Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Relicario

(Ven, 1959, Viviani en Ranchera por Helioscope II)

Por Juan Macedo

 

En esta ocasión nos enfocaremos en la breve historia de una alazana nacida el año 1959 en el Haras La Quinta hija del legendario caballo argentino Viviani en una nieta del inmortal Hyperion llamada Ranchera que corrió para los colores blancos con franjas azul y rojas y la figura de un gallo amarillo del Stud Anamar propiedad de la familia Azqueta, que decidió bautizarla con el nombre de Relicario.

 

Bajo los cuidados de Don Vicente Clyne, Relicario debutó el 2 de septiembre de 1961 en el marco de la Copa Edgar Ganteaume con la monta de Jesús Bolívar y lo hizo en excelente forma, ocupando el tercer lugar apenas a dos cuerpos de la fogueada Coronation, que en ese momento liderizaba la incipiente generación dosañera de potrancas. Relicario demostró que su debut no fue casual y el 19 de septiembre de manera determinante e impactante se adueñó del Clásico Ciudad de Caracas con la monta de Luis Bolívar, superando por cuatro cuerpos de ventaja a Celerina y Coronation, y dejando marca de 74” para el corto recorrido de 1200 metros.

 

Relicario continuó su dominio sobre las féminas de su generación durante el mes de octubre, primero al superar por 1 ¾ cuerpos a Enrimar y Giraluna agenciando 68”1 para los 1100 metros y luego fajarse con Giraluna y batiéndola por medio cuerpo en tiempo de 74” para los seis furlones, finalizando resentida y por ello no pudo participar en la Polla de Criadores para Potrancas. Se recuperó en tiempo record para enfrentarse a los potrillos el 3 de diciembre en el Clásico Comparación, pero el imponente invicto Polizón se hizo dueño absoluto de la carrera, mientras que Relicario se conformó con el cuarto lugar a 12 cuerpos, superando entre otros a la también fémina Celerina (ganadora de la Polla) y así logrando los méritos suficientes para obtener el título como Campeona Dosañera.

 

Las lesiones hicieron crisis y no es sino hasta el 7 de abril de 1962 cuando la veloz hija de Viviani reaparece en una carrera de la Serie E para criollos en recorrido de 1600 metros y con Luis Bolívar up, cayendo con todos los honores a nariz de la rendidora Maraquera. A la semana participa con Don Carlos Pérez en 1300 metros y logra un cómodo triunfo superando por 1 ¾ cuerpos a Plumilla y Aceptada en tiempo de 81”.

 

Corre seguido, esta vez en 1200 metros, y sufre una infortunada partida recuperándose apenas para ubicarse en el quinto lugar a cuatro cuerpos de Guaimaro. La familia Azqueta tenía una gran confianza en su pupila y por ello reta nuevamente a los machos el 6 de mayo con Manuel Camacaro, esta vez en el Clásico José Antonio Paéz, y realiza una carrera fenomenal luchando durante todo el recorrido para figurar quinta a 2 ½ cuerpos de Fergus, que dictaminó la calidad y la valentía de esta noble descendiente de Viviani.

 

Regresa a su lote el 19 de mayo con Carlos Pérez y como es de suponerse obtiene un fácil triunfo a expensas de Maraquera, agenciando para los 1600 metros el crono de 101”4, que le sirve de antesala a su próximo compromiso, la milla del Clásico Hipódromo La Rinconada, carrera donde sale a fajarse con la prospecto Giraluna, ésta conducida por Juan E. Cruz pasó a dominar pero Relicario aún tenía reservas y volvió a la lucha por dentro con Carlos Pérez, pero “El Negro” Cruz se da cuenta y la estrecha un poquito (pasándose un poquito) y logra cruzar la raya en ganancia con Giraluna por pescuezo. Ahí mismo vino el reclamo y la bajada al segundo lugar, quedando Relicario como la ganadora oficial. Agenciaron tiempo de 102”2.

 

El destino suele ser injusto y cuando Relicario pasaba por su mejor momento, sus problemas físicos le aquejan, a pesar de ello reaparece el 5 de agosto en los nueve furlones del Clásico Fuerzas Armadas de Cooperación fracasando al quedar novena a 22 cuerpos de Lluvia, luego aparece inscrita para correr el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría el 19 de agosto, pero fue retirada de la carrera por sus lesiones.

 

Para el 13 de abril de 1963 Relicario reaparece con la monta de M. Valencia en una carrera común de la Serie B de criollos, queda comprometida en la partida y no logra recuperarse quedando séptima a 17 cuerpos de Maporal. Al mes vuelve a intentarlo, mejorando ostensiblemente al quedar quinta a 2 cuerpos de Copetón. Pero el 25 de mayo cierra definitivamente su campaña al ocupar el sexto puesto a 16 cuerpos de Maporal, ya que sus lesiones hacen crisis y se vuelve irrecuperable para continuar su campaña pistera.

 

Tuvo un total de 15 salidas a la pista de La Rinconada de las cuales seis veces fueron cruzando la línea de meta en el primer lugar, además de un segundo, un tercero y un cuarto lugar, acumulando en premios la cantidad de Bs. 161.185 y demostrando durante su campaña a los 2 y 3 años su guapeza, especialmente al enfrentar a los machos. Fue embarcada a Norteamerica, especificamente al Darby Dan Farm, para ser servida por Sword Dancer, pero fue devuelta por piroplasmosis. Al final no dejó descendencia conocida.

 

Fuentes: www.anecdotashipicas.com, Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 29 de noviembre de 2007

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