrecho", explicó Albarrán. Los dos amigos no se equivocaron con su elección. My Own Business generó ganancias multimillonarias y se convirtió en el ídolo de la afición. "Ha sido una bendición, pero su historia es una telenovela", expresó Albarrán. "¿Por qué los caballos siempre tienen nombres en inglés?", le preguntaron en una ocasión. "Dicen que es cuestión de suerte", aseguró Albarrán. "Podría ser la influencia norteamericana, pero nunca he encontrado una explicación lógica. Durante más de 30 años, se ha convertido en una costumbre".

 

 

Hugo Albarrán fue exaltado al Salón de la Fama del Clásico del Caribe en el evento que se llevó a cabo en el 2010. De acuerdo a lo expresado en la misma misiva emitida por la Confederación Hípica del Caribe, My Own Business, ganador del clásico del Caribe y dos veces de la Copa Confraternidad, representó uno de sus principales logros en el hipismo, que lo llevaron a ser destacado con ese honor.

 

 

Además del icónico My Own Business, fue propietario de excelentes corredores pasando por Galáctica, Futura, la ganadora de la Triple Corona Afrodita de Padua, entre otros. Albarrán vivió su última gran alegría hípica el 20 de diciembre, en el cierre de la actividad correspondiente al año 2020 en La Rinconada, tras ganar el Clásico Simón Bolívar, mediante el purasangre Apistos, que se impuso, viniendo desde atrás, al triple coronado Raffsttar en un cierre de infarto.

 

 

El Dr. Hugo Albarrán Acosta falleció a los 74 de edad durante la noche del lunes 4 de enero de 2021 en una clínica de Caracas, a la que había sido trasladado por complicaciones respiratorias presuntamente por el virus Covid-19. A través de un comunicado, la Confederación Hípica del Caribe hizo llegar a los familiares, amigos y cercanos sus más sentidas condolencias, que hasta el momento de su fallecimiento se desempeñaba precisamente como presidente de la entidad que agrupa al turf de esa región.

 

Su gran aporte quedará grabado en la memoria de todos los hípicos. A manera de epitafio, el Sr. Rosalio Montero expresó “Desde anoche circula la ingrata noticia del duelo del hipismo venezolano, con la desaparición física de uno de los que practicó esas virtudes, y que en las cuatro últimas décadas transitó la senda y dedicó su vida por la pasión de caballero, contribuyendo a exaltar a Venezuela por la calidad de su espectáculo en las pistas de carrera nacionales y la presencia en hipódromos del caribe y de Florida. El Dr. Hugo Albarrán Acosta, el hombre de paz que se engalanó siempre con una permanente sonrisa discreta se nos fue, con el máximo sacrificio en una navidad triste y sin cohetes; o quizás fue nominado y registrado para que organice una gala en la otra vida, llevando la fama exitosa de su propio negocio, construido a pulso de jinete maduro, con el control de las riendas, sin necesidad de espuelas y usando un fuete especial para estimular sin castigo. Hugo, lo que se propuso, lo logró”.

 

Fuentes: Diario Líder en Deportes, Diario Meridiano, Revista Gaceta Hípica, Sr. Rosalio Montero, Confederación Hípica del Caribe

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de agosto de 2023

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