Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Conversando con...

José Millán

Por: César Augusto Rivero

Entrevista cedida por Revista Los Clavos, todos los derechos registrados

 

Para los hípicos de la época de los setenta era común escuchar el nombre de “Chonchito, Chonchito’’, uno de los entrenadores de la vieja guardia, que intenta tras ya tres decenas, volver a cuidar puros de carrera. Una profesión, en la que muchos se marchan con la frente baja y otros viven gracias a sus triunfos. José Millán Zabala, es el nombre de pila de Chonchito.

-¿Fecha de nacimiento?

-El 12 de abril de 1945, tengo 59 años.

-¿Lugar?

-San Juan Bautista, Margarita.

Hijo de Juan Bautista Millán, el popular Juancho de Margarita y Rosario Zabala. Tiene 11 hermanos: Antonio; que por cierto vende la revista Los Clavos; Rosita, Gloria, Olivia, José del Carmen (Checame), Mary, Manuel, Roselia, Juan Bautista y José Agustín; siendo el cuarto de la legión de hermanos. Por ese transitar de la vida ha tenido a José José, José Alberto, María José y Luis José; sus hijos.

Entrada al hipismo

“Yo soy hípico de nacimiento si se quiere, desde niño hacía las dupletas de a locha y medio, junto al primo Cheché, en la década de los años 50. Mi papá fue un aficionado hípico de toda la vida, fue su gran hobby y yo lo recuerdo en esa faceta. Siempre me gustaron los caballos, me fui empapando y estudié en la Escuela Técnica Industrial en Caracas y no concluí los estudios porque cerraron la escuela y me fui a México, y allá me gradué en técnico agropecuario en una escuela agrícola ganadera y al regreso con conocimientos de medicina veterinaria en general, y en ese momento estaba en el Directorio del Hipódromo mi amigo Luis José Figueroa, me ayudó a entrar al medio hípico y me llevó a la cuadra del entrenador Franco Creasola.

-¿En que año?

-En el año 1.969 fueron mis inicios en el hipódromo La Rinconada. Creasola tenía pocos caballos y empecé como aprendiz de la cuadra y estuve un tiempo allí, para luego ir a la caballeriza de Alberto Mejías Llamozas, uno de los grandes entrenadores del país, con él estuve cuatro años y allí me recibí como entrenador.

-¿En cuál año te graduaste?

-Fue en el año 1974 que me gradué de entrenador, en la promoción Pedro Armando Quintana, donde salieron también Miguel Carrillo, Gustavo López Quevedo, Sybille Koniestzny, Francisco Alayón, Luis Monsalve, Vicente Lombarda, entre otros, fue un grupo muy bueno.

Estreno

-¿Debut?

-Lo hice con un caballo uruguayo llamado Arrigo, propiedad de un amigo llamado Franco, tío de Giovanni Contini, y fue el 7 de septiembre del año 1974. El caballo llegó último, era un animal muy lesionado y lo montó Edgar Rebolledo, que por cierto aún labora, luego ese caballo lo montó mucho Silvio Rovero

-¿Primera victoria?

-Fue con la yegua Elialei, una hija de Ribot Boy, una estupenda sangre de casi 350 kilos, pero tenía un corazón enorme, fue en el año 1.975, y la montó Pablo Herrera en 2.000 metros, corría distancias de aliento.

-¿Otros ejemplares?

-El primer caballo que me puso a sonar fue el criollo Destornillador, un caballo del amigo Francisco Demori. No pude ganar con ese caballo, pues me lo pasaron desahuciado y lo puse a correr y logré unas tremendas carreras y buenas figuraciones, destacando siempre. Eso demostró que conocía mi profesión y empezaron a llegar caballos.

-¿Otras victorias?

-Recuerdo a la yegua Sumi, una criolla que me dio 2 triunfos, una vez la montó Dubis Barboza y la otra fue con Argimiro Guerrero; pero se lesionó.

-¿Otros caballos?

-Una yegua llamada Pati, la debuté a los 4 años, porque estaba perdida en el monte de un haras, es una anécdota, y el dueño la había comprado de potra y yo le hice un seguimiento y le pedí que me diera la oportunidad de traer a Pati para correrla, también para domarla y todo a los 4 años y la debuté en 1.400 metros con el jinete Carlos Pérez, todo un maestro, y ganó galopando como por 12 cuerpos. Esa yegua después, cosa rara, ya adulta y madura, y le dio cañeras, entonces el dueño como no sabía nada de caballos y me quería obligar a correr a la yegua así y le dije que no, y efectivamente, se la llevó para otra caballeriza de Lombardi, la eliminaron y se la llevaron a Ciudad Bolívar, luego yo la compré allá y ganó un poco de carreras, la entrenaba allá Israel Gutiérrez en el Hipódromo Municipal.

Gran decepción: Blondy y Opositor

-¿Anécdota?

-Te voy a contar la gran anécdota que casualmente, fue la que marcó la decisión de retirarme del medio. Todo comienza en el año 1978 fue cuando un propietario me encomienda que le compré un potro de un haras que iba a subasta y estaban en el puesto de monta, salí de los traqueos y revisé todos los productos durante un día y cuando terminé, le dije que había detectado un animal que podía ser un fenómeno, si respondía a dos cosas, tanto al pedigree como al físico, pero no era un potrillo como quería el propietario, era una hembra, y fue la yegua Blondy, que por cierto no la quiso negociar y le pareció caro; puse a hablar al propietario con el criador del negocio para comprar la yegua en privado, pero no se interesó por el precio que le dieron, incluso yo le propuse que yo entraba como socio de él, y cuando que no quería cerrar la negociación, yo tenía la certeza y seguridad de que esa yegua era un fenómeno. Pero todo no acaba allí, ese mismo año, me sucedió algo parecido con un potro. Cuando el haras Río Mar, trajo unas yeguas preñadas de Estados Unidos y parieron aquí, para ese instante, Carlos Vargas era uno de los dueños del haras Río Mar, que fue luego director de personal del INH; me dijo iba a hacer una presentación de los potros a la prensa de los que iban a subasta, y allá en el Centro de Entrenamiento Río Mar, era director junto a Adolfo Atencio, que luego se convirtió en entrenador, hermano del jockey Nerio Enrique Atencio; y Vargas me dice en plena presentación que había un coronel llamado Germán Ríos Ríos que quería comprar una potra, y lo estuve asesorando y le dije que yo tenía visualizado un potro que para mí no iba a fallar, si respondía a las mismas patrones de pedigree y físico, entonces le dije que era un potro, y resulta que lo tenía reservado para un propietario mío; pero convencí al coronel de que comprara al potrillo como en efecto lo hizo, y a los 3 meses, me llegó una información de que el coronel estaba en conversaciones con Vittorio Catanese para llevarle el potro a su cuadra, como lo hizo después, y lo llamé para ver que era lo que estaba pasando, pues el coronel se había comprometido conmigo para yo entrenar ese potro, me dijo que Carlos Alberto Hidalgo, su yerno, estaba enamorado del potro y se había metido en una patica del caballo, pero se lo quería llevar a Catanese. Ese potro se llamó Opositor y ganó casi 8 carreras seguidas, era un avión con Balsamino Moreira. Bueno, hice mi reflexión, con esos dos caballos ganaba unas 20 carreras ese año, con Blondy y Opositor, y eso hubiese marcado un cambio en mi carrera.

-¿Eso provocó que te retirases?

-Sí, tuve una gran decepción, como muchos. Imagina perdí esos potros, y aparte, se me hubiera llenado la cuadra de caballos, bueno me retiré. Compartí la cuadra con Julio Ayala, Alberto Mejías Llamozas, Antonio Bellardi y José Armando Contreras. Aunque, fue a iniciarse el hipódromo de Valencia, a mí me llamaron para que participara como pionero y no quise porque consideré que las grandes ligas era La Rinconada.

-¿Triunfos?

-Gané pocas carreras, unas cinco; pero tuve muchas figuraciones. Recuerdo que le decía a Daniel Pérez, que estaba comenzando y figúrate ya llegó él a las 2.000 victorias, yo le decía a Daniel cada vez que corríamos juntos, te apuesto a que te quemó en esta carrera y siempre estábamos con eso.

Galgos Greyhound

“A mi salida del hipódromo, me contactaron por medio de Oscar Arnal Núñez, cuando se estaba iniciando la construcción del Canódromo en Margarita, y el INH me seleccionó para irme a Australia a realizar el aprendizaje de los galgos de carrera como entrenador, el manejo de canódromos, lo cual hice’’.

-¿Tiempo en Australia?

-Estuve muchos meses en el año 1982, hice todos los cursos disponibles en la Universidad de Sydney, con el médico veterinario australiano Phil Davis, que era un fenómeno y conocido como el gran maestro de la medicina veterinaria de los perros de carrera’’.

-¿Y luego?

-Pasé a España, y estuve en el Canódromo de Madrid, allí hice unas pasantías con los entrenadores españoles y siempre comisionado por el INH. Después fui a los Estados Unidos en lamisca actividad, aunque siempre visitaba los hipódromos y con entrenadores famosos de caballos, hice contacto en Australia con Bart Cummings en Sydney.

-¿Y al regreso a Margarita?

-Cuando llegué a Margarita sucedió algo increíble, que es lo que pasa siempre en este país. Hubo elecciones en el país y cambio el gobierno y ni siquiera me llamaron para pertenecer al equipo del Canódromo. Le dieron la concesión del canódromo a Pepe Sahagún y hablé en ese instante que ya ellos tenían contactos con un equipo extranjero y me puso en contactos con ellos, para ver de que manera yo podía ingresar a ese equipo, dada las credenciales adquiridas. A esa gente no le gustó mucho que yo fuese a trabajar en el Canódromo y me trancaron el paso y no me gustó trabajar así. No participé así. En la segunda oportunidad, que estuvo funcionando el canódromo si me llamaron de la gente de la concesión y laboré en la dirección de operaciones casi por unos meses, pues el espectáculo no duró mucho, a pesar, de que el Canódromo de Margarita es el de mayor envergadura que hay en el mundo, sin temor a equivocarme.

Retorno

-¿Y la semilla del regreso?

Yo nunca he estado desvinculado de la hípica. Tengo una reflexión: No me muero sin ganar otra carrera. Estoy realizando las gestiones para renovar la matrícula y volveré por la puerta grande con un grupo de propietarios de la Isla.

-¿Mejor jinete?

-Para mí ha sido Juan Vicente Tovar.

-¿Mejor entrenador?

-Yo diría Millard Ziadie.

-¿El mejor caballo?

-De los que he visto correr, My Own Business.

-¿Soluciones para mejorar el hipismo?

-La privatización y una buena gerencia.

-¿Estás de acuerdo con la importación de caballos para correr?

-Sí estoy de acuerdo, pues en todo el mundo lo hacen.

-¿Cómo disfrutas más un caballo al correr: adelante, intermedio o de atropellada?

-Me gusta correr los caballos de atrás, de fondo. Allí se pone a prueba una cantidad de factores, es un trabajo complicado, pues el entrenamiento de caballos no es una cosa fácil.