Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta

Anfíbol

(Ven, 1992, Auraria en Alóctona por Tatuaje)

Por Juan Macedo

 

Fue el 12 de mayo de 1992 en el afamado Haras Los Aguacates cuando la yegua pensionada del Sr. Ramón Gutiérrez, Alóctona, parió un bello potro castaño por el padrote Auraria (que destacó por la velocidad que transmitía). Luego de una buena crianza, característica principal del haras, fue enviado por su dueño al Hipódromo La Rinconada, específicamente a la cuadra del entrenador “PablitoPablo Andrade González quien se encargó de su cuido y entrenamiento. Este potro castaño fue registrado en el Stud Book con el nombre de Anfíbol.

 

 

De nacimiento tardío, “Pablito” le dedicó mucha paciencia buscando el momento adecuado para debutar. Fue el 19 de febrero de 1995, ya como tresañero, en recorrido de 1100 metros con la monta de Ángel Alciro Castillo y lo hizo de gran forma ocupando el cuarto puesto apenas a ½ cuerpo del ganador Creciente. Luego de un breve receso, dos meses después, salió de perdedor al derrotar muy fácilmente a Mister Camil con ventaja de 6 cuerpos agenciando 66” flat para los 1100 metros.

 

Once días después -subido de lote- volvió a ganar, a expensas de Paolín que le sirvió de escolta a 2 ½ cuerpos y recorriendo los 1100 metros en 65”3. En su siguiente actuación defeccionó al quedar cuarto a 4 cuerpos de Rasil, regresando a su cuadra con una molestia en sus miembros anteriores.

 

Anfíbol reapareció el 6 de agosto de manera triunfal derrotando a Sha Losh con 6 cuerpos de ventaja y dejando crono de 65” exactos para los 1100 metros. Tal fue la confianza que generó esa carrera que fue inscrito en los 1300 metros de la Copa Revista Estudio Hípico donde realizó una excelente actuación al caer derrotado por apenas ½ cuerpo por el fogueado Rado. El 2 de septiembre regresó al lote común con la monta de Jefferson Velásquez y se esperaba un fácil triunfo, pero solo pudo figurar cuarto a 3 ¼ cuerpos de Justiciero.

 

 

Luego de un reposo por sensibilidad en los carpos de los miembros anteriores, el nieto de Tatuaje reapareció el 8 de enero de 1996, ya como cuatroañero, y con la monta del “SupercampeónJuan Vicente Tovar que lo llevó a una fácil victoria con 3 ¼ cuerpos de ventaja sobre Un Sol, agenciando 71”3 para los seis furlones. Después le tocó una pasantía en el duro lote de ganadores de 4 carreras donde no pudo cristalizar la victoria (a pesar de figurar muy cerca) hasta en su quinto intento, el 31 de marzo, cuando superó a Sanín con 4 ¾ cuerpos de ventaja y un sólido tiempo de 71” para los 1200 metros.

 

Regresó al lote selectivo, esta vez con la monta de “El CanarioDamián Quintero, en los 1200 metros de la Copa José Luis Fernández donde realizó una buena actuación al figurar tercero a 4 ¼ cuerpos de Rado. Luego de cinco buenas figuraciones ante corredores de la talla de Tikitiki, Skuke, Toscanelli (segundo en la Copa Catire Bello) y Reymambo, el 8 de septiembre conducido por Richard Bracho corrió a la expectativa mientras el veloz Burking buscaba ganar el Clásico de los Sprinters por segunda vez pasando los primeros parciales 400 metros en  21"4 que al final pagaría con creces y eso aprovecharía Anfíbol atropellando por dentro en la recta final para ganar con ventaja de 3 ¾ cuerpos y parando los relojes en 72"1 para los 1200 metros de recorrido, emulando a su abuelo Tatuaje que ganó la edición del año 1980.

 

 

Tres semanas después participó en los 1400 metros de la Copa El Corsario donde logró superar por apenas pescuezo a Reymambo, agenciando 83”4 para el recorrido. El 20 de octubre fue conducido por Carlos Rubio y figuró segundo de Burking (que agenció 71”4) pero la aceleración inicial del hijo de Burkaan fue tal que los comisarios quedaron locos de la partida y fue descalificado sin razón alguna (ya que el ejemplar salió al tiro), beneficiando a Anfíbol que fue el ganador oficial. Dos semanas después volvió a correr contra el máximo lote, pero fracasó figurando séptimo a 6 ¾ cuerpos de Burking, cerrando su campaña ese año con los méritos suficientes para obtener el Título de Campeón Sprinter.

 

 

Anfibol reapareció el 5 de enero de 1997 con el entonces aprendiz Miguel Garcés en distancia de 1300 metros quedando séptimo a 7 cuerpos de Sillonero. Luego mejoró en las siguientes dos salidas al figurar tercero y segundo respectivamente del veloz Dorian, para que el 27 de abril lograra un magnífico triunfo en la Copa José Luis Fernández con Ángel Alciro Castillo up, superando a Black Prospect con 1 ½ cuerpos de ventaja y recorriendo los seis furlones en 72” exactos.

 

El nieto de Tatuaje continuó su campaña realizando buenas exhibiciones sin lograr cristalizar la victoria, enfrentándose a notables corredores como Flamingo Negro, Mostafá, Black Prospect (3º en la Copa Revista Hipódromo) y Toscanelli (4º en la Copa Germán Rodríguez Roye). Pero Anfíbol parecía “tener olfato” para los momentos importantes (bueno, el olfato era de su entrenador) y el 14 de septiembre, día en que escenificó el Clásico de los Sprinters, el veloz castaño con la monta de Richard Bracho se metió en el libro de records del hipismo venezolano al llevarse la victoria para ser el séptimo purasangre que ganara esa carrera por segunda vez (y el tercer criollo). Nuevamente corrió a la expectativa y en la recta final aprovecharía indocilidad de Alighieri, que parecía tener la carrera a su favor, pasando y ganando con ½ cuerpo de ventaja parando los relojes en 71"3 para los 1200 metros.

 

 

Luego de figurar cuarto a 4 ¼ cuerpos de Lucky Metal en la Copa El Corsario, descansó dos meses y reapareció en la Copa Klick donde aseguró su segundo Título como Campeón Sprinter al triunfar de manera contundente con ventaja de 2 cuerpos sobre Tabac y agenciando 72”3 para los seis furlones.

 

El 2 de febrero de 1998 con seis años reapareció Anfíbol ante el máximo lote, figurando segundo a 4 ¼ cuerpos de Forjado, para viajar hasta el estado Zulia para participar el 13 de marzo en el kilómetro del Clásico de la Velocidad con la monta de Ángel Alciro Castillo. En una decorosa actuación el pupilo de “Pablito” figuró tercero a 1 ¼ cuerpos de Reymambo, que metió record de pista.

 

Esa fue la última carrera del noble Anfíbol, que aunque no pudo despedirse de manera triunfal demostró que fue un corredor valiente. Completó campaña de 36 actuaciones de los cuales en 11 saboreó las mieles del triunfo, además de 9 segundos, 5 terceros, 8 cuartos y un quinto lugar en el marcador, acumulando en premios la cantidad de Bs. 19.257.960. Fue enviado al Haras La Lomita del Sr. Fulvio Cantore para cumplir rol como semental, destacando por intermedio de algunos ganadores como Olegaria Be, Pérfido, Flying Bop (madre de Tinto), Lasañez, Polvorita, Niña Rubia y Lady Melanie.

 

Fuentes: www.anecdotashipicas.com, Ing. Juan Macedo (apuntes personales), Revista Gaceta Hípica, Sr. Jaime Casas A.

 

Anécdotas Hípicas Venezolanas, jueves 28 de febrero de 2013

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