Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Giuseppe Nuccio

Por José M. Gil

 

Don Giuseppe Nuccio Nuccio nació el 5 de septiembre de 1930. De origen italiano, llegó a Venezuela en los años 1950, de las primeras emigraciones de aquel país al nuestro. Inicialmente vivió en Caracas, Distrito Federal y su primer empleo fue como Caballerizo en el Hipódromo Nacional de El Paraíso en la cuadra de Don Vittorio Catanese, a los dos meses ya era Capataz. Buscando la tranquilidad familiar decide mudarse a Ciudad Bolívar y establecer su hogar. Hombre recio y de trabajo, levantó a su familia desde el mundo del comercio y vio recompensados sus esfuerzos con la fundación de diversas empresas exitosas.

 

Cuenta el Dr. Miguel Useche la siguiente anécdota que le regaló Giuseppe en una ocasión "trabajaba con Catanese, ya era capataz, y me podia dar cuenta de que algunos caballos despues de correr llegaban sangrando por sus narices, en ese momento les regaba agua por la cabeza, y algunos tambien murieron. Por las tardes, cuando salia del hipodromo, llegaba a la Maternidad Concepcion Palacios, cerquita quedaba el Palacio de los Deportes, donde se practicaba Lucha Libre, me aficione a ese deporte, y todas las tardes pasaba un buen rato, viendo la practica. Un buen dia me dijo Bernardino La Marca (luchador), a quien ya conocia, y ademas paisano, que yo tenia buen físico y musculatura para la lucha, que se ganaba una platica por combate, y que poco a poco iria cojiendo fama. Asi empecé a practicar Lucha Libre, a levantar pesas, hasta que unos dias antes del debut, por cierto iria contra el Dragon Chino (Campeón), me dijo mi paisano (La Marca): tu tienes la nariz muy grande, la tienes como un Pepino, y es necesario romperla y acostumbrarla a los golpes, para que en el futuro eso no te vaya a doler. En ese momento me recordé la forma como sangraban los pobres caballitos despues de las carreras, me miré en un espejo y dije para mis adentros: Si ellos sangran (los caballos), sin golpes, y hasta mueren; yo que vengo de muy lejos, con esta naricita que Dios me dio, ¡aqui no me la van a coñazear!"

 

Pero “Pepino”, como le conocían sus amigos, sentía pasión por el hipismo y como gran aficionado a los caballos purasangres destacó como Propietario, primero en el recordado Hipódromo Angostura y luego en el Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar, por intermedio de los renombrados colores del Stud Carpino, que lucieron purasangres de la talla de El Urogallo, Karay Guazú, Río Chama, Magic Show, Seravic, Sha Black, Klaus, Bajarí, Taquillero, Bimbo, Lady Flash, Paldillana, Guarachero, Anatián, Papelonzote, Ingenioso, Cerro Galicia, Pandillita, Makiritare, Lindo Amanecer, Imán, Campo Corto, Cielo Dorado, Desenredo, entre otros.

 

La suerte y el éxito lo acompañaron siempre no sólo como dueño de purasangre,  Don Giuseppe Nuccio también fue entrenador de puros de carrera y conquistó una buena cantidad de victorias en el Hipódromo Municipal. Además fue criador, junto a sus hijos (el Dr. Carmelo y Saro Nuccio), por intermedio al Haras Chaparral, sien­do su más resonante victoria el crack guayanés (Campeón Sprinter en el Hipódromo La Rinconada) Río Chamita, ganador sentimental del Clásico del Caribe, pues como se recordará, fue descalificado por las autoridades hípicas de Puerto Rico.

 

 

Casado con Doña Ana Previtte, procreó tres hijos que heredaron ese amor de su padre al hipismo: Carmelo, Saro y Graciela. Su hijo Carmelo es considerado por muchos como el mejor Presidente en la historia del Hipódromo Municipal.

           

Ya retirado del hipismo, disfrutó de los éxitos de sus hijos en el Hipódromo Rancho Alegre. En el año 2008 se le organizó un homenaje y cuentan los cronistas que lágrimas de emoción brotaron de sus ojos.

 

Don Giuseppe Nuccio falleció el 26 de octubre de 2010 y el acto velatorio se llevó a cabo en la funeraria Corporación Caribe, en Ciudad Bolívar. A partir del año 2011 se corre en el Hipódromo Rancho Alegre una copa en su honor, ilustre hípico en diversas facetas, hombre de tradición, de respeto, admiración familiar y colectiva. Y como comentó el Sr. Danny Pimentel en una ocasión “Sabemos que está feliz porque el hipis­mo guayanés que amó tanto lo recuerda en cada momento”.

 

Fuentes: Diario El Progreso, Sr. Roque Cividanes, Dr. Carmelo Nuccio Previtte, Sr. Danny Pimentel, Revista La Fusta, Sr. Trino Pulido, Dr. Miguel Useche, Ing. Juan Macedo.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de junio de 2012

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