Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Conversando con...

José Rafael Rojas

Por: César Augusto Rivero

Entrevista cedida por Revista Los Clavos, todos los derechos registrados

 

Con pocos caballos se pueden alcanzar muchas glorias. Con muchos caballos de ganan carreras. José Rafael Rojas Fuenmayor es nuestro personaje de la semana. Con pocos propietarios ha calzado los puntos de un notable entrenador y ganador clásico por excelencia.

-¿Fecha de nacimiento?

-El 31 de diciembre de 1971

Hijo de Rafael Rojas y Graciela Fuenmayor. Casado con Nelly Carrillo de cuya unión nació José Luis, el primogénito.

Nació en el hipismo

Hijo del caballerizo Rafael Rojas, por lo que desde pequeño estuvo metido entre los caballos, ya que su padre estuvo ligado como caballerizo del establo de Domingo Noguera Mora y capataz de la cuadra de Julio Ayala, casi como 15 años y al final se retiró por problemas de salud. “Mis fines de semana fueron aquí en el Hipódromo, desde infante’’ confiesa Rojas.

-¿Cuándo decides optar por la profesión de entrenador?

-Desde el mismo momento en que tuve raciocinio. Desde que tuve conciencia de quién era, quería ser y de dónde venía. Siempre he querido ser entrenador de caballos, de hecho, estudié la carrera de Economía en la Universidad Central de Venezuela y me faltó un semestre para graduarme, pero me vine a La Rinconada, por allá en el año 1987.

-¿Pasantías en cuáles cuadras?

-Duré 6 años con el entrenador Julio Ayala, quién es mi amigo. Estuve en la Escuela de Entrenadores del último grupo donde salieron Ismael Martínez, Aldo Traversa, Carlos Alberto Arteaga, Freddy Petit, Enrique Del Giudice, Antonio Papa, Heraclio Campos, Eduardo Castro y muchos más.

-¿Nombre de la promoción?

-Llevó la de Carlos Morales Salas. Me gradué en el año 1992.

-¿Debut?

-El ejemplar Peanuts en Valencia. Llegó sexta con el jinete Gustavo Betancourt, y luego a la siguiente carrera en tres semanas logró ganar.

-¿Duración en Valencia?

-En Valencia estuve como dos años y medio y gané muchas carreras, clásicos y copas; pero me vine por una inmadura decisión, puesto que yo no teñía que haberme venido en ese momento de Valencia, pues ese hipódromo es una tremenda escuela, yo creo que hubiese podido remontar mucho más allá en corto tiempo. Me vine y aquí estoy.

-¿Primer clásico en Valencia?

-Fue con el caballo Sun Player con el jinete Jackson Farías.

Estreno en Caracas

-¿Debut en La Rinconada?

-Lo hice en el año 1995, el 15 noviembre con la yegua Lady Pep y llegó sexta y a las tres semanas ganó una carrera.

-¿Número de victorias?

-Mira no llevo la cifra, no son muchas pero pocas tampoco. Este año tengo una gran cantidad de potros y nunca he tenido muchos caballos en Caracas.

Rojas lleva dos triunfos este año y en el 2004 logró diez triunfos.

-¿Cuál ha sido tu mejor ejemplar?

-He entrenado varios animales buenos. Radiance y Soul Provider han sido dos ejemplares de bandera, pero he entrenado a Olimpus Gold, Solitario, Sun Player, Esbozada, María Luisa; pues he tenido caballos rendidores y clásicos. El año pasado tuve a Seven Sins, caballo que se murió inexplicablemente y le dio una infosura.

-¿Mejor ejemplar que has visto correr en Venezuela?

-Yo creo que desde tengo uso de razón, me gustaba la atropellada de Indudable, es una atropellada excelente. Trinycarol, Gelinotte, Negresco, Sweet Candy, Tajoreal, Catire Bello, Don Fabián, El Gran Sol, Winton, My Own Business; por aquí han pasado muchos caballos excelentes.

-¿Cuál jinete admiras?

-Yo no admiro realmente a ningún jinete. Yo aprecio su labor y respeto su labor y forman parte del equipo. Más bien, elogio a algunos jockeys que considero incorruptibles, que van más allá de su capacidad física para correr un caballo. Juan Vicente Tovar, Balsamino Moreira, Roger Rengifo, Emisael Jaramillo, Angel Castillo, José Javier Zerpa; son jinetes que han sabido conservar sus valores.

-¿Mejor yunta?

-Mira, con Jaramillo, Castillo, Zerpa he ganado clásicos. Hay un muchacho llamado Luis Herrer, es un joven sano y tiene un gran talento. Con Carlos Andrés Olivero, ese es un extraordinario jockey.

-¿Algún entrenador qué respetes?

-Mira, yo los respeto profesionalmente. Aquí si viene la parte de admirar a un profesional, hay muchos como y respeto a cuatro, que yo estaría dispuesto a aprender con ellos y son: Julio Ayala, Antonio Bellardi, Reinaldo Hernández Rosal (creo que es el mejor del país) y Julio Escalona; este último es un caso atípico porque no tiene caballos y no ha tenido suerte, pero es un super verdugo entrenando caballos, tiene conocimientos de sobra en pista y cuadra. Esos son los que yo más respeto en el país.

Privatización es el camino

-¿Cómo observas el hipismo venezolano?

-Definitivamente tiene un auge porque los precios de los caballos son altos y la gente está comprando los potros casi ya al nacer. Esto ha ayudado a la calidad del propietario; en cuanto a la actividad hípica como tal, por supuesto que hay que adecenterla un poco más, creo que las bancas a pesar de que sirven de filtro para la jugada de taquilla, hay que adecentarlas, fiscalizarlas, legalizarlas; porque creo que hay gente, no creo que sean todos, hay manos negras, delincuentes que duermen caballos, pagan para que los maten, son los que manejan el lado turbio de esta hípica. En el futuro habría que darle un enfoque penal a esta actividad, porque definitivamente porque les hacen daño a los caballos y eso daña la actividad. Imagínate a un propietario que le duerman un caballo, no va a querer volver a invertir más nunca. En ese sentido hay que fiscalizarla. Con respecto a las autoridades hípicas se han preocupado y van a cumplir con su papel.

-¿Es bueno privatizar la hípica?

-Sí, creo que el hipódromo necesita dolientes. A alguien le duela el bolsillo, las instalaciones, la actividad como tal puede ser fiscalizada por alguien. Creo que la privatización es un camino glorioso.

-¿Hobby?

-Yo soy afortunado porque mi hobby es mi trabajo y jugar con mi hijo.

-¿Alguna meta por cumplir?

-Yo no aspiro ganar estadísticas nunca. Lo que aspiro es ganar todo el calendario clásico y estar en las carreras clásicas con frecuencia. Cuento con 18 ejemplares y tengo muchos potros y espero estar en las competencias grandes. Le agradezco a todos los propietarios que me han ayudado.