Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Herman Alberto Ettedgui

Por José M. Gil

 

Estoy consciente que lo que pueda redactar aquí es poco para lo que merece este “Pequeño Gran Hombre” del deporte en Venezuela y como el mismo se confesó en varias ocasiones “Un gran amante de la actividad hípica”. Herman Alberto Ettedgui Landaeta “Chiquitín” nació en la ciudad de Puerto Cabello, estado Carabobo, el 31 de julio de 1917, sus padres se radicaron en la ciudad de Caracas desde los 5 años de edad, en 1922. Desde muy temprana edad se vinculó al deporte infantil en el Colegio La Salle de Tienda Honda, donde destacó en deportes como atletismo, béisbol y fútbol en categorías infantil y juvenil.

 

Su primera relación con el hipismo data del año 1932, fue tanta la buena impresión que le dio su primera visita al desaparecido Hipódromo Nacional El Paraíso, que recordaba los ejemplares vencedores de esa visita: “Te puedo decir los caballos ganadores de esa tarde: en la primera Zumbador; en la segunda ganó Manicero, en la tercera Aviador, en la cuarta Rumba, y en la última Byanich”.

 

En el hipismo abarcó una gran gama de actividades, entre ellas la Narración, donde llegó a narrar algunas carreras; Comisario, durante 16 años a partir de 1958: “Siempre fui justo al aplicar las sanciones, ya que velé por el buen espectáculo hípico”; Periodista, donde incluso fue designado en abril de 1954 como Presidente del Círculo de Cronistas y Locutores Hípicos; Propietario, donde recordó en especial los ejemplares Abrazo, Marconi, Canciller y Centella, que tantas satisfacciones le dieron en la década de los cincuenta luciendo sus colores verdes y gorra roja, además de su primer triunfo con Alteza en 1948 con la monta de Rafael Peraza; y hasta casi Jinete: “Estuve una semana, pero mi papá me regañó cuando descubrió mis intenciones y debí abandonar”. Incluso, fue fundador de la Revista Hípica La Fusta, que heredaron sus hijos Herman, Norman y Alberto, quienes después la vendieron al Bloque De Armas. Pero nunca apostó ni jugó en taquilla ni cuando corrían sus ejemplares.

 

Para “Chiquitín”, la más grande hazaña del hipismo nacional fueron los dos triunfos de Cañonero en la Triple Corona Estadounidense en 1971 “Pasarán cientos de años y siempre se recordará” sentenció. Para él, los mejores jinetes que ha visto son Pedro Emilio Yumar, Gustavo Ávila, Juan Vicente Tovar y Perfecto Antonio Chapellín. De los entrenadores, recalcó a “El PavoDomingo Noguera Mora, Manuel Azpúrua Sosa y Millard Faris Ziadie. “A pesar de que hay personas quienes desean eliminar al hipismo, no han podido acabarlo. Es el principal pasatiempo de los venezolanos

 

Fuera del hipismo, en otras facetas, “Chiquitín” decidió incursionar al periodismo profesional en el año 1936, empezando su largo recorrido en el diario caraqueño Unidad Nacional el 11 de marzo donde publicó su primera crónica deportiva y en octubre del año siguiente se integró al plantel de reporteros de la sección deportiva del Diario El Universal. “No existía interés por el periodismo deportivo durante la dictadura, pero muerto Gómez hubo una apertura grandísima en todos los ámbitos”. Al principio firmaba sus notas como “HAEL” y posteriormente utilizó el seudónimo de “Baby Chiqui” en sus crónicas de las diferentes disciplinas, en las cuales, además, era protagonista como atleta.

 

Es en este momento cuando empieza la ascendente carrera periodística de “Chiquitín” y sus actividades deportivas. “El deportista Herman Ettedgui era un gran amigo de mi papá, era impresionante ver como un hombre tan chiquito podía practicar todas las disciplinas deportivas con tanto entusiasmo y tanto éxito”, contó en una ocasión el periodista José Visconti.

 

A los 20 años de edad, en julio de 1937, contrajo nupcias con Hilda Margarita Hidalgo, quien fue su compañera durante 75 años. De esa unión nacieron cinco hijos: Herman, Morella, Norman, Alberto y Myriam a los cuales les dio todo lo que pudo, y también los convirtió en grandes deportistas, Poco a poco fue aumentando su familia hasta llegar a contar 16 nietos y más de dos decenas de bisnietos.

 

En 1938 asistió a los IV Juegos Centroamericanos y del Caribe con la delegación venezolana que, por primera vez en la historia, con el aval del Comité Olímpico local, representó al país en una competencia internacional. Lo hizo como miembro del equipo de Atletismo y ocupó el tercer lugar en la prueba de 100 metros planos con marca de 10,5 segundos, tiempo que se mantuvo como marca nacional por 18 años. Posteriormente para las agujas de los cronometros en 6,5 segundos para los 60 metros planos y por ende batir el record mundial para esa distancia.

 

En 1940 se desempeñó como el primer jefe de la sección de deportes del Diario El Universal. Allí trabajó con otras recordadas figuras del periodismo como lo fueron Abelardo Raidi, Franklin White, Simón Rodríguez "Mr. Fly", Sergio Antillano, Andrés Miranda e Ismael Pereira.

 

En 1941 participó en la creación de la Asociación Venezolana de Periodistas y quedó designado como Primer Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos. También ese año participó activamente en la escogencia de los integrantes de la selección nacional de mayores que en 1941 conquistó el Título en la Serie Mundial de Béisbol celebrada en La Habana, Cuba. En 1943, junto con el reportero gráfico Juan Avilán y el impresor “CabezónJuan de Guruceaga creó la revista Mundo Deportivo.

 

En las canchas sobresalió en varias disciplinas, especialmente durante las décadas de 1940 y 1950, como líder goleador al anotar 12 tantos en la temporada de primera división de 1940 con el Club Unión y hasta como pelotero, inicialmente defendiendo la casaca de Los Sapos en el amateur y posteriormente en primera división, en 1945 con el Club Vargas. “Chiquitín” solía decir que su fórmula del éxito en el deporte y el periodismo se apoyaba en dos palabras: constancia y dedicación.

 

 

Chiquitín” practicó muchas disciplinas deportivas a lo largo de toda su vida: Atletismo, Béisbol, Fútbol, Voleibol, Baloncesto, Boxeo, Squash, Tenis, Ciclismo, Patinaje, Ajedrez y Golf. Su constancia en el deporte quedó reflejada en que se mantuvo practicando el Golf hasta los 92 años y estuvo escribiendo disciplinadamente por más de 70 años. Nunca actuó como profesional de la natación, pero no olvidó cuando tuvo que "nadar" en el río Guaire para rescatar a su pupila Alteza (cuando la famosa inundación), cuando logró sujetarla le colocó la jáquima al revés "no importa, lo interesante era rescatarla". Mientras se reacondicionaban las caballerizas, la alojó  en el Círculo de Caballería Plaza, que se encontraba ubicado en San Martín.

 

El deporte que más le apasionó fue el Béisbol y se confesó fanático de los Navegantes del Magallanes. Por las razones comentadas, Herman Ettedgui fue exaltado en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, como pilar para la reconstrucción de la historia de este deporte en el país.

 

Las más importantes casas de estudio superior del país lo buscan para que dicte cursos y talleres, pero algunos estudiantes asistentes aseguran, sin quitarle merito a sus escritos, que es imposible que una persona tenga tanta habilidad para tantas cosas, uno no recuerda ni se aprende tantos números, resultados o estadísticas de hace más de 30 o 50 años, él debe mentir en muchas ocasiones. Simón Piña, compañero de “Chiquitín” en el programa “Show del Fanático” asegura que “Chiquitín es un maestro, es tan maestro que corrige a todo el mundo”.

 

También fue pionero de los espacios deportivos en televisión. En 1952 trabajó junto a Miguel Thodée, en Televisa, en el programa Desfile de los Ases, mientras que en los años sesenta y setenta prestó servicios en Televisora Nacional (Canal 5) y Cadena Venezolana de Televisión (Canal 8).

 

Su amigo de toda la vida, Asdrúbal Fuenmayor, comentó que “el año 1989 fue el más simbólico para Chiquitín, salió elegido para la exaltación al Salón de la Fama del Deporte Venezolano y recibió el Premio Nacional de Periodismo, algo más importante que esto no hay”.

 

La edición número 66 de los premios al Atleta del Año efectuada el 15 de diciembre de 2009, aprovechó para homenajear a Herman Ettedgui, pionero del periodismo deportivo venezolano, quien a sus 92 años de edad recibió el premio Ciudadano del Deporte.

 

Mientras que el 22 de noviembre de 2010, el Gobernador Henrique Salas-Römer, entregó la Orden Sol de Carabobo al legendario comunicador. Es un hombre de 93 años de edad, la mayorí­a de ellos al servicio del deporte y su legado es impresionante, nos une una gran amistad y esto es un pequeño gesto que trata de destacar su incansable apoyo a la actividad deportiva y por su ejemplo de ética, abnegación, excelencia y responsabilidad” mencionó el gobernador durante la imposición de la medalla. ElPapápa” no ocultó su emoción por esta condecoración” Estoy realmente emocionado porque me lo están haciendo en mi tierra y eso tiene gran valor para mi. A excepción de muchos puedo decir que si soy profeta en mi tierra”, sentenció.

 

Fueron tantas las facetas que Herman Ettedgui ha concretado en su trajinar deportivo tanto como atleta y periodista que fue necesario un libro titulado “Chiquitín Ettedgui: un venezolano de dos siglos”.

 

 

Muy a pesar de poseer tantas condecoraciones, premios y homenajes, “Chiquitín” fue un hombre sencillo. Está muy lejos del narcisismo o egocentrismo. “Chiquitín” hizo las cosas bien porque le gustaba, porque se debía a un público que merece lo mejor. “Me divierto escribiendo y haciendo deportes, no lo hago para ser reconocido; debo confesar que lo del Salón de la Fama del Béisbol lo acepté en nombre de todos los periodistas deportivos venezolanos, para que vean que si podemos tener éxito”.

 

 

Además de Periodista y Deportista, Herman Ettedgui también se desempeñó como Diplomático en la Cancillería de la República. Llegó a este ámbito por su habilidad como mecanógrafo, estudió criptografía y no hubo gobierno alguno que lo relevara durante 35 años, momento en el cual renunció del cargo de Ministro Consejero. “Sacrifiqué mi trabajo porque era la piedra de tranca de mi hijo, primero es él y luego soy yo, por eso renuncié”.

 

Chiquitín” tuvo en los últimos años un espacio en el “Show del Fanático” todos lo miércoles por Radio Deporte 1590, en donde interactuaba con el público a través de las llamadas y generaba grandes discusiones referentes a cualquier disciplina o hecho deportivo. También escribía para la columna deportiva de la Revista Zeta, y las ediciones especiales del Diario Meridiano.

 

A pesar de los años, “Chiquitín” seguía tan activo que su esposa Hilda siempre le preguntaba: ¿Hasta cuándo vas a estar escribiendo?”, a lo que Herman respondía: “El día que deje de escribir y hacer deporte me muero... escribiré hasta que me muera”.

 

 

La trayectoria de Herman Ettedgui culminó a los 94 años de edad, cuando falleció el 17 de junio de 2012 en la Ciudad de Caracas y sus restos fueron velados en la Capilla Monumental del Cementerio del Este. “Chiquitín” será recordado por su calidad como atleta, su gran contribución a la crónica deportiva venezolana en los diferentes medios y por ser principal vocero de la campaña “Gracias por no Fumar”.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Lic. Carlos Figueroa, Sr. Nelson Pulido (foto), Diario Líder, Diario El Carabobeño, Lic. Eduardo Chapellín, Diario El Siglo, www.noticias24.com, Lic. José Visconti, Lic. Nelson Contreras, Diario Meridiano, Sr. Asdrúbal Fuenmayor, Lic. Luis González Hernández (foto), Ing. Juan Macedo, Sr. Gustavo Flamerich.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de junio de 2012

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