Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Segula C

(Ven, 1971, Ky Pioneer en Swap Pudding por Swaps)

Por Juan Macedo

 

Todos nosotros, en alguna oportunidad, volcamos nuestra pasión -a veces desmedida- hacia un ejemplar todopoderoso y sorprendente, que nos gusta verlo correr, gozamos y disfrutamos de sus triunfos como si fueran nuestros y cuando cae derrotado siempre le buscamos la excusa adecuada, porque confiamos en su capacidad locomotora para una próxima carrera. Ese fue el caso de Segula C, una hermosa castaña -importada en vientre- que nació el 13 de marzo de 1971 y fue criada por la Sra. Ana María Freudman en lo que fue la primera producción de su Haras Tamanaco en el estado Aragua, descendiente del norteamericano Ky. Pioneer (ganador de 6 en 29 y US$43.915 incluso el Hutcheson Stakes y medio hermano de Tradewood, padre en Venezuela de excelentes corredores como; Hikari, Tessa, Turquino, Jaimiquí, Run Run e Icamerú entre otros) en la también norteamericana Swap Pudding.

 

Segula C corrió para los colores amarillos, blancos y rojos del Stud Los Cambeiro del Sr. Claudio Fraga y fue entrenada por el europeo Ladislao Petrash, quien la adquirió en subasta pública por Bs. 87.000. Esa noche gritaba como un desaforado: "Compré la mejor, compré la mejor". Y así fue. Curiosamente esta Segula C es nieta de dos grandes colosos que fueron enemigos a muerte durante sus campañas pisteras: Nashua y Swaps.

 

Debutó el 3 de marzo de 1973 en recorrido de 800 metros con la monta de José Ramón Castro, donde cayó derrotada por la tordilla Agua Linda. A partir de ahí continúa una racha de 5 triunfos con el que sería su jinete oficial Juan Eduardo Cruz, entre ellos la Copa Edgar Ganteaume, el Clásico Ciudad de Caracas donde agenció 74"4 para los 1200 metros y la Polla de Potrancas de Acrica. Coronó su campaña como dosañera con un sensacional segundo a medio cuerpo de Paldillar en los 1400 metros del Clásico Comparación, tomando en cuenta que sorteó una serie de inconvenientes que le impidieron accionar más temprano. Todo esto fue más que suficiente para obtener el campeonato como la mejor dosañera de 1973.

 

Tras breve paro, reapareció en el Clásico Francisco de Miranda, donde cayó derrotada por el excepcional Gran Tiro, volvió a su lote donde triunfó cómodamente en la Copa Celestino Martínez, para que después fuera derrotada sorpresivamente por la rendidora Rastreadora por sólo cabeza en la Copa Carlos Márquez Mármol, para así comenzar su escalada a la grandeza al triunfar -tras contundente atropellada- en el Clásico Hipódromo La Rinconada, donde agenció 99"2 para la clásica milla, siempre con la experimentada monta de "El Negro" Cruz. Continuó su racha triunfal al ganar fácilmente en la Copa Ramón Rotundo Mendoza.

 

 

Participó tres veces contra los importados, dejando saldo de un triunfo (sobre la argentina Cabecera) y dos segundos, todas en carreras comunes, para enfrentarse a las criollas maduras en la Copa Fernando Mitayne, prueba esta donde obtuvo el tercer lugar detrás de la millonaria Tessa. Su propietario se dio a la aventura de inscribirla en el Clásico José Antonio Páez, pero la nieta de Swaps inexplicablemente fracasó rotundamente al llegar décima de Garzón.

 

Pero más bien pareció que esa derrota le sirvió de inspiración, ya que comenzó una racha de triunfos de leyenda, comenzando por adjudicarse el segundo paso de la Triple Corona para yeguas, el Clásico Prensa Nacional con 8 ¾ cuerpos sobre Sabrina agenciando 114”2 para los 1800 metros.

 

 

El 14 de julio logró vengarse de los machos tresañeros al derrotarlos (en feroz atropellada) en el tercer paso de la Triple Corona Nacional, el Clásico República de Venezuela con 3 ¼ cuerpos de ventaja sobre Rosetón, dejando un crono de 152"2 para los 2400 metros.

 

 

No conforme con eso derrotó también a los machos maduros en los Clásicos Fuerzas Armadas de Cooperación, cruzando la meta con pescuezo de ventaja sobre Preludios, dejando registro de 112” exactos para los 1800 metros.

 

 

Finalmente el 18 de agosto completó la tercera joya de la Triple Corona para yeguas, el Clásico General Joaquín Crespo, al superar con margen de 5 ½ largos a Sabrina, parando los relojes en 125”1 para los dos kilómetros.

 

 

Dos semanas después, Segula C participó en el Clásico Cavepro y siempre utilizando su atropellada como arma en los metros decisivos para ganar una sensacional carrera, derrotando a Inteligente con ½ cuerpos de ventaja, agenciando 125” flat para los dos kilómetros.

 

 

Todo parecía indicar que no tendría enemigos en los siguientes eventos clásicos, hasta se pensó en su posible participación -y triunfar, porque no- en el Gran Premio Simón Bolívar, pero la nieta de Nashua perdió dos carreras inexplicablemente, y nadie esperaba de su inesperado y triste fin, víctima de la anemia infecciosa, al igual que Lanzarina en el año 1959, y por la cual tuvo que ser sacrificada el 7 de diciembre de 1974.

 

Así Segula C culminó su campaña de 26 actuaciones en el óvalo La Rinconada con 16 primeros, 6 segundos, un tercero y 3 fuera de pizarra, para un total en metálico de Bs. 1.490.170 acumulados, que le permitió liderar por un buen tiempo la estadística de mayores productores de dinero en nuestro país. No tenemos la menor idea de lo que pudo haber logrado tanto en la pista como en la cría, lo que podemos avizorar es que lo poco que enseñó fue suficiente para considerarla como uno de los purasangres más valiosos que haya hecho campaña en Venezuela.

 

Fuenteswww.anecdotashipicas.com, Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista ¡Hipódromo!, Libro "La Biblia del Hipismo Venezolano", Sr. Otto León C.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 8 de mayo de 2003

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