Anécdotas Hípicas Venezolanas presenta:

Conversando con...

Giovanni Contini

Por: César Augusto Rivero

Entrevista cedida por Revista Los Clavos, todos los derechos registrados

 

En esta oportunidad presentamos a un profesional a carta cabal. Heredó la clave del “Musiú’’ Millard Ziadie, pues fue un alumno ejemplar que aprendió mucho. Se trata de Giovanni Contini Rosati, quién una vez le refirió en 1982 a El Nacional lo siguiente: “Ziadie, mi maestro había ganado un clásico el domingo. Cuando el lunes siguiente llegué a su cuadra, donde hacía el curso de aprendiz de preparador, le dije Musiú, pensé que usted hoy no venía y me advirtió que cuando uno gana, las responsabilidades aumentan y demandan mayor esfuerzo…’’.

Giovanni Contini nació en Bari, una población de Italia.

-Fecha de nacimiento?

-El 13 de julio de 1943.

Hijo de Maria Contini Rosati y Miguel Contini. Casado con la exvolibolista Eva Ayala, de cuya unión han nacido los hijos: Eva Mariela, Miguel, Giovanni y Evalinda.

-¿Llegada a Venezuela?

-Desde los 6 años.

Entrada al hipódromo

-Vinculación al hipismo?

-Se debe en que un momento determinado conocí a la esposa de Aly Khan y le pedí que me recomendara el narrador para yo aprender con Millard Ziadie el entrenamiento y así fue como incursioné en el hipismo, gracias a Ziadie que me aceptó en su caballeriza, luego de ver la tarjeta de Aly Khan.

-¿Cómo fue ese aprendizaje?

-Duré dos años y medio. Me gradué en el año 1969 y comencé en el año 1966, y el maestro que tuve fue Millard Ziadie. Fue un aprendizaje forzado para la edad que tenía, aparte del trabajo que yo tenía, pues me levantaba a las 3:30 de la mañana porque había que estar en la caballeriza a las 4:30 am, en esa época era distinto, pues los caballerizos podían llegar más temprano y había más seguridad, hoy es diferente. Yo preparaba el café para todos ellos, y esa era la hora que llegaba Ziadie, yo tenía la lista de los caballos que habían salido a caminar, pues caminaban una hora antes de trabajar y a las 5:15 ya estaban laborando en cancha. Eso favorecía mucho al caballo, lo fresco del amanecer.

-¿Cuál otra labor realizaba?

-Tenía un negocio de una peluquería y aparte lo que me dedicaba era el tiempo del aprendizaje en cuadra, que era generalmente hasta las 11 de la mañana.

Contini tuvo una primera falla en su examen para optar a la matrícula de entrenador, según reseña El Nacional el 8 de noviembre de 1982, pues se inscribió para el examen y fueron raspados los seis cursantes, ante el jurado representado por Manuel Azpúrua Sosa, Armando Fernández Alfaro y Víctor Lara Díaz. Seis meses después lograron la matrícula.

-¿Promoción suya?

-De esa promoción nos graduamos seis, entre ellos: Carmelo Sánchez Yumar, Felipe Sánchez y otros que no siguieron como entrenadores.

-¿Primera actuación?

-Fue con el caballo Mineiro y Saratoga, pero mi primer éxito fue con el caballo Tambour en 1969, del doctor José Antonio Díaz, que lo montó Adone Bellardi.

En esos comienzos duros, Contini relató a El Nacional en 1981 que conoció el miedo, ya que había ganado con Mineiro y Sedoso y habían salido dos caballos “prendidos’’ y muchos comenzaron a comentar que podían ser sus caballos, pues algunos elementos desconocidos pudiesen haberse introducido en su cuadra y medicar sus caballos, pero todo pasó y fueron otros los positivos. Pero Contini sudó frío.

-¿Otras oportunidades?

-Recuerdo el apoyo del doctor Díaz, empezaron a venir más caballos.

Contini tuvo caballos de la talla de Malaya, Paraninfo, Silbido, Giorgina, Dorestán, Provocante, Bold Brigadier, Libre Pensador, El Sombrerero, Yoyoa, Investid Gail, Begich, y por supuesto Trinycarol.

Es conveniente contar el caso de Arrecife, un caballo que no partía, pero un día Giovanni decidió usar la técnica del reflejo condicionado y pinchó con un alfiler al caballo y al tiempo que le pegaban un fuerte grito, y así se acostumbró a salir del aparato.

Su mejor año: Trinycarol en 1982

Y no pudo ser mejor. Contini obtuvo el galardón de dinero producido gracias a su campeona. “Trinycarol fue una de las mejores yeguas que entrené, indudablemente que tuve buenas yeguas, entre ellas Tan Bonita y otras, pero esa fue la mejor, por decir, el mejor caballo que entrené en mi vida’’.

-¿Cómo llegó a sus manos la campeona Trinycarol?

-En verdad la compré en una subasta del haras Karen Sissy sin tener comprador, la compré para mí. Luego sacando los números no me daban para comprarla solo, y decidí vender la mitad, y se presentó el propietario José Domingo Santander y le ofrezco la mitad, y al final decidió quedársela sola, y no tuve ningún inconveniente, lo que quería era entrenarla. Tuvo la gran suerte, pues era un propietario nuevo y tuvo un animal tan bueno, que ganó todos los clásicos.

-¿Cuál fue el mejor triunfo de Trinycarol, el que lo llenó más?

-Indudablemente, que fue el Fuerzas Armadas, porque lo ganó con una facilidad, con 24 cuerpos y cómo lo hizo, fue satisfactorio profesionalmente para mí, una yegua ganar en esas condiciones y después de llegar a la cuadra, a la hora había comido y no le pegó la carrera.

-¿Y aquél final junto a Ristre y Tajoreal, muchos historiadores dicen qué la mejor carrera fue la del Presidencial, por su final dramático?

­-Correcto, fue una carrera muy emocionante, sobre todo porque el final fue muy emotivo, y si la hubiese perdido el único culpable era yo, porque yo llevé a la yegua un poco consentida con unos kilos de más y Moreira me manifestó luego de la carrera, que tuvo que pegarle unos palos, cosa que nunca se lo hizo, muy poco, el usaba un foete muy delgado, que lo que hacía era paletear a la yegua.

Contini tuvo un mal pasaje en su carrera, cuando en el año 1989 unas manos criminales le durmieron a los ejemplares Northern Lady y Quitapesares, ejemplares cotizados en el 5 y 6, lo que le provocó incluso un malestar en su salud.

Triunfos y veteranía

-¿Mejor jinete?

-Indudablemente, uno de ellos es Balsamino Moreira, después creo que Angel Parra, Juan Vicente Tovar y esos han sido mis tres jockeys preferidos.

-¿Mejor ejemplar?

-Bueno, diría yo que en mi época correr a El Tamao, Klick y Trinycarol cuando entrené. De los de ahora Sibarita.

-¿Otros buenos ejemplares?

-Arrecife, Diabell, Inolympia, Silbido, North Music, Basat, Gorgo, Tan Bonita; yo gané tres Fuerzas Armadas con Basat, Tan Bonita y Trinycarol. Tan Bonita fue una yegua de un físico impresionante, de un gran corazón, pero tenía un tendón tocado y ella se sobrepuso por su clase y ganó buenas carreras.

-¿Entrenador que admira?

-Sin lugar a dudas, tuve en mi mente dos buenos entrenadores como fueron Domingo Noguera Mora y Millard Ziadie.

-¿Cómo disfrutó mejor a un ejemplar: adelante, intermedio o de atrás?

-Eso depende de la característica del caballo, porque si el caballo es sprinter no lo puedo correr de atrás y viceversa, me gustaba entrenar más los caballos atropelladores que los sprinters.

-¿Qué piensa de su hijo Miguel, emulando su profesión?

-Bueno, Miguel desde que decide ser entrenador se hizo todo lo posible para que tuviese la mejor escuela y se fue para Kentucky un año y estuvo allá con un excelente veterinario y una buena experiencia, aparte de tener la formación mía, que es la misma escuela de Ziadie.

-¿Cómo ve el hipismo venezolano en la actualidad?

-Creo que está pasando un momento crítico y nuestro hipismo merece ser mejor de lo que estamos viendo. Indudablemente, que ha afectado mucho los factores de la cancha y el factor propietario que se ha ido alejando un poco debido a estos factores, en lo referente a la inversión de comprar caballos, hoy en día tener un caballo de carrera es difícil, pero todo se puede recuperar y tener el espectáculo de antes, que era muy bonito, se puede lograr.

-¿Anécdota?

-El hipismo me ha dado muchas satisfacciones, te voy a referir el caso cuando Moreira y yo le pedimos a Santander que no vendiera a Trinycarol, que nos dejara correr el Simón Bolívar, porque lo iba a volver a ganar y en ese momento, tuvimos un engaño por parte de él, nos ofreció que la yegua se iba a hacer una pasantía en estados Unidos y después volvía, y mi mujer Eva me dijo que esa yegua no va a regresar a Venezuela, de manera que dejamos de poder correr a la yegua, pues no regresó.

-¿Por qué se retiro del entrenamiento?

-Más que todo fue la incursión de Miguel al entrenamiento, y yo no quería competir con él, sino ayudarlo desde el principio, y eso me llena y es lo que me gusta, para que él sea exitoso en su trabajo.

-¿A su juicio, cuál es el mejor caballo que ha tenido Miguel?

-Ha tenido dos grandes ejemplares, que no se triple coronaron por mala suerte, que fueron Montezuma y el otro fue Clever Dancer. En mi concepto, el mejor caballo que entrenó el fue Demons Cloak. Ha tenido muy buenos, Mariawaleska y Reinaprado ahora.    

-¿Y la empresa Galope?

-Es una empresa que se formó específicamente en base a la alimentación del caballo y adquirimos la franquicia junto al doctor Jorge Falcón y mi hijo Giovanni se ocupa del negocio.