Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Conversando con...

Raymundo García

Por: César Augusto Rivero

Entrevista cedida por Revista Los Clavos, todos los derechos registrados

 

Un luchador incansable por la hípica es nuestro invitado esta semana, se trata de Raimundo Antonio García Rodríguez, connotado médico veterinario, aventajado concesionario de centros hípicos y exitoso entrenador del finasangre.

-¿Lugar y fecha de nacimiento?

-Ciudad Bolívar, el 15 de julio de 1949.

García tiene 55 años de edad, hijo de Pedro García y Lourdes García de cuya unión salieron 7 hermanos, siendo el segundo de la lista. Tiene 7 hijos: Raimundo, Raimar, Bárbara, Raymond, Rairnier, Rayand y Natalia.

Inicios en el medio

-¿Inicio como entrenador?

-Mi profesión inicial es médico veterinario y estuve mucho tiempo en el ejercicio profesional y trabajé mucho con Domingo Noguera Mora y en el hipódromo de Ciudad Bolívar y entonces decidí meterme a la preparación de caballos, porque consideraba que esta es una actividad que con el tiempo va a convertirse en una alternativa del ejercicio profesional, ya que la parte general de la podología y la clínica son indispensables para poder desarrollar y formar un caballo de carreras. He considerado que el proceso de formación de un caballo de carreras comienza en el haras e indudablemente que termina en la fase de doma y entrenamiento, un caballo puede tener muy buen pedigree, pero sin ese proceso de formación, doma y preparación para la carrera, se le distorsiona su potencialidad y automáticamente ese caballo se pierde. Por eso siempre he creído y cuando fui profesor de la escuela de entrenadores en dos cursos, siempre hice énfasis a los alumnos, de que la fase más importante de un caballo es la de la doma hasta la primera carrera. Allí el caballo se marca y adquiere una conducta.

-¿Es una tesis exacta?

-He podido comprobar que los caballos criollos tienen las energías tan dosificadas que un animal que presenta dificultad para cuadrar, automáticamente pierde toda opción para poder ganar la carrera. Esto te demuestra que cuando el animal se excita, ligera mucha adrenalina, pareciera que le consume tanto las energías residuales que no tiene para ganar la carrera, muy pocas veces, excepcionalmente, logramos ver que un caballo tenga dificultad para cuadrar, pueda culminar con la victoria.

-¿Dónde te recibiste de veterinario?

-Me gradué en la Universidad Central de Venezuela y formo parte de la promoción Víctor Manuel Arroyo del año 1975 y mi preparación como preparador lo hice en el hipódromo de Ciudad Bolívar, en el anterior óvalo.

-¿Cuándo te graduaste como entrenador?

-En el año 1982 empecé como entrenador en Ciudad Bolívar y en el año 1990 me dieron la matrícula aquí en Caracas en la promoción Tito Pérez.   

-¿Empiezas en Ciudad Bolívar a triunfar?

-Sí, gané varios clásicos y muchas carreras. En aquella época se hizo dificultoso conseguir la matrícula. Tuve buenos animales, el que más recuerdo es Cordobán, en Caracas estaba perdido y le hicimos un trabajo de redoma y castración, para quitarle ese vigor muy característico y lo convertimos en un caballo clásico.

-¿Debut?    

-Mi primera victoria fue con el caballo El Guayanés en Ciudad Bolívar y fue montado por el desaparecido jinete Juan Bautista Lascano.

-¿Estreno en la capital?

-Mi primer triunfo lo obtuve con la yegua Identic Mar, una yegua que adquirí en el haras Tamarú y ganó condicionales, aunque en el estreno llegó sexta, luego comenzó a ganar con el jinete Ramón Filgueiras.

Idea básica

-¿Cómo disfrutas más un ejemplar corriendo: adelante, intermedio o fondista?

-Mira, generalmente las características de carrera de un caballo están determinadas por su pedigree, la genética es determinante en eso. Puedes observar a un caballo se acuerdo a su pedigree y lo que promete presentar en la pista, uno comienza a prepararlo. Obviamente, el caballo que más satisfacción le da a uno es el caballo que corre intermedio, que tienes muchas posibilidades de ganar una carrera, incluso sin tener la primera opción, ante un tropiezo o una circunstancia adversa del ejemplar favorito, él puede coronar la victoria. Segundo, que un caballo que siempre anda a la expectativa, porque los caballos rápidos por ese mismo hecho de correr adelante, tiene que romper el viento, tiene que vencer un mayor obstáculo, por ende al final, tienen que pagar tributo por la velocidad; y cuando son muy buenos les dan mucha satisfacción a uno porque la carrera se termina en la curva, pero muchas veces el final es agobiante. Igualmente, que el caballo es rápido y la pista es muy ligera y los parciales que se marcan no son los favorables para él, siempre se queda en el remate. Siempre he creído que el mejor caballo es el que corra intermedio.

-¿Entrenador qué admires?

-Hay muy buenos entrenadores en Venezuela, he admirado al pionero Domingo Noguera Mora, considero que ha sido el mejor entrenador venezolano, porque logró ganar clásicos y era decisivo. Admito que hay muchos entrenadores buenos: Julio Ayala, Antonio Bellardi, Antonio Catanese, Ricardo D’Angelo, Rubén Lanz, hay muchos. Pienso que los preparadores de aquí en adelante tenemos un reto, tenemos la circunstancia que es la dificultad con el caballo de carrera, que la producción de caballos nacionales, son de producción escasa, sumamente deficitaria para la necesidad el mercado, por lo que esta situación obliga, a que uno tiene que sacarle provecho al caballo, más campaña que carrera, pareciera contradictorio, porque un caballo bueno en tres o cuatro carreras pudiera quedarse, si uno le exige cada día más, sin embargo el caballo que uno lleva paulatinamente, que lo vas desarrollando poco a poco, es un caballo que puede tener muchas carreras y muchas figuraciones que al final significan un primero, y se logra que el caballo logre llegar sano a los 3 años, porque después las carreras son favorables, ya que uno puede observar se ha quitado la mitad de la zafra del caballos en esa edad. El éxito de los preparadores más que ser ganadores también, que es importante y es determinante para demostrar su calidad, es saber poder manejar durante años los caballos.

-¿Jinete qué admires?

-A quién más admiré fue a Juan Vicente Tovar, Gustavo Avila, Douglas Valiente, no hay duda. En la actualidad, Emisael Jaramillo, Angel Alciro Castillo, Santiago González, este último es un jockey con mucho arrojo, tiene una potencialidad increíble. Venezuela siempre se ha caracterizado por producir grandes jockeys, y la característica era por que hay muchos hipódromos regionales, pero también es importante acotar la pérdida del hipódromo de Ciudad Bolívar, la cantera de los grandes jockeys de Venezuela, ya que la ausencia del mismo puede afectar el posible desarrollo de grandes jinetes. Considero que los hipódromos de provincia deberían crear escuelas para la formación de esos futuros jockeys y darles oportunidades para que se desarrollen.

-¿El mejor ejemplar?

-Indudablemente, el mejor criollo que ha tenido Venezuela, es My Own Business. Es el caballo que ha ganado en todas las distancias, hay impuesto varios récords y cuando le tocó competir internacionalmente lo demostró bien, haciendo abstracción de la campaña de Estados Unidos, pues los caballos de carrera son una incógnita y no quiero juzgar su campaña allá. Demostró una inmensa superioridad a todos.

-¿Mejores ejemplares bajo tu cuido?

-Considero que el mejor ejemplar que tuve fue el caballo El Colorao, un animal excelente que ganó 6 carreras al hilo en La Rinconada, y tenía esperanzas de correr los grandes clásicos, pero el caballo tuvo un problema y no pude culminar mis aspiraciones con él. Siempre lo montaron Miguel Blanco y Rafael Torrealba. Galáxica fue muy buena, gané dos especiales con ella, era muy veloz y Turum Merú me dio satisfacciones

El Regreso

-Tuviste un receso como entrenador, ¿A qué te dedicaste?

-Los últimos 10 años, cuando me retiré en 1993, estuve en actividades conexas al hipismo y tuve como concesionario de Centros Hípicos, los tuve en Margarita, Caracas y Ciudad Bolívar, y decido volver al hipódromo, porque las perspectivas del hipismo venezolano se deben abrir, a medida que las nuevas directivas entiendan que hay una realidad que no se puede negar, el hipismo tiene que globalizarse, y por ende, pienso que una de las alternativas para recuperar la credibilidad del espectáculo, es comenzar a abrir la importación de caballos de carrera para que se precisamente podemos establecer un parangón, entre lo que podemos hacer con el caballo criollo y el caballo importado. Puedo observar la proliferación de los sports books donde prácticamente gran parte de la fanaticada hípica que tradicionalmente jugaba caballos nacionales, hoy en día, está jugando caballos importados, porque se demostró una realidad que es la siguiente: las carreras internacionales son mucho más parejas y hay un sistema de handicap que beneficia al apostador, y donde uno observa carreras de cinco caballos, donde venden show, o sea que que cobran hasta el tercer lugar, esto te demuestra en que los caballos importados las características de los diferentes haras son parejas, aquí en Venezuela, uno encuentra que apenas hay tres o cuatro haras con una calidad del caballo y el resto de las haras pareciera que no produjera animales competitivos, esto es importante de tomar en cuenta, porque creo que una de las formas para mejorar la cría nacional es precisamente abrir la importación del caballo de carrera, incluso esto provocaría un impacto y dos beneficios positivos; primero aquí la cría nacional se podría nutrir de vientres importados y de caballos buenos para correr que luego irán a la cría.

-¿Perspectivas?

-Me siento profundamente esperanzado porque veo que el hipismo va a mejorar, tiene que mejorar, no hay otra alternativa que la de buscar mecanismos para mejorarlo, pienso que la característica de La Rinconada se presta para desarrollar el caballo de carreras y en el futuro muchos preparadores venezolanos podamos adquirir caballos en el Norte y desarrollarlos aquí para llevarlos a correr afuera. Esto va a provocar que van salir muchos Cañonero, pues ese caballo no fue una circunstancia fortuita, es precisamente una circunstancia de traer caballos americano para desarrollarlo con capacidad y calidad y llevarlo a corre allá. Y esto es tan importante, que me atrevería a pensar que en el futuro si se desarrolla el arte de preparar caballos de carrera de doma, no te extrañe que el mercado americano pueda ver en Venezuela el futuro para formar caballos de carrera, pues fíjate que generalmente, los caballos buenos de Estados Unidos eran domados en Irlanda por allá los domadores irlandeses eran mucho más pacientes y con sapiencia para manejar los caballos. Hoy encontramos que el domador venezolano es muy bueno, salvo casos excepcionales, tú observas que el caballo corre sin problemas, cuadra sin problemas, hay buena doma.

-Ya hablaste de la importación de caballos, ¿Otra solución para la mejora del hipismo?

-La otra es sencilla, indiscutiblemente que es la gerencia. Si el hipismo se gerencia en función de aumentar la productividad y la producción del hipódromo, mejorando la calidad de los servicios, yo estoy seguro que va a ver éxito. Hemos tenido una crisis gerencial en los últimos 20 años, pues los que han estado frente al hipódromo no han entendido cuál es el kit del problema, el hipódromo no solamente es una casa de juegos, también es un ente productor de espectáculo que es importante destacar y los recursos que se obtengan tienen que ser administrados muy escrupulosamente, por ende, uno encuentra burocracia, las instalaciones en estado deplorable y conflicto por todos lados y no logran satisfacer las necesidades salariales de la gente y es paupérrimo el estado en general de las caballerizas y de los ejemplares, y esto demuestra que es un hipismo que está en crisis y de las crisis se abandonan con medidas heroícas, y esa medida es abrir la importación de caballos de carrera y mejorar la calidad de la gerencia.

Actualidad

-¿Apoyo de los propietarios?

-Sí, tengo 20 potros de buenos haras, tengo el apoyo del grupo Traffic y toda la producción de su haras Traffic Farm, me fue encomendada para formarla, desarrollarla y entrenarla. Tienen muy buen fenotipo y le auguro un gran futuro.

-¿Cuál es tu cuadra?

-Estoy en la cuadra 24. La comparto con los entrenadores José Gil, Richard Nixon y Luis Vásquez.

-¿Hobby?

-Aparte del hipismo, soy un gran lector de la parte clínica y cultura general, sobre todo soy un profundo lector de política.

-¿Anécdota?

-Siempre me llamó la atención lo siguiente, hay un decir que los caballos de carrera generalmente, dejan al estúpido como el más sabio, y al más sabio como estúpido; recuerdo que en una oportunidad un caballo que me regalaron en Valencia llamado Sure Free, con muchos problemas, y lo traje a correr a La Rinconada y tuve la satisfacción de ganar 3 carreras, cuando todo el mundo consideraba que el caballo no podía correr. Una fue con Juan Vicente Tovar en largo, me esmeré en prepararlo y creo que es el caballo que me dio la satisfacción más importante, porque el caballo cuyo pronóstico era que no corriera, logró ser corredor y aún tuvo campaña a los 5 años y logré venderlo a un buen precio.