Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:
Conversando con...
Mauricio Azar
Por: César Augusto Rivero
Entrevista cedida por Revista Los Clavos, todos los derechos registrados

Uno de los criadores más emblemáticos del país, que defiende a capa y espada la cría del purasangre en Venezuela. Se llama Mauricio Azar Semane. Su haras Gran Derby ocupa uno de los primeros planos de producción en Venezuela y desde hace cuatro años tiene presencia como escritor con su espacio Foro Hípico, que se publica semana a semana en una revista hípica especializada.

-¿Fecha de nacimiento?

-El 21 marzo de 1933.

-¿Lugar?

-Caracas.

Inicios en la hípica

-¿Vinculaciones al hipismo?

-A la edad de 14 años, yo vivía cerca de la casa del señor Enrique Acosta Clausel, que era administrador y cajero del hipódromo El Paraíso. Y por la necesidad de tener que trabajar para ayudar a la familia, pedí que me consiguiera un trabajo de correo, solamente el día de carreras. Yo tenía que buscar la jugada en cada una de las taquillas y ese volumen se llevaba en una papeleta llenada a mano, salía uno corriendo para totalizar en el administración y devolverme con la tarjeta de los dividendos. Había que correr desde la curva de los pinos hasta la tribuna, casi 300 metros de la recta final, cruzar la calle Carabobo y devolverme. Estuve flaco como un fideo, parecía un alambre; algunos me decían si estaba entrenando para ser jinete, jajajaja…llegué a pesar como 47 kilos. Estuve como 4 años en esa faceta.

-¿Y luego?

-Estuve como taquillero, cuando estaba terminando el bachillerato, casi un par de años. Después, fui un asiduo visitante al hipódromo El Paraíso, ya que estudiaba en el Liceo Aplicación, que estaba al lado y yo vivía en Puente Hierro, y me iba temprano y llegaba al hipódromo, aunque a mi padre Domingo también le gustaban los caballos y se iba los domingos por lo que se llamaba campo, a verlos; era una época muy sencilla, dónde el 5 y 6 era el nervio central del hipismo, pues se jugaban un millón de cuadros.

“Ingresé a la Universidad Central de Venezuela a estudiar economía en la mañana y en la tarde estudiaba Filosofía, y por la necesidad de trabajar, terminé solo economía y comencé en la docencia y fui profesor por concurso. Empecé a reunir dinero y comprar caballos para criar’’.

-¿En cuál época?

-Fue a la caída de Marcos Pérez Jiménez. El haras Arenales hizo un dispersal y compramos 3 yeguas a 5.000 bolívares cada una, nietas de Hyperion, con buenos pedigríes. Una se murió, una llamada Terkany y otra Perseña. Sin embargo, antes compré yeguas eliminadas del hipódromo y tuve caballos en el haras La Parcela. No obstante, el primer caballo que crié fue en el Club Sartenejas, dónde está hoy la Universidad Simón Bolívar, fue la yegua Santa Palabra en el año 1956 y su primer hijo fue la yegua Saint War.

En la oficina de Azar, hay una foto de Saint War, montada por Carlos Pérez y entrenada por Carlos Quezada en el año 1962. Hay fotos de Careto (1963) y Jaque E’ Mate (1969) para el stud Capanegra.

Azar también ha cosechado triunfos como propietario, podemos recordar a Módena, yegua que crió en el haras El Campo, ganadora de la primera versión del Gran Premio Nacional en el año 1990, con la yunta de Ángel Francisco Parra y Vittorio Catanese.

 

Nacimiento del Haras Gran Derby

-¿Cuándo arranca el haras Gran Derby

-El haras Gran Derby se comenzó a construir las obras civiles en el año 1988, que terminaron en el año 1990. La primera producción comenzó a correr en el año 1991, hicimos una buena importación para comenzar, cerca de 18 a 20 yeguas importadas de Estados Unidos. En esa época, pues trabajaba en proyectos de construcción y llegamos a reunir dinero para cumplir con ese sueño.

Era fácil construir y vender, eran fáciles los créditos. La plata que me gané la destiné toda a la cría, pensando que podía ser mi retiro y se me ha convertido en un calvario.

-¿Primer gran producto?

-Yo diría que sería que fue Festín, fue el primero en ganar una copa; aunque no recuerdo el nombre del primer caballo que ganó.

-¿Y la yegua Gran Derby?

-Tuve una yegua con ese nombre.

-¿De allí viene proviene el nombre para el haras?

-No, yo siempre soñé que si tenía un haras, le pondría Gran Derby.

Hipismo y más hipismo

-¿Cómo ves el hipismo actual?

-Jejejeje. Hay muchas aristas. El hipismo nacional entró en crisis hace 20 años. Desde el momento en que todas las reservas que acumulaba el hipódromo se fueron dilapidando; pues el dinero fue usado para algunas obras, luego se las quitaron, se las expropiaron, se las despojaron al INH. Y desde el instante que se publica el Decreto Ley 422, deberían ser rescatadas todas esas obras o buscar la compensación en dinero, pues la ley es clara en liquidar y han pasado 5 años más. No sé cómo se pudiera pensar ahora en una privatización, porque el gobierno sino ha hecho ningún esfuerzo por liquidar, tampoco ha sido posible, pues el INH no tiene los recursos suficientes y tampoco le ingresan, cuya liquidación pueda estar cerca de los 80 mil millones de bolívares.

-¿Estarías de acuerdo en privatizar el hipódromo?

-Yo estoy de acuerdo. Siempre y cuando estén involucradas personas que conozcan el manejo de este negocio. No es que no hayan inversionistas; se necesita el dinero, capacidad gerencial y conocimiento de un negocio que es atípico; tan atípico es que cada vez que entran un grupo de administradores, alguien tiene que explicarles cómo es.

Y el problema está es que al apostador no recibe más del 50% (N.R)*, es decir al entrar al hipódromo o un centro hípico ya perdió la mitad de lo que lleva, a excepción de la jugada asociada, que paga mejores dividendos. Venezuela es el último país del mundo, dónde se le devuelve menor cantidad de dinero al apostador. Por eso es falsa la idea de que mientras más carreras hay, más se produce; no es así, mientras más se le devuelve al apostador más se produce.

-¿Estás participando en algún grupo para privatizar el hipódromo?

-No, no he sido invitado a participar de ninguno. Veo mucha frialdad.

 

La cría venezolana

-¿Por qué no hay subastas? ¿Por qué los caballos son tan caros?

-Si comparas los precios de las subastas con los precios de las ventas privadas, ahora son más baratos los caballos. Si tomas las cifras publicadas de las últimas subastas y los precios eran elevados, porque había gente comprando que a final de cuentas, no tenían el dinero. Firmaban un giro, muchos de ellos entrenadores, y nunca los criadores ejecutaron los giros judicialmente; los precios hubieran bajado.

Dos personajes al día siguiente de la subasta, me decían: “Lo que pasa es que estaba rascado’’.

Si conviertes los precios de la última subasta, nosotros vendimos caballos a 70 mil dólares en aquel momento, después no se pagaban los caballos y se vendían en privado a 40 millones de bolívares, eso sucedía con casi el 90% de las piezas.

En el Hilton hicimos la primera subasta, solamente 3 que pujaron se quedaron con el caballo, los demás ninguno llegó a comprar, había que hacer sociedades, no es fácil vender los caballos.

-¿Cuántos haras hay en Venezuela?

-Actualmente unos 58 haras. Aquí se llegaron a tener 120 haras abiertos. Se producían caballos casi igual que en Chile o en Brasil.

-¿Es conveniente importar caballos para correr?

-No lo creo conveniente. Lo que sí es conveniente es aprovechar estos pactos con los países del Sur y traer yeguas preñadas, pues una yegua puede producir de 7 a 8 productos en unos años. En cambio un caballo importado viene, sirve si es macho; pero resulta más de la mitad de los caballos en el mundo entero son malos.

Mira, en Estados Unidos en una página web llamada “Todo acerca de los premios’’ que lleva Marc Simmons desde hace 20 años, el 53% de los caballos no ganaron en el año 2004, eso es en todas partes. Si fuera fácil, sería una mantequilla si todos los caballos fueran buenos.

-¿Cómo ves la industria de la cría purasangre en el país?

-Yo creo que la industria de la cría venezolana, a pesar de que está desasistida de todo tipo de incentivos, contrariando el decreto de incentivar el fomento de las razas equinas desde la época de Gómez y luego cuando se constituye el INH en 1958; realmente creo que la cría venezolana ha demostrado madurez, porque en el Caribe hemos llevado los mejores caballos. En Estados Unidos, hemos observado algunos casos, High Security, Templado, Radiante y otros.

-¿Cuántos caballos deben producirse en Venezuela?

-En Venezuela tenemos una infraestructura para producir suficientes caballos.

-¿Una cifra?

-Yo creo que no hacen falta más de 1.300 caballos. Los caballos son muchos o son pocos, de acuerdo al número de carreras que se programen en el país. Si se quiere correr todos los días de la semana como se hacía antes, se necesitan más caballos y una pista que no sea tan desastrosa. La pista nuestra perdió el peraltaje, casi todas las fracturas son en la mano izquierda, porque la fuerza centrípeta cuando están girando los bota hacia afuera, y el caballo trata de agarrarse sobre la mano izquierda, llega un momento que está recibiendo 500 kilos de peso en una sola mano, por eso es que se están fracturando los caballos. No tienen arena, está llena de piedras y objetos duros; así no pueden durar los caballos.

Sin embargo, el promedio de caballos por carrera en otros hipódromos en el año 2004, no varía y en Argentina tiene 7,4; Bélgica un 7,7; Grecia 8,0; Estados Unidos un 8,3; Canadá un 4,8; y en Venezuela estamos en 8,7; es demasiado para el número de carreras que se corren en el año.

-¿El haras Gran Derby ha bajado su producción en los últimos años?

-No. El último año tuvimos 82 nacimientos, este año vamos a tener como 95 nacimientos, estamos subiendo un 10%.

-¿Y el semental Shawaf?

-Es un caballo en negociación, es un arrendamiento, se paga una cantidad fija por yegua preñada. Tengo esperanzas en que se va a convertir en un gran semental y que va dejar buena descendencia para la cría. El caballo está en San Joaquín, dónde está la reproducción; y en Bejuma, cerca de Aguirre, tenemos la recría de los potros.

 

Predilecciones

-¿El mejor jinete en Venezuela?

-Yo diría que Gustavo Ávila y después Juan Vicente Tovar. De los actuales, hay que destacar a Emisael Jaramillo.

-El mejor entrenador?

-Yo creo que Ángel Penna, que no tuvo suerte en el país. De los venezolanos, Eduardo Azpúrua Sosa fue el mejor.

-¿El mejor caballo que hayas visto correr en el país?

-Hypocrite.

-¿El mejor criollo?

-Socopó.

-¿El mejor caballo del haras Gran Derby?

-Como corredor tuvimos a dos buenos, conociendo todos sus problemas internos de cuadra, fueron Scott Gordon y Gran Abuelo. Scott Gordon era un caballo que tenía las rodillas fracturadas y corría, llegaba al puesto y se acostaba dos y tres días y no se paraba. Cuando iba a trabajar salía arrastrándose.

Sibarita fue un gran caballo. Pues, uno conoce detalles de todos, por lo menos, Clever Dancer fue muy bueno y doble coronado, era un caballo sano; pero al equiparar las cosas, es diferente.

-¿Y la faceta de la escritura?

-Mira, yo escribía mucho sobre problemas económicos en La República, en El Nacional, sobre los problemas energéticos. El Foro Hípico empezó hace 4 años. Hay que tener tiempo para investigar lo que le pueda interesar al público venezolano y luego la escribo.

-¿Y para concluir?

-Me gustaría que todos los gremios hípicos sin excepción, tomen conciencia que este año debemos estar unidos, para hacer un bloque para tener participación activa de llegar a privatizarse el espectáculo hípico. Hay tres puntos más; las transmisiones hípicas deben regresar, ya se nota que hacen falta; ese convenio que se hizo con los centros hípicos para pagar una jugada asociada, no estaban presentes ni propietarios, ni criadores, ni jinetes, ni entrenadores; pues ellos van a pagar 2.800 millones mensuales y los gremios no perciben nada, que debería ser una parte de ese monto para el pote de premios.

Y el último punto es que la jugada hípica está creciendo a montones, pero las legales están estancadas. Yo estimo que hay de 3 a 4 billones de bolívares que se jugarán este año. Como ejemplo, el contrato que solicitan los caballerizos está cerca de los 18 mil millones de bolívares en Caracas y el pote de premios es 29 mil millones de bolívares, menos el 30 % que se reparte entre jinetes y entrenadores, nadie va a correr por 2 mil millones de bolívares, sin sumar las pensiones equinas. Hay que ver qué sucede.