Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Gabriel Angarita

Por Juan Macedo

Cada ser humano tiene un momento de gloria y es cuestión de cada uno de nosotros saber aprovechar el momento. Sin dudas que esa oportunidad fue aprovechada al máximo por Don Gabriel Carlos Angarita Trujillo, un caballero de dotes extraordinarias, de personalidad sobresaliente, un hípico que enalteció el espléndido espectáculo de las carreras de caballos y que dedicó su vida útil al trabajo, a su distinguida familia y al hipismo, saboreando el éxito dentro de las actividades que emprendió con empeño y tesón, porque estaba hecho de una constitución humana diferente, que le permitió el respeto de todos los que tuvieron la dicha de conocerlo.

Un caraqueño, nacido el 24 de septiembre de 1929, durante buena parte de su vida se dedicó de lleno a su profesión de Ingeniero Civil junto con su socio de toda la vida el también ingeniero Ramón Chiarelli, sociedad que se extrapoló hasta el mundo de la hípica por intermedio del legendario Stud Raga. Hipico desde la infancia, cuando trabajo de taquillero en el desaparecido Hipódromo Nacional El Paraíso junto con su amigo de toda la vida Don Federico Carmona, quienes entre las cosas que llegaron a realizar era la de cruzar la pista para ir a cambiar los resultados de las carreras, luego que los caballos cruzaran la meta. 

Se inicia como propietarios en el año 1961 en sociedad con Ramón Chiarelli con los purasangres Niso y Tarrayazo. La suerte le sonríe desde el principio, ya que 1963, un caballo argentino de nombre Ferumbras, hijo de Fierabrás, en una pista embarrialada por una tarde lluviosa, se posesionaba sorpresivamente del Gran Premio Clasico Simon Bolivar, y con este su primer triunfo clásico dieron inicio a su larga cadena de éxitos que los convirtieron en uno de los propietarios mas sonados de cualquier época.

Don Gabriel con Ferumbras

Purasangres de la talla de Chateaubriand, Cuadra Ocho, Chasqueado, Pimentón, Estampida, el mencionado Ferumbras y nota aparte de Victoreado, además de otros tantos más, los condujo a tener una de las flotas mas poderosas y exitosas que se recuerde.

Se adueñaron de dos títulos campeoniles de su especialidad, además de que en otras campañas siempre ocuparon posiciones de privilegio, entre ellos un subcampeonato, esas fueron las famosas chaquetillas naranja y blanco con mangas negras y blanco.

Confiaron en las manos expertas de Don Domingo Noguera Mora y junto a él alcanzaron sus mejores Iogros, que incluyen entre otros el primer Clásico Internacional del Caribe con Victoreado y la hazaña de poseer el Primer millonario de la hípica local en las patas del hijo de Chivalry II en Petronila, el voluminoso Chateaubriand. Por cierto que con éste último lograrían su segundo Gran Premio Clásico Simón Bolívar.

Don Gabriel con Chateaubriand

Años después, por cosas del destino, esta sociedad desaparecería, sin que esto no haya dejado de ser una perdida para el espectáculo hípico, pues estos amigos contribuyeron con sus inversiones de altura al mejor desenvolvimiento del deporte de las carreras de caballos, producto de las tantas satisfacciones que les brindaron sus ejemplares. Don Gabriel Angarita fue también copropietario del crack inglés Senador y de la ganadora clásica Chantarella.

Don Gabriel, como amante a los deportes, también contribuyó con mucha fuerza en el Futbol Nacional, siendo directivo del equipo Estudiantes de Mérida. Lamentablemente, el 8 de noviembre de 1992 desapareció el Ingeniero Civil Gabriel Angarita Trujillo, sin duda alguna un gran turfman venezolano.

Fuentes: La Biblia del Hipismo Venezolano, Revista Sin Gringolas, Sr. José A. Angarita, Sr. Roque Yoris S.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 04 de Enero de 2001
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