Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

José Federico Siccardi

Por Juan Macedo

 

Don José Federico Siccardi, un reconocido hípico y propietario en Venezuela durante la época romántica de nuestro hipismo, nació el 18 de febrero de 1908 en un pequeño pueblo en las montañas llamado Saluso, al Norte de Italia, cerca de la ciudad de Torino. Curso estudios de Ingeniería en país natal, hecho que le incitó a conocer otras culturas (a diferencia de sus hermanos) antes de llegar al país que escogería como su segundo hogar, Venezuela, ya a finales de la década de los cuarenta. Ya residenciado en nuestro país siendo un hombre hecho y derecho, le fue posible continuar sus esfuerzos a un nivel profesional y por ende logró hacer tantas cosas desde el punto de vista de infraestructura en un momento en que Venezuela estaba lista para explotar en su desarrollo bajo el régimen de General Marcos Pérez Jiménez.

 

Don Federico, quien se incorporó al hipismo venezolano desde su llegada al país, mantuvo siempre una estrecha relación con propietarios, criadores y profesionales. Entre las satisfacciones recibidas por Don Federico como propietario, está el triunfo que alcanzó su caballo Préndase en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar de 1955 y el segundo que logró en el Washington DC Internacional, donde escoltó al también representante venezolano El Chama.

 

Según relata el periodista Ángel Gutiérrez (hijo de "El Colorao" Ángel Gutiérrez, jinete de Préndase) su papá había comprado cuatro caballos argentinos por el precio de Bs. 16.000, y en el mismo viaje vino Préndase, comprado por el señor Siccardi, "El Colorao" al ver la estampa de Préndase, le propuso a Siccardi hacer negocios por el animal, pero Don Federico se negó, el desaparecido jinete sigue admirado con el caballo, a tal punto, que los cuatro ejemplares de su propiedad los bajaron del avión con mantas impermeables para protegerlos de una fuerte lluvia que caía en Maiquetía, pero a Préndase lo iban a bajar sin protección por falta de mantas, y "El Colorao" sacrificó un sobretodo recién comprado en Argentina, para proteger al que se convertiría próximamente en un campeón de nuestras tierras. Semanas después de la llegada a Caracas, "El Colorao", seguía insistiendo en comprar a Préndase, pero el dueño le dijo: "Lo único que puedo hacer, es garantizarte que tu serás el jinete oficial, pero no lo vendo" y así quedaron, con “El Colorao” Gutiérrez como jinete, Préndase ganó el Simón Bolívar sin ser derrotado antes en arena local, después de haber venido del lote de perdedores en Argentina.

 

Y con toda la razon no quiso vender el caballo: primero por su valioso linaje, hijo de Embrujo (a su ves hijo del inolvidable Congreve) y su madre igualmente brillante de nombre Brownie, además que fue adquirido de la cuadra de la familia Martinez de Hoz (en Argentina) que en la decada de los 30 se destacaron por sus caballos (y a pesar de subidas y bajadas en la fortuna de esa familia, hoy en dia siguen estando entre los mas descados protagonista de la industria en Argentina con sus ejemplares a nivel nacional e internacional. Martinez de Hoz en la actualidad son los del Haras La Quebrada en Ärgentina, uno de los principales criadores y Studs en el pais). Don Federico se habrá preguntado "Si ellos lo tenían, por algo será". Y el tiempo le dio la razón.

 

 

La Sra. María del Carmen Siccardi comenta: “yo no me crié con papa y salí de Venezuela cuando tenía unos 5 años. Siempre me han fascinado los caballos y durante muchos años pensé que me había imaginado que mi padre me levantaba en brazos para ponerle flores en el cuello a un caballo. Era una imagen muy linda que he atesorado siempre. Pero cuando finalmente tuve oportunidad de conocer a mi padre y visitarlo otra vez en Caracas, en su oficina vi una foto en la cual me tenia en brazos poniéndole la corona de flores a Prendase”.

 

Por cierto, luego del flamante triunfo de Prendase en el Clásico Simón Bolívar, el Dr. Carlos Vogeler (dueño de El Chama) llamó por teléfono a Mr. Shapiro en Laurel Park para que invitara a El Chama al Washington D.C. International y el Sr. Shapiro le contestó que ya no había tiempo o en todo caso que no se podía. Entonces el Don Federico, que estaba presente, le replicó: "entonces si no iba El Chama, el otro tampoco asistiria", el resto es historia. Después de Préndase, Don Federico se unió a la aventura de la cría, alojando a su consentido en el Haras Ranco. Algunos de los hijos del notable purasangre fueron también de su propiedad pero sin tener la suerte de tener otro campeón. Producto del derrocamiento del General Pérez Jiménez, Don Federico sufrió grandes pérdidas y a pesar de eso no quiso abandonar el país. Se quedo apostando su futuro y a la larga se recuperó volviendo a salir adelante, retomando la ruta del éxito y disfrutando de una vida emocionante.

 

Luego de una larga enfermedad, el martes 15 de abril de 1975 falleció en la ciudad de Caracas Don Federico, hombre de mundo, digno y trabajador que, hípicamente hablando, disfrutó del éxito tanto nacional como internacionalmente. Seguramente en estos momentos estará disfrutando de otro triunfo más de su pupilo Préndase en el hipismo celestial.

 

Fuentes: Revista Gaceta Hípica, Sra. María del Carmen Siccardi, Sr. Ángel Gutiérrez.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 26 de febrero de 2009

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