Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Pollito

(Ven, 1975, Irish Brigade en La Farfala por Undefeated)

Por Luís González Hernández

 

A continuación les presento una reseña biográfica detallada y especificada del primer Campeón surgido del aludido Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar para triunfar en la pista caraqueña, me estoy refiriendo al zaino Soplido que posteriormente el conglomerado público que lo ovacionó y aplaudió lo nombraron ó llamaron Pollito, que nació el 23 de abril de 1975 en el Haras Punta Larga.

 

Para el mes de marzo del año 1981 la hípica guayanesa estaba de júbilo por la extraordinaria representación que en el Hipódromo La Rinconada tuvo a través del maravilloso y noble hijo de Irish Brigade en la yegua La Farfala nieto materno de Undefeated de nombre Pollito y que en el Hipódromo Municipal corrió con el nombre de Soplido. En aquel tiempo despertó tanta curiosidad su historia por que al igual que el caballo Caletero el “Crack” zuliano de La Limpia que fue desde el interior del país hacia La Rinconada con un solo objetivo: Triunfar.

 

La historia del gigantesco campeón guayanés comenzó en el año 1976, en el mes de octubre más específicamente, cuando es incluido en la subasta del Haras Punta Larga establecimiento de cría donde nació el espigado zaino. En esa oportunidad el martillero oficial de la Subasta el Economista Blas Federico Giménez señaló con su dedo índice al comprador el entrenador Rafael Antonio Moronta, quien aceptó inicialmente la venta para un propietario suyo en la cantidad de Bs. 25.000. Luego de 15 días por diversos motivos, la negociación no se efectúo como estaba fijada y el potro tuvo que regresarse de nuevo al haras, pues más nadie por esa fecha se interesó por el animal a pesar de su enorme tamaño.

 

Así pasaron los meses hasta que en el mes de abril del año 1977 a los 2 años y en vista de que nadie estuvo interesado en el hijo de Irish Brigade los propietarios del Haras Punta Larga decidieron mandarlo al Hipódromo La Limpia de Maracaibo a fin de domarlo y aprovechar las carreras especiales para potros programadas en aquel Hipódromo si es que el caballo resultaba, para la cuadra de Jaime Marcelo González varias veces campeón de los entrenadores de aquella zona. Pero allá también las cosas fallaron para la gente del Haras Punta Larga pues apenas el animal completó la media doma y no logró correr  luego de casi 5 meses en Maracaibo, por lo que se lo dieron al hipólogo Luis Navas (el mismo importador del campeón Cañonero) para que lo vendiera en otro hipódromo pues allí nadie se interesó por el potrillo.

                                                                                                                                

Un mes después Luis Navas decidió enviarlo desde Maracaibo hasta el extinto Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar al igual que otros dos ejemplares (Sese y Guarapotú) y confía su cuido a su gran amigo Florencio Ortegano quién para la época era el campeón de los entrenadores en nuestro recordado hipódromo y le sugirió que le consiga al potrillo un comprador y que lo termine de amansar y así probará suerte en la Pista. El “Morocho” como le conocíamos a Florencio quién resulto ser el personaje de mayor relevancia en la vida de éste ejemplar lo ofreció a todos los propietarios del hipódromo por espacio de casi 3 meses mientras aprovechó para completar de domarlo, pero los resultados fueron negativos pues no hubo ninguna persona interesada por el potro (éste en ese entonces había cumplido los 3 años de edad reglamentaria el 1º de enero de 1978) a pesar de estar domado.

 

En el mes de marzo del año 1978 el enorme zaino es registrado en la oficina de control y estadísticas del Hipódromo de Ciudad Bolívar para correr y lo hace con el nombre de Soplido, basándose en el mismo nombre de su Trastatarabuelo en su broodmare sire line ó 5ta línea de origen materno y su debut se anunció para la 3era semana del referido mes. Antes de esto el señor FlorencioEl MorochoOrtegano se comunicó con Don Luis Navas y le dijo que todavía no había encontrado comprador para el potro y que pensaba correrlo pronto, a lo que Don LuisEl GordoNavas le mostró su desacuerdo y le lidió que hiciera un último esfuerzo por tratar de venderlo, para lo cual le es bajado su precio de venta a Bs. 15.000 luego de haber comenzado a ofrecerlo por Bs. 25.000.

 

Pero aun así todos los propietarios y algunos directivos del Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar cuando veían en las mañanas de traqueos la manera como el espigado, desgarbado y poco vistoso potro zaino con el jinete Eduardo Véliz zig-zageaba en su manera de galopar durante su recorrido por toda la pista en cada uno de sus entrenamientos matutinos a manera de chanzas, burlas y tonos sarcásticos en plena pista rechazaron más ligeramente las ofertas de Florencio Ortegano por lo que éste sabiendo que el animal dentro de sí tenía lo que se conoce como Will To Win, pasta y garra de campeón, decidiójugarse el riesgo de comprarlo y ofreció a “El GordoLuis Navas la cantidad de Bs. 13.000 de contado por el animal para un amigo suyo el profesor José Antonio González Silva, en aquel entonces activo como docente en la materia de ingles en el Liceo Dalla Costa de la urbanización Vista Hermosa de Ciudad Bolívar, siendo este famoso recinto educativo de la sultana del Orinoco dirigido por mí padre, el Prof. Luis González Cordero.

 

 

Al profesor “Tony” le agradaba el ejemplar para conformar una sociedad integrada por su amigo personal de la adolescencia y conocido médico oftalmólogo Dr. Abigail Marín Aponte, el mismo Prof. Antonio González Silva y el propio Florencio Ortegano, la oferta no se hizo esperar y el hipólogo comerciante de equinos de carreras Luis Navas aceptó por la gran amistad que lo unió con Ortegano realizándose la venta. Después de esto a la semana el potro debutó en el lote de la sexta serie, primera carrera del domingo 22 de marzo de 1978 en distancia de 1600 metros partiendo por el puesto 1 y con la monta de Eduardo Veliz (jinete que lo amansó y traqueó desde su llegada a Bolívar) donde derrotó por 7 cuerpos a la yegua Tropic Moon conducida por Pedro González Pinto, tercera figuró  La Macarena (1er ejemplar purasangre propiedad de Francisco “Franco” Giordano Fíglia en sociedad con su cuñado José Rosario “Saro” Nuccio Previte, representando al Stud Fransar) que fue conducida por Douglas Enrique Valiente Aray.

 

 

 

 

Luego de su brillante, apoteósico y triunfal debut vendrían 7 más de forma consecutiva manteniendo su invicto hasta el día 12 de octubre del año 1978 cuando disputó el Clásico Día de la Raza en 2000 metros con la monta de Teodoro Guarecuco y 56 kg en la espina dorsal, luego de haber sufrido innumerables tropiezos a expensas de Ébano y Dartañan que lo golpearon a 6 metros en la Partida y a 80 metros de la largada lo vuelve a golpear solamente Dartañan, Soplido a lo largo del recorrido tuvo otros tropiezos (pista húmeda y con algunos charcos tipo espejos que el potro saltaba producto de una ligera lluvia que empezó como a las 11 de la mañana siendo la partida justa del clásico a las 1:12 de la tarde y en ese momento de la carrera garuaba sin cesar) en carrera y Teodoro Guarecuco se sintió intimidado por Rafael ÁngelEl GochoGonzález jinete de Dartañan. Cayó derrotado a tan solo pescuezo de Dartañan un hijo de Patrician en Rose Score del Stud Badarkaser del señor Reinaldo "Cuajito" Castro Bonet. En ése clásico también participaron Craps (propiedad de Florencio Ortegano) con 56 kg, el debutante Swing con Edilberto CarmahuacaEl Peruano” Plaza (propiedad del Dr. Ángel José Machín García en sociedad con Don Moisés Mérida Acero) castaño hijo del británico Seaneen en la yegua Marila que llevaba 50 kg, el ya mencionado Ébano con el jinete Freddy Martínez (propiedad del Dr. César Andrés “Roque” Bello D´Escrivan, Stud Pollón) con 56 kg y el entrenamiento de Luis Aray, y Capiango con el jinete Eduardo Véliz (Stud Pollón) con 56 kg y el entrenamiento de su mismo propietario el Médico Cirujano, Traumatólogo y Teniente Coronel asimilado en el ejército Dr. César Andrés “Roque” Bello D`Escrivan.

 

 

Fue su único revés y su penúltima carrera aquí en Ciudad Bolívar, pues a las 3 semanas fue inscrito en una carrera de 1era serie en distancia de 1800 metros y logra tomar desquite con el jinete Eduardo Véliz (el mismo Jockey que lo debutó) ante su archirrival Dartañan que fue conducido nuevamente por Rafael Ángel “El Gocho” González siendo éste derrotado por 9 cuerpos y a tan solo 1 segundo del récord de pista que ostentaba el ganador clásico para aquel entonces Long Play (hijo del recordado Launderer en Caicara nieto materno del récord horse argentino Jungle Man) que ganó el Clásico Simón Bolívar unos meses antes (24-7-1978) aquí en nuestra capital conducido por Alejandro Encarnación Matos Matos derrotando a Ébano, Capiango y al favorito Pekín.

 

 

 

 

Soplido se despidió triunfalmente del Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar con un récord de 9 victorias en 10 salidas a la arena y una producción de más de Bs. 189.000 incluyendo 4 clásicos, como siempre su entrenador fue “El MorochoFlorencio Ortegano.

 

Después de esta brillante campaña fue llevado al Hipódromo La Rinconada y lo hizo en forma directa hasta el Haras Naranjal que funcionó como Centro de Entrenamiento, cuando Soplido fue a ser registrado para correr en Caracas a la persona delegada para ello (estaba medio beodo producto del alcohol) con los documentos de propiedad del ejemplar en regla dentro de un sobre manila que el propio Prof. “Tony” González Silva le había entregado en sus manos, el emisario se dirigió a la planta baja de la tribuna “A” de La Rinconada y llegó a la sede del Stud Book de Venezuela, lo recibió y atiendió los propios hipólogos y expertos en pedigree Sr. Miguel OrlandoNanoMorales (+) y el Dr. Jorge Coll Núñez (+) y estos dos eminentes y eruditos señores se dieron cuenta que en los papeles originales que el emisario tenía en sus manos el nombre del caballo coincidía incidentalmente con el nombre de su trastatarabuelo materno (padre de su bisabuela Síska) el argentino Soplido (nacido en el año 1922), el Dr. Coll Núñez le explicó educadamente y de buenas maneras delante de “Nano” Morales que el reglamento de los diferentes Stud Book del mundo entero son muy estrictos, exigentes, delicados y meticulosos siendo el ente rector de estos el General Stud Book de Inglaterra (fundado en el año 1791) viendo el encargado que era muy difícil registrar al campeón de Ciudad Bolívar con el mismo nombre de su trastatarabuelo materno por que los reglamentos y estatutos legales del Stud Book de Venezuela no se lo permitían, este emisario por la premura, apuro y aprieto del caso sin consultar ni preguntarle nada a su verdadero dueño (no existían celulares en esa época) decidió de manera jocosa y ocurrente ponerle o registrarlo con el nombre de Pollito, debido a que su descubridor y apasionado dueño José Antonio Tony González Silva fue un jugador y criador de gallos por excelencia, finalmente y quedando así registrado en el Stud Book de Venezuela con el nombre de Pollito.

 

Pollito debutó el 16 de noviembre del año 1978 en distancia de 1500 metros con Juan Jesús García de jinete y Guillermo Martínez de preparador desde el Haras Naranjal (su centro de entrenamiento) resultando ser el ganador por 4 ½ cuerpos de ventaja sobre Melocotón y proporcionando Bs. 24 por concepto de ganador en taquilla en un jueves nocturno

 

Recuerdo perfectamente y de una manera nítida una anécdota muy curiosa e interesante acerca del campeón guayanés Pollito el día que participó en Caracas en los 2000 metros del Clásico José María Vargas del año 1979, el caballo por su genio e indocilidad saliendo del paddock descubierto y entrando a la pista para ser llevado por su respectivo pony boy al starting gate o aparato de partida, se levantó de manos de manera brusca sorprendiendo de manera inesperada a su jockey Ángel Francisco Parra Molero y éste nervioso por la actitud del ejemplar como acto reflejo e instinto de conservación en los seres humanos decidió lanzarse del caballo, trayendo como consecuencia que su jinete al caer y entrar en contacto con la arena de la pista se lesionara el tobillo de su pies derecho y el caballo arrancara a galopar hacia los terrenos de la inspección veterinaria, deteniéndose el corcel en el poste de los 1400 metros, allí fue detenido por una persona que se encontraba parada esperando por el desarrollo y resultado del citado Clásico José María Vargas, en donde competían los mejores equinos de 4 y más años que cumplían campaña en el óvalo de coche.

 

Por razones extrañas e inexplicables el médico veterinario que estaba en ese momento laborando la guardia dominical, se transportó en un Jeep CJ-7 rústico de color anaranjado hacia el noble, valiente y aguerrido caballo de 483 kg revisándolo de manera apurada y suspicaz permitiendo de manera negligente que el espigado zaino fuese llevado nuevamente al aparato de partida.

 

Los copropietarios guayaneses presentes en la tribuna presidencial de La Rinconada en su afán de ganar el importante y esperado clásico viendo que el jinete Ángel Francisco Parra estaba dentro de la ambulancia del hipódromo aquejando gran dolor en su pies derecho, buscaron rápidamente a un jinete sustituto que les permita salir del paso y recurrieron a los servicios del enérgico fusta profesional Manuel Lira aceptando éste el reto de conducirlo.

 

Al darse la partida del esperado clásico el raudo Pollito tomó la punta con una feroz y endemoniada velocidad terciando en la lucha el también sprinter El Isiro, un hijo del argentino White Face que en ésa oportunidad fue conducido por el astro chileno Balsamino Moreira, girando la primera curva  Pollito estuvo escoltado por el alazán de Rómulo Rodríguez Campos (El Isiro), luego les seguian Destructor, Doble R y mas atrás a 3 cuerpos Caroven, Mahogany, a 5 cuerpos de ellos el favorito Auroreño quedando en las ultimas posiciones algo relegados Hermes y El Rumano a 17 cuerpos de los punteros.

Pollito y El Isiro peleando la punta

 

En plena recta lejana seguía dominando el campeón del Stud Audacia (chaquetilla amarilla con letra “T” negro en el pecho, mangas amarillas con franjas negras en ambos brazos, gorra color blanca) dominando con solvencia a su adversario El Isiro que salió a perseguirlo desde el vamos como hormiga a la miel, relegando en posiciones secundarias a Doble R, Mahogany y mas lejos Destructor, Caroven y Auroreño comenzó a realizar su fuerte y demoledor remate que siempre lo caracterizó. A todas estas el caballo El Rumano derribó a su jinete Argimiro Guerrero enviándolo por los aires en plena carrera en los terrenos de los 1200 metros finales.

 

Pollito desde la salida siempre estuvo muy contenido en el filete por Manuel Lira que trató de ganar la carrera de punta a punta pero el noble caballo comenzó a  mostrar signos de cansancio por el vasto recorrido que le tocó hacer (el del percance ocurrido antes de la partida y el del propio clásico). En el bending de los 800 finales comenzó a sentirse el notable “Rush” del favorito Auroreño que mostró superioridad en la última curva y ya en la recta final se veía sin enemigos desde todo punto de vista. Ganó Auroreño segundo a 9½ cuerpos Doble R, tercero Caroven, cuarto Pollito muy exhausto, quinto Mahogany, sexto Hermes, séptimo Destructor, octavo El Isiro, noveno y último sin jinete El Rumano.

 

Después sufrió fractura del carpo izquierdo e ingresó al Haras Dalmacia por espacio de 14 meses. Vale la pena recalcar que ésa fractura no le fue operada y el caballo se recuperó completamente de manera natural sobre la base del descanso por insistencia de su co-propietario Florencio Ortegano, después de esto Pollito fue llevado por Ortegano al Hipódromo de Valencia para volver a ser entrenado por él, luego volvió a La Rinconada e ingresó a la cuadra de Guillermo Parra Barré pero por problemas de índole humano, es nuevamente trasladado a Valencia para ser entrenado por el “MorochoOrtegano y finalmente es llevado nuevamente a La Rinconada, para ser primero confiado de nuevo a Guillermo Martínez y al final de su campaña con el veterano Don Euclides Villalobos. La razón por la cual no fue entrenado por su descubridor y co-propietario Florencio Ortegano desde Valencia se debía a que el caballo era demasiado indócil y concedía muchas ventajas a sus rivales corriendo desde aquel Hipódromo, pues apenas llegaba un día antes de la carrera y a veces, cuando por cualquier razón no salía a tiempo, llegaba con mas retraso aún, aparte además está la vicisitud que Florencio en ese entonces no poseía la matrícula oficial para entrenar en el óvalo capitalino y la única manera de ejercitar al caballo diariamente era haciéndolo en la pista ovalada del Hipódromo de Valencia (su sitio de entrenamiento predilecto).

 

No obstante la calidad de este gigantón y singular caballo de carreras era tal que llegó a ganarse a excelentes ganadores en el máximo lote de La Rinconada durante el año 1980, incluyendo a Room Mate, Intelectual y Seravic con la monta de Alejandro Encarnación Matos Matos..

 

 

Pollito reapareció y sorprendió el 11 de enero del año 1981 acreditándose su octavo triunfo en la Copa Alfredo Abilahoud, derrotando por 5 ½ cuerpos en fuerte atropellada a Gran Nube y Límite, agenciando 97”1 para la milla, conducido por Humberto Pinto. A las dos semanas figuró 4to a 3 ½ cuerpos de Rey de Bastos en el Clásico Burlesco, pero se reivindicó al derrotar cómodamente a In y Penmarik en el Clásico Mathieu Valery agenciando 126”1 en los 2000 metros siempre con Humberto José El Gato Pínto. Figuró segundo a ½ cuerpo de In en los 2 kilómetros de la Copa Leopoldo Manrique Terrero..

Pollito triunfante en la Copa Alfredo Abilahoud

 

 

Ya bajo el entrenamiento de veterano Don Euclídes Villalobos, derrotó a Sweet Candy por la via reglamentaria en el Clásico José María Vargas, una emocionante, controversial y dramática carrera en donde un solo foetazo de parte de Jesús “El Negro” Márquez, jinete de Sweet Candy, en la cara de Pollito en la recta final (bending últimos 150 metros) sellaría la victoria del hijo de Irish Brigade en una carrera llena de emoción de principio a fin.

Sweet Candy (dentro) y Pollito (fuera) en el José María Vargas

 

 

Los planes para Pollito según sus propietarios y entrenador era correr hasta finales del año 1981, para luego trasladarlo hasta Ciudad Bolívar para un homenaje que le había ofrecido el directorio del Hipódromo Municipal de esta región y entre la cual se incluía la fijación permanente de la Condicional Especial Pollito en honor al mejor caballo guayanés de los últimos 10 años para aquel entonces.

 

Pero el destino le tenía preparada una mala jugada ya que sus propietarios decidieron inscribirlo en el Clásico Presidente de la República disputado el 19 de abril de 1981 en 2400 metros y el caballo después de luchar la punta durante largo trecho al costado de El Sombrereño, se fracturó uno de sus miembros entrando en la recta final, fue rápidamente llevado e intervenido quirúrgicamente en el Haras Dalmacia propiedad de Don Feliks Stimac Popic, los doctores José de Jesús El Gordo Alzáibar y Aquiles Fernández trataron por todos los medios de salvarlo ya que también se le rompieron los ligamentos de su mano derecha y se le colocó un yeso para salvarlo. Finalmente al caballo se le presentó una gangrena y tuvo que ser sacrificado el 29 de abril de 1981.

 

Asi se perdió esta joya equina de incalculable valor genético puesto que su padre Irish Brigade fue un caballo británico ganador del Down Stakes y el Willowbrok Stakes en Inglaterra, arribó segundo en el Coventry Plate y en el Ogbowrne Nursery Hándicap, también arribó en 4to lugar en el Marbe Arch Plate, aquí en Venezuela como caballo importado ganó 3 carreras, 3 segundos lugares, 3 terceros y 3 cuartos para un total en metálico de Bs. 81.723. Irish Brigade a su vez era un descendiente de March Past que venía precedido de buena campaña en su nación de origen Inglaterra y que fue adquirido e importado a nuestro país por el conocido narrador orgullo de esta tierra bolivarense el Dr. Virgílio Crístian Decán Aly Khan”. Acotando que el caballo Irish Brigade fue el último ejemplar importado de pelaje “Negro” que fue registrado por el señor Jorge Coll Núñez (Director) en el Stud Book de Venezuela.

 

Y así termina la historia emotiva e interesante de éste equino que por designios del destino fue vendido en subasta pública pero luego fue devuelto, estuvo en Maracaibo y no pudo debutar, luego fue traído a Ciudad Bolívar y comprado por apenas Bs. 13.000. Y produjo más de Bs. 189.000 con 9 victorias en su haber de 10 performances y completó su campaña en La Rinconada de 30 actuaciones para 10 triunfos y Bs. 1.111.650, aproximadamente US$258.000 para la época.

 

Fuentes: Conversaciones personales con el Prof. José Antonio González Silva, T.S.U. Trino Pulido Báez, Ing. Juan Macedo, Revista La Fusta, Fotos (archivo personal - Colección Lic. Luis González Hernández).

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 1 de marzo de 2007

Copyright 2000, Anécdotas Hípicas Venezolanas C.A. Todos los derechos reservados