Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Marrey

(Ven, 1963, Ballydonnell en Gee O Gee por Blenheim II)

Por Juan Macedo

 

Don Nicolás de las Casas, un hombre de gran pupila, siempre tuvo fe en la cría norteamericana, asi lo demuestra todas sus inversiones traídas desde las tierras del Tío Sam, una de ellas fue el vientre Gee O Gee que importó a Venezuela preñada de Ballydonnell, naciendo en el año 1963 un bello potrillo zaino en las verdes praderas de su Haras Cocotío, que fue adquirido por los señores Wolfgang Larrazábal y Miguel Thoddé para lucir sus colores azules con estrellas plateadas del Stud Almirante y con el nombre de Marrey.

 

Bajo el entrenamiento de Santiago R. González, Marrey debutó el 17 de julio de 1965 con la monta de Edgar Aranzazu en recorrido de 800 metros, cayendo por la mínima diferencia ante Kassar, pero el 1 de agosto se reivindicó con creces, ya que derrotó categóricamente a Omar Khayyam por 5 cuerpos y agenciando 45” para la media milla, implantando record de pista nacional e igualando el record mundial para esa distancia con Cloaming (1921) y Beau Madison (1957). Lamentablemente el directorio de la época no realizó ningún trámite con la American Racing Manual y el Triangle Publication Inc. de Estados Unidos de América para el reconocimiento de ese record.

 

Dos semanas después, triunfó con acción arrolladora aventajando por 7 cuerpos a Gradivo y registrando 54”3 para los 900 metros. Tras breve descanso, reapareció el 19 de septiembre en el kilómetro de la Copa Albert H. Cipriani donde tomó venganza de Kassar y lo superó por 1 ½ cuerpos agenciando 62”.

 

En octubre participó en una carrera común, pero Kassar aprovechó la ventaja de 4 kilos en el handicap y se le creció en la delantera y lo relegó a 7 cuerpos en el segundo puesto. Volvieron a enfrentarse en el Clásico Antonio José de Sucre escenificado el 6 de noviembre, pero esta vez sin ceder ventaja en el handicap y el nieto de Blenheim II con la monta de Edgar Aranzazu sacó a relucir su pasta campeonil, dejó en el camino a Kassar y tuvo el suficiente fuelle para soportar el avance de Pales Point y Victoreado, que quedaron a 1 ½ cuerpos del ganador, agenciando 75”2 para los seis furlones.

 

El 21 de noviembre participó en la primera versión de la Polla de Criadores para Potrillos, constituyéndose en todo un espectáculo al lograr imponerse por medio cuerpo sobre Poligas y 1 ½ cuerpos sobre Kassar, corriendo de punta a punta y en parciales violentos, con lo que al final conseguiría conjurar de manera efectiva el avance de su principal enemigo. Con el resultado de esta carrera, se confirmó de que puede ser considerado el mejor de su generación, y se reveló como un gran velocista. Marrey ganó en 86" para los 1400 metros.

 

Fue una verdadera lástima su ausencia en el Clásico Comparación, pero una lamentable lesión lo mantuvo fuera de este evento en el que posiblemente hubiera sido el ganador. Pero sin lugar a dudas fue ratificado con justicia como el Campeón de su generación.

 

Recuperado de sus lesiones y con nuevo entrenador, Don Ademar Piñango, reapareció el 5 de marzo de 1966 con su jinete oficial Edgar Aranzazu enfrentando al lote común de la Serie D para criollos, donde derrotó por margen de 7 cuerpos a Super Seven agenciando 66”4 para los 1100 metros. Dos semanas después derrotó a Fosforito por 3 cuerpos y agenciando 75” para los seis furlones y el 3 de abril superó a Queen Time por un cuerpo recorriendo en 80”2 los 1400 metros.

 

Cambió nuevamente de cuadra, pasando a las manos de José Yeyo Nuñez Rauseo, y el 24 de abril superó a Carry Out en el máximo lote para criollos, agenciando 72” para los 1200 metros. Y de allí a la primera joya de la Triple Corona Nacional, la milla del Clásico José Antonio Páez escenificada el 8 de mayo, donde cayó derrotado por primera vez en el año ante la fenomenal Vélika y Victoreado, después de animar buena parte del recorrido, al culminar la carrera el Dr. Virgilio Decán expresó “desde los 600 la carrera se redujo a los tres colosos de la generación”. A la semana regresó al máximo lote para criollos en una carrera con recorrido de 1700 metros con la monta de Félix García donde se vio agotado en los finales para quedar quinto a 14 cuerpos de Victoreado. Dos semanas después volvió a los recorridos cortos (1300 metros) con la monta de Ignacio J. Ferrer y derrotó apretadamente por la mínima diferencia al rendidor Río Fiero.

 

El 8 de junio participó en la Copa Antonio Cuadrado en milla, pero apenas puede ocupar el cuarto lugar a 13 cuerpos de Jungle Chief, luego Kassar lo derrotó en par de ocasiones, pero regresó a las manos de Edgar Aranzazu quien le sacó a relucir su calidad en las distancias cortas y superó a Kassar por un cuerpo dejando marca de 78”4 para los 1300 metros.

 

El 10 de septiembre enfrentó a Victoreado en recorrido de 1800 metros, pero el hijo de Viviani fue superior en la distancia, dejando a Marrey en el segundo a 6 cuerpos. Quince días después fue inscrito en los 2400 metros del Clásico República de Venezuela, pero fracasó ruidosamente ocupando el séptimo lugar detrás de Socopó. Las lesiones hicieron crisis y fue retirado temporalmente de las pistas caraqueñas.

 

El descanso fue largo y no fue hasta el 5 de julio de 1967 cuando reapareció en el máximo lote para criollos con la monta de Félix García, pero lo hace con más pena que gloria, ocupando el último lugar (11º) ante el rendidor Ángel. Cumplió con dos carreras más para el olvido, pero el 4 de noviembre mejoró una enormidad al ocupar el tercer lugar a 1 ½ cuerpos de Calcáreo.

 

El 2 de diciembre participó con Carlos Pérez en la milla de la Copa Ultima Hora Hípica donde hizo una buena carrera, figurando tercero a 3 ¼ cuerpos de Apache. Dos semanas después reverdeció laureles al derrotar por medio cuerpo a Pales Point agenciando 87”1 para los 1400 metros. Cerró el año enfrentando por primera vez a los importados de la 10º Serie, con Gustavo Ávila up, aventajando a Lord Paradise por 1 ¼ cuerpos y dejando marca de 79” para los 1300 metros.

 

El ya cincoañero Marrey parecía recuperado, porque el 7 de enero de 1968 repitió su triunfo ante los importados de la 8º serie, superando por 5 ½ cuerpos a Lord Paradise y dejando 78”1 para los 1300 metros, pero salió nuevamente resentido de esa carrera y fue enviado a un breve descanso.

 

A su regreso Marrey no fue el mismo, apenas mostraba su otrora excelsa velocidad y terminaba las carreras ocupando posiciones grises ante los importados de la 8º Serie. Fueron 6 carreras durante ese año 68 y 11 más durante 1969 que jamás debió participar. Así injustamente culminó su campaña uno de los criollos más veloces conocido, resumiéndose su campaña con un total de 45 actuaciones, de los cuales 14 fueron de manera triunfal, además de 4 segundos, 4 terceros y 3 cuartos; acumulando en premios la cantidad de Bs. 419.998,90. Fue retirado a la cría por José Nuñez en el año 1970 pensionado al Haras Ranco, pero no se le conoció descendencia destacada alguna.

 

Fuentes: www.anecdotashipicas.com, Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 7 de febrero de 2008

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