Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Princesa

(Ven, 1986, Baccalaureate en Shockhoe Slip ppr Richmond Grays)

Por Juan Macedo

 

El caballo es una especie precoz, lo que significa que está neurológicamente maduro desde que nace. Pero en el hipismo denominamos a un purasangre como “precoz” cuando desarrolla su potencial como corredor a edad temprana. Muchos casos son conocidos y uno de ellos fue Princesa, una bella castaña que nació el 30 de enero de 1986 en las llanuras barinenses del Haras El Guamito. Fue adquirida por los hermanos Jorge Enrique y Juan Carlos Salas Quintero para lucir los tradicionales colores blanco, azul y rojo del Stud Vanona.

 

Bajo el cuidado y entrenamiento de “El CochinoJose Armando Contreras, Princesa debutó en el Hipódromo La Rinconada el 28 de agosto de 1988 con la monta de Carlos Wilfredo Pérez, anotándose un bonito triunfo con ventaja de 4 cuerpos sobre Burana, agenciando 76” flat para los seis furlones. Un mes después, el 24 de septiembre, enfrentó a las mejores de su generación en los 1400 metros del Clásico Edgar Ganteaume y, a pesar que era su prueba de fuego, demostró su capacidad locomotiva al recorrer la distancia en 87”3 para liquidar con 2 ½ cuerpos a Spanish Flower y conservar su invicto.

 

El 22 de octubre la hija de Baccalaureate hizo presencia en los siete furlones del Clásico Ciudad de Caracas pero no pudo conservar su invicto siendo derrotada por Ferd D’Fehr que la relegó al tercer lugar a 4 cuerpos. El 12 de noviembre Princesa recupera el honor perdido cuando cruzó el disco en ganancia con 5 ¾ cuerpos sobre Carbolita y ceñirse la Copa Peggy de Azqueta en distancia de 1400 metros que recorrió en 87”4.

 

El 27 de noviembre fue el gran día. Princesa y Ferd D’Fehr cara a cara para dilucidar el Título generacional, o cualquiera de las participantes para complicar el panorama. La milla del Clásico Periodistas Hípicos fue el escenario donde Princesa logró tener el temple para desquitarse de Ferd D’Ferh y la guapeza para contener la fuerte atropellada de Spanish Flower, ganando una bonita carrera con ventaja de ½ cuerpo y agenciando 101”1. De esa forma la descendiente de Baccalaureate se coronó como la Campeona Dosañera.

 

 

Reapareció el 14 de enero de 1989 en los seis furlones de la Copa Celestino Martínez pero defeccionó al quedar cuarta a 11 cuerpos de la veloz tordilla Star Moon. Dos semanas después participó en el Clásico John Boulton pero igualmente no pudo, quedando cuarta a 7 cuerpos de Candy Amor. De regreso a la cuadra se le detectó una pequeña lesión que fue efectivamente tratada por el personal. “El Cochino” Contreras observó su recuperación y la preparó para los 1800 metros el Clásico Congreso de la República que se corrió el 11 de marzo, pero Princesa no pudo y quedó sexta muy lejos de Star War.

 

El 8 de abril corrió ante el lote común en recorrido de 1100 metros, pero Princesa no mejoraba, quedando séptima a 12 cuerpos de Terecaya. Regresó al lote selectivo el 7 de mayo con la monta de “El DiabloAngel Francisco Parra participando en el Clásico Hipódromo La Rinconada, donde su desempeño fue opaco al figurar cuarta a 12 cuerpos de Ferd D’Fehr. Princesa no lograba recuperarse de sus lesiones y fue retirada del Clásico Prensa Nacional.

 

El Cochino” Contreras sabía que tenía una gran corredora y la obligó a un descanso de tres meses para “encontrarle la vuelta” y buscar los grandes premios del segundo semestre. Así Princesa reapareció el 20 de agosto nuevamente con Claudio W. Pérez ante el lote común en el corto recorrido de 1200 metros donde quedó séptima a 9 ½ cuerpos de Star Moon, viéndose algo falta pero muy recuperada. Esa apreciación fue cierta ya que más puesta el 2 de septiembre saboreó nuevamente las mieles del triunfo al derrotar en buena lid a Song And Dance con ventaja de 2 ½ cuerpos y agenciando crono de 101”2 para la clásica milla.

 

Dos semanas después participó en el Gran Premio Nacional y su actuación fue decorosa, al quedar quinta a 6 cuerpos de Lady Gusta. Tres semanas después regresó al lote común donde los tropiezos atentaron en su contra y tuvo que conformarse con el segundo lugar a 2 ½ cuerpos de Naguache. El 15 de octubre participó en la Copa El Corsario y tras ensayar una gran atropellada figuró tercera a 1 ¾ cuerpos de Dulce Dama.

 

Pero en el hipismo la sombra de las lesiones es temida por todos los que de una u otra manera hacen vida en este mundo y lamentablemente, en su mejor momento fue víctima nuevamente de las mismas. Princesa corrió dos veces más para el olvido, las lesiones recrudecieron y sus allegados deciden oportunamente retirarla de toda actividad pistera.

 

Así Princesa completó una campaña de 17 actuaciones donde en 5 ocasiones salió victoriosa, además de un segundo, 2 terceros, 4 cuartos y un quinto, acumulando en premios la cantidad de Bs. 1.989.308. Fue enviada al Haras La Colmena para fungir como yegua madre, pero en el año 1996 fue adquirida en el dispersal del haras por la familia Felibert para su Haras La Pradera. En esos criaderos destacó por intermedio de los ganadores Petreusse, Round Business, Purrita e Imperio Romano.

 

Fuentes: www.anecdotashipicas.com, Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica, Revista Guia Hípica, Sr. Jaime Casas A.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 31 de octubre de 2013

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